Día Mundial del Parkinson

El Parkinson y su relación con el tulipán rojo

Si bien el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más común, luego del Alzheimer, está rodeada de un gran desconocimiento social.

Sobre este padecimiento se desconocen con exactitud las causas que lo provocan, sin embargo, existen variadas terapias y tratamientos dirigidos a atenuar sus síntomas y mejorar la calidad de vida de los enfermos.

Este 11 de abril, Día Mundial del Parkinson, es ocasión ideal para explicar en qué consiste esta terrible enfermedad, sus principales manifestaciones clínicas, cómo prevenirla y sus tratamientos.

Lea también: 

Nuevo análisis de sangre detecta el mal de Parkinson

A no pocos les llama la atención ¿por qué un tulipán rojo la simboliza? Resulta que la historia de esta flor, como símbolo de la lucha contra el Parkinson, data de la década del 80 del siglo XX, en los Países Bajos.

En esa fecha un horticultor holandés que padecía la enfermedad, J.W.S. Van der Wereld, cultivó una nueva variedad de tulipán rojo y blanco y le puso el nombre de Tulipán James Parkinson, en honor de quien documentó el padecimiento en 1817.

Este tulipán, laureado en diferentes eventos, entre los que sobresalen  el Premio al Mérito por parte de la Royal Horticultural Society de Londres y de la Royal General Bulb Gowers de Holanda se convirtió así en símbolo del Parkinson, tras la IX Conferencia Mundial de la Enfermedad, efectuada en Luxemburgo el 11 de abril de 2005.

Florece en primavera y representa la esperanza de estos pacientes de mejorar, de ganar la batalla a la invalidante enfermedad. Estamos ante un ejemplo de cómo un simple gesto puede cobrar un gran significado y es a su vez una muestra de profundo respeto y un intento de concienciar sobre esta condición.

En cuanto a la elección del 11 de abril se debe al nacimiento de James Parkinson, quien la describiera como una “parálisis agitante”.

Según los especialistas, esta enfermedad se caracteriza por la muerte de unas neuronas llamadas dopaminérgicas, que son las encargadas de producir dopamina, un neurotransmisor importante en la función motora. Así el cerebro no transmite correctamente las señales nerviosas.

La Neurología describe que provoca, entre otros síntomas, temblores en el movimiento, rigidez o aumento del tono muscular, alteraciones en la función cognitiva, depresión, dolor y disfunción del sistema nervioso autónomo.

Pese a que la gran mayoría la asocia con los temblores que suele causar, la bibliografía consultada refiere que no siempre se acompaña de los mismos; ya que cerca de una quinta parte de los pacientes que la padecen no los presentan.

Contrario a lo que se ha instaurado en el imaginario popular no es exclusiva de los ancianos, pues si bien alrededor del 70 por ciento de los enfermos son personas de la tercera edad, también aparece en quienes no superan las cinco décadas de vida, durante la niñez o la adolescencia.

A propósito de la fecha, en la provincia de Holguín durante este 10 y 11 de abril sesionó el I Taller Provincial de la Enfermedad de Parkinson y Trastornos del Movimiento, un paso importante hacia el fortalecimiento de la educación y el intercambio de conocimientos entre especialistas de la materia en el territorio.

La realización de este tipo de talleres es crucial para mantener a los profesionales de la salud actualizados sobre los últimos avances en el tratamiento, diagnóstico y manejo de la enfermedad de Parkinson y otros trastornos del movimiento.

Constituye una oportunidad para compartir experiencias, investigaciones y estrategias de tratamiento, con un enfoque colaborativo en el cuidado de los pacientes.

Es cierto que esta enfermedad no afecta a todas las personas de la misma forma y hay tantas manifestaciones como pacientes que la padecen, pero de forma general incide en muchos aspectos del bienestar físico y de la familia, llegando a empeorar notablemente la calidad de vida y la autonomía.

Como sociedad nos resta mucho por conocer sobre el Parkinson, no obstante, diferentes fuentes consultadas coinciden en que si se lleva una alimentación sana, se practica ejercicio con regularidad, se duerme adecuadamente y se controla el estrés disminuyen las posibilidades de padecerlo.

Lea también:

Ejercicio intenso podría retrasar el curso de la enfermedad de Parkinson

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

cuatro × 2 =