El 17 de mayo, una fecha de homenaje y compromiso

Siempre que se avecina el 17 de mayo —fecha en que se celebra en Cuba el Día del Campesino—, recuerdo la vida de sacrificio de mi abuelo Modesto Vargas Guerra, un hombre laborioso, sencillo, responsable y ejemplar padre de familia que, al crearse las Milicias Nacionales Revolucionarias (MNR), estuvo al frente de un grupo organizado, cuyas armas custodiaba en su propia casa.

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Modesto Vargas Guerra. Foto: Cortesía de Arnaldo Vargas

Enseñó a sus hijos a cultivar la tierra que poseía en el lugar conocido por el Arsenal (Crucero de Felton), próximo a la comunidad de Vuelta Larga, a unos cinco kilómetros del poblado portuario de Felton y cuando comenzaban las zafras azucareras conducían hasta Cueto, varias yuntas de bueyes con carretas, para el tiro de cañas, desde los campos hasta las grúas que las depositaban en las casillas de ferrocarril.

Como el consagrado hombre de campo que era, el respetado y querido viejo, que hacía honor a su nombre, Modesto, siempre estuvo al tanto de las noticias difundidas por la radio sobre los beneficios conferidos a los labriegos desde la firma, en La Plata, Sierra Maestra, de la Ley de Reforma Agraria, aquel histórico 17 de mayo de 1959, prometida por Fidel Castro durante su valiente alegato de defensa tras el asalto al cuartel Moncada, que trascendió como La historia me absolverá y en el que denunció tales abusos:

“(…) obreros del campo que habitan en los bohíos miserables, que trabajan cuatro meses al año y pasan hambre el resto compartiendo con sus hijos la miseria, que no tienen una pulgada de tierra para sembrar y cuya existencia debiera mover más a compasión si no hubiera tantos corazones de piedra (…) a los cien mil agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya, contemplándola siempre tristemente como Moisés a la tierra prometida, para morirse sin llegar a poseerla, que tienen que pagar por sus parcelas como siervos feudales una parte de sus productos, que no pueden amarla, ni mejorarla, ni embellecerla, plantar un cedro o un naranjo porque ignoran el día que vendrá un alguacil con la guardia rural a decirles que tienen que irse”.

Aunque su nivel cultural era limitado, a través de su radiecito RCA-Víctor, Modesto había sentido en carne propia tales abusos y supo del asesinato de Niceto Pérez (1946), en cuyo homenaje se instituyó el 17 de mayo como Día del Campesino Cubano. Fecha en la que también se constituyó, en 1961, la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), que los campesinos cubanos celebrarán con mucho júbilo y el compromiso de sacarle mayores frutos a la tierra, en beneficio de su pueblo.

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