Cantante, música

A música necia, oídos sordos

En la actualidad el consumo musical ha experimentado una transformación radical que ha impactado profundamente en la calidad y contenido de las canciones que dominan las listas de éxitos. La evolución de la música contemporánea ha generado un fenómeno preocupante: la proliferación de canciones carentes de sentido, con letras vacías y desprovistas de significado, que parecen haber sido creadas sin ninguna pretensión artística o mensaje relevante.

Cronología de la músicaEste fenómeno ha suscitado críticas y debates acerca de la dirección que ha tomado la industria musical, cuestionándose si la búsqueda de la comercialización a toda costa ha eclipsado la verdadera esencia y valor de la música.

Asimismo, la creciente presencia de contenido explícito, cargado de referencias sexuales, violencia y hasta de consumo de drogas, plantea interrogantes sobre el impacto de este producto musical en la sociedad y en la formación de los valores morales de las nuevas generaciones.

Ante esta realidad, es imperativo reflexionar sobre el papel que desempeña la música en la construcción de identidades culturales y en la transmisión de mensajes significativos para el bienestar individual y colectivo.

A lo largo de los años han ido surgiendo nuevos “géneros” que han transformado a la música con marcado interés de venta.

La música actual, la que está más ‘pegá’, se le puede identificar por su sencillez, corta duración, y no suele requerir de grandes conocimientos musicales o tener como objetivo vender un nombre, dicho de otra manera, a un artista, lo cual hace que los verdaderos músicos vayan perdiendo su lugar solo porque su obra no es tan comercial y tan ‘pegajosa’ como las canciones actuales.

Acordémonos de aquellos grupos que han marcado una época con su música como The Beatles,  y grandes compositores de nuestro país como Buena fe, Silvio Rodríguez, Juan Formel o Adalberto Álvarez, por solo citar algunos. Si vamos aún más atrás, tenemos a Mozart, Beethoven, entre muchos otros que han dejado la huella de la buena música y un legado que ha sido inspiración para muchos artistas que tratan de incursionar en este medio.

Si nos ubicamos en la actualidad sinceramente hay muy pocos artistas cabales en toda la extensión de la palabra, y nosotros somos en buena medida culpables porque consumimos esa música solo por tener un ritmo pegajoso y una letra fácil y divertida.

Muchas veces sin tener el menor interés nos hemos aprendido la letra de canciones que nos invaden en redes sociales, en fiestas, en el transporte público o simplemente en el  celular del compañero que tienes al lado.

No tiene nada de malo la diversidad, pero hay muchos géneros musicales y muchos artistas buenos que no se les da la publicidad que necesitan para poder despegar y hacer una carrera en el medio musical que es tan peleado.

Todas las personas tenemos gustos diferentes y es muy respetable, cada quién como individuo tiene el derecho a elegir lo que más le guste. Hay que respetar el espacio de cada quien, lo importante es apoyar la verdadera música, no importa el género sino que no se pierda este maravilloso arte que tanto emociona.

Alvaro Raúl Suárez Leyva
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