No hay fórmulas ni recetas para la felicidad (+ Video)

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española felicidad es  “un estado de grata satisfacción espiritual y física”. O sea, señala la satisfacción, la plenitud del hombre que alcanza el completo desarrollo de su ser verdadero, en plena conformidad consigo mismo y con el mundo que le rodea. Es el sentimiento que indica que realmente disfrutas de la vida y que deseas aprovecharla al máximo. La felicidad nos permite un equilibrio entre la salud corporal, mental y social.

Para la psicología, la felicidad es un estado emocional positivo que los individuos alcanzan cuando han satisfecho sus deseos y cumplido sus objetivos y viene medida por la capacidad que hay en cada persona de dar soluciones a los variados aspectos que conforman su vida cotidiana.

La acompañan también la sensación de creer y tener esperanza en el futuro, pensar que las “cosas” estarán bien, sentirse con buen estado de ánimo y que las relaciones marchan de manera auténtica. La persona feliz posee una adecuada autoestima, se siente más eficiente y valorada por los demás y le embriaga una sensación de tranquilidad, seguridad y bienestar en general. Este estado no siempre es fácil de conseguir ni de mantener por lo que no ser plenamente feliz no debería ser nunca interpretado como un fracaso personal.

La alegría, una de las claves de la felicidad

La alegría y otras emociones positivas fueron algo descuidadas en las investigaciones psicológicas por muchos años, no ha sucedió así con las emociones y sentimientos como la tristeza, la rabia, el miedo, los celos. Existen muchos matices para expresar un estado de infelicidad o malestar, y también para expresar los estados de bienestar o disfrute.

Por ejemplo, podemos hablar de diversión, euforia, asombro, admiración, sensación de triunfo, sentirse orgulloso, estar embelesado, sentir interés, gratitud, alivio, tranquilidad, experimentar placer, gozo, contento, satisfacción, deleite, éxtasis, júbilo, alborozo.

En los últimos años los psicólogos, psiquiatras y otros profesionales de la salud no sólo se han interesado en cómo resolver los trastornos mentales y disminuir el malestar de las personas sino también en ayudarlas a conseguir la felicidad y el bienestar.

¿Qué puedes hacer para ser feliz?

Felicidad, Bienestar, Relaciones Sociales
La meditación, la relajación, los ejercicios físicos, la exposición al sol y las actividades artísticas estimulan las hormonas del bienestar (Foto: iStock).

Por más que en los últimos años nos bombardean con mensajes y recetas para ser feliz no creo que haya una fórmula exacta o receta segura que nos permita conseguirlo. Me es imposible prometerte que con la lectura de esta publicación encontrarás la felicidad. Lo que pretendo es acercarme al tema y compartir algunas ideas que te pueden ayudar.

Desde la práctica de la gratitud hasta el ejercicio regular y las relaciones sociales saludables, existen ciertos hábitos cotidianos que pueden auxiliarte para que tu vida sea más llevadera.

Según una investigación de la Escuela de Medicina de Harvard, existen hormonas como la dopamina, serotonina, endorfinas y oxitocina, que desempeñan roles cruciales en el estado de ánimo y el bienestar general, de esa manera estas sustancias que tenemos en nuestro cuerpo también son conocidas como “las hormonas de la felicidad”, lo cual puede prestarse a confusión pues la felicidad no depende solo de factores biológicos.

·         Dopamina: actúa en el sistema de recompensa del cerebro, involucrando el placer, aprendizaje, atención y movimiento. También afecta el ritmo cardíaco, la función renal y vascular, así como el procesamiento del dolor y la lactancia.

·         Serotonina: influye en la memoria, el miedo, la respuesta al estrés, la digestión, la sexualidad y el sueño. Es fundamental para regular el estado de ánimo y las emociones.

·         Endorfinas: funcionan como analgésicos naturales, ya que liberan  respuestas al dolor o estrés. Contribuyen a una sensación de bienestar y calma.

·         Oxitocina: también conocida como la “hormona del amor”, facilita el parto y promueve el vínculo madre-hijo. También reduce el estrés y la ansiedad. Permite tener sensaciones de calma y seguridad.

Para mejorar los niveles de las hormonas del bienestar puedes realizar cambios simples en el estilo de vida.

1. Alimentación balanceada: Consumir alimentos ricos en tirosina, como pollo, lácteos, aguacates y semillas puede aumentar la dopamina. Incorporar fuentes de triptófano, presentes en carbohidratos complejos como verduras y cereales integrales, para estimular la producción de serotonina.

2. Meditación: Practicar la meditación ayuda a elevar los niveles de dopamina y endorfinas. Esto puede calmar la mente y aliviar el dolor.

3. Ejercicio físico: Realizar actividades como andar en bicicleta o levantar pesas libera triptófano, lo que favorece la producción de serotonina. Además, caminar o realizar actividades aeróbicas aumenta las endorfinas y la oxitocina.

4. Exposición al sol y luz brillante: Pasar tiempo al aire libre bajo el sol estimula la liberación de serotonina y beta-endorfinas en la piel.

5. Reír: La risa libera endorfinas y modifica los niveles de serotonina y dopamina, mejorando el estado de ánimo.

6. Actividades artísticas: Cantar, bailar o tocar un instrumento promueve la liberación de endorfinas, lo que aumenta la tolerancia al dolor. También la participación en actividades artísticas y culturales como simple espectador. La música incrementa los niveles de oxitocina. En general estas actividades fomentan la conexión social.

7. Contacto físico: abrazar, acurrucarse o tener contacto físico con seres queridos estimula la liberación de oxitocina, con ello se genera una sensación de bienestar.

En un mundo donde cada vez se valora más el individualismo y el éxito personal, el psiquiatra y profesor de Harvard Robert Waldinger, asegura que las relaciones sociales y las conexiones son la verdadera clave para una vida feliz y satisfactoria.

Apoyándose en las conclusiones extraídas de “La importancia de las conexiones humanas”, el mayor estudio que se ha realizado sobre la felicidad, Waldinger habla sobre cómo deben ser estas relaciones sociales y cómo afectan positivamente en nuestro día a día. El estudio afirma que gracias a dichas relaciones cubrimos necesidades humanas, relacionadas con nuestro bienestar fisiológico y psicológico. Además de pertenencia, afectivas, de comunicación y crecimiento personal. De ahí, la verdadera importancia de conectar, porque sin conexión, a veces, no hay relación y, por ende, perdemos el acceso a nuestra fuente de felicidad.

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El psiquiatra y profesor de Harvard Robert Waldinger, autor del mayor estudio que se ha realizado sobre la felicidad (Foto: Getty Images)

Tener buenas relaciones sociales puede ser una fuente de felicidad y apoyo. Para el psiquiatra Robert Waldinger hay cuatro puntos clave que nos permitirán ser felices.

1.    No descuidar a tus amigos: Tener relaciones auténticas y significativas nos ayudará a sentirnos más conectados y felices. Para ello, insiste en dedicar tiempo de calidad a nuestro círculo más cercano. Los amigos brindan apoyo emocional, ofrecen perspectivas diferentes y nos ayudan a crecer como personas, por lo que es importante saberlos cuidar de la misma manera que nos cuidan ellos a nosotros.

2.    Compartir actividades: Participar en actividades sociales puede ser una gran oportunidad de conocer a personas con los mismos intereses que los nuestros. Ya sea algún voluntariado o algún hobby, cualquier opción es válida. Pertenecer a un grupo ayuda a tener una buena autoestima y a darnos una sensación de propósito y significado a la vida.

3.    Ser nosotros mismos y sentirnos seguros: Es muy importante ser uno mismo y aceptar nuestras propias características y peculiaridades, dando valor así a cómo somos realmente. Para ello se debe aprender a poner límites saludables, de forma que respetemos y respeten nuestra forma de ser y nuestros valores, convirtiéndonos en personas más seguras de sí mismas.

4.    Aceptar los cambios: Aceptar los cambios es vital para encontrar la felicidad. Si de verdad queremos ser felices debemos tener una buena perspectiva sobre los cambios, en vez de verlos como algo negativo, verlos como una oportunidad de crecer y aprender. Al igual que nosotros cambiamos, también lo hace nuestro entorno, por lo que deberemos aceptar los cambios de nuestros familiares, amigos o compañeros.

Crear una conexión eficaz y duradera con nuestro entorno y con las personas más importantes de nuestra vida es fundamental para ser felices y estar a gusto con todo lo que nos rodea, no hay recetas mágicas ni productos que resuelvan este enigma. Lo fundamental es cuidar la mente, el cerebro, el cuerpo y las personas que nos rodean.

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