Relaciones de pareja, ruptura

¿Por qué se rompen las parejas?

Tal vez sea cierto que la mayoría de las parejas desea que su amor sea eterno, pero la realidad es que separaciones y divorcios están a la orden del día. Se dice por ahí que el amor es ciego porque en el estado de enamoramiento se cree que ese nivel de plenitud va a durar siempre, que el amor será capaz de superarlo todo y en ese estado de ingenuidad se termina, en ocasiones de manera apresurada, contrayendo matrimonio o compartiendo vida. Pero sucede que una buena parte de las veces el amor no se mantiene para siempre.

La vida en pareja requiere de un proyecto de integración, de complemento, de dar y recibir en un acuerdo que aspira al desarrollo de ambas personas con el paso del tiempo. Se trata de adquirir la madurez necesaria para crear, descubrir y disfrutar las coincidencias, así como tolerar y aprender de las diferencias. Los valores que se manifiestan normalmente en las relaciones son, entre otros, el respeto, la generosidad, la independencia, la tolerancia, el compromiso, la fidelidad, la lealtad, la buena comunicación, el sentido de la familia, la sinceridad y el apoyo.

Cuáles son las causas de las rupturas de pareja

Muchos dicen que se han perdido los valores, o que hoy en día no se aguanta lo más mínimo. Otros que las personas se han vuelto egoístas y piensan solo en ellas, que el acceso a las redes sociales permite conocer y estar en contacto con cientos de personas que son nuevas parejas potenciales, que la incorporación de la mujer a la vida laboral le permite tomar decisiones gracias a su independencia económica, que las personas quieren vivir felices y no solo soportarse.

Diversos especialistas en este tema coinciden en señalar que las parejas se rompen por cuestiones subjetivas como el desamor, el cansancio, la falta de comunicación, el aburrimiento, falta de intimidad, exceso de conflictos y discusiones, la falta de objetivos comunes, la monotonía o la infidelidad.

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La mayoría de las rupturas se produce por el simple motivo de no querer seguir compartiendo la vida con el otro. La sociedad ha evolucionado y nuestro estado de bienestar también. La pareja es alguien con quien se convive, y cuando se deja de sentir junto a ella, por el motivo que sea, también se deja de ser feliz muchas horas al día.

¿Por qué las parejas en conflicto van a terapia?

En demasiadas ocasiones cuando una pareja acude a terapia o a buscar algún tipo de ayuda suele ser tarde, porque lo habitual es ir a un profesional ante la inminencia de una separación, cuando se piensa que esta puede ser la última oportunidad. Por lo general una de las partes continúa enamorada y desearía seguir conviviendo. La otra hace tiempo que se ha planteado que la relación ya no funciona y accede a dar este paso antes de romper definitivamente, sea por los años compartidos, por los hijos o por otros motivos.

La experiencia aconseja no perder el tiempo si tienes claro que no deseas seguir en la relación y que cedes solo para que no te echen en cara no haberlo intentado todo. Hay que ser honestos. La mayoría de las personas no necesitan compasión, necesitan sinceridad para saber qué decisiones tienen que tomar. Solo debes intentar una terapia si sinceramente crees que te puede ayudar y que puedes volver a estar bien con él o ella.

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Tampoco vale la pena realizar el intento si estás viviendo una situación de acoso, insultos, falta de respeto o maltrato del tipo que sea. Hay personas que por el dolor que han causado no merecen otra oportunidad, ni siquiera por los hijos. Amar significa respeto, estima y consideración. Deja de tener en tu relación un modelo de conducta basado en la humillación, el grito, el sistema de control y el autoritarismo. Tú eres libre, la soledad no debe darte miedo.

Para poder participar en una terapia de pareja de forma exitosa, empieza por desmitificar la idea de que es para los que están muy desequilibrados o para los débiles incapaces de solucionar solos sus problemas. A veces invertirás tanto empeño y esfuerzo en arreglar los conflictos por tu cuenta que los convertirás en algo más temible. Hay parejas que llegan a consulta y dicen: “Lo hemos intentado todo y no funciona”. Pero intentarlo todo no siempre es intentar lo correcto. Igual se han desgastado de tanto querer discutir de otra manera, de probar a ser flexibles, pedir cambios al otro, y han agotado sus respectivas paciencias.

Y lo más importante, no siempre se tienen recursos personales para dar solución a todo en la vida. Hay personas que a través del aprendizaje han logrado comunicarse de forma asertiva, a ser generosos en la pareja, a respetarse o ser flexibles, a superar las vivencias anteriores que les condicionan a actuar de manera insana. Aunque ahora mismo no se entiendan no significa que, si ambos lo desean, no puedan llegar a conseguir soluciones con un adecuado entrenamiento.

Se debe acudir a terapia de pareja cuando se sientan mal con lo que comparten. Puede que no sepan repartir las tareas domésticas, o que se hablen sin respeto, que haya uno al que le gusta imponerse, que no se sienta integrado con la familia o los amigos del otro, que no hagan cosas juntos, que el sexo no funcione, que no dediquen tiempo a hablar, que no compartan los mismos valores para educar a los hijos. No se recreen en el sufrimiento y dejen de sentirse frustrados. Hay soluciones para los que tengan el propósito de mejorar lo que anda mal.

Relaciones de pareja, conflicto
La mayor parte de las veces la ruptura de pareja se vive como una crisis, conlleva una fuerte carga emocional. Foto: Adobe Stock

Los conflictos por pequeñeces van cambiando la percepción positiva de la pareja. Discuten siempre de la misma manera y cada vez se van distanciando más el uno del otro. Llegan a dejar de contemplarse como esas personas cautivadoras y cómplices que eran cuando se conocieron, y cada vez centran más la atención en todo lo que les separa, hasta que llega el día en el que se deja de ver al otro como alguien a quien se desea, con quien a uno le gusta hablar y estar, y pasa a ser lo más parecido a un compañero con quien comparte casa, hijos, responsabilidades, economía y un poco más.

Esta última situación no es propia de una pareja que comparte amor, deseo y proyecto de vida. Es cierto que con el paso del tiempo las parejas se van reacomodando, pero eso no significa perder la esencia de lo que un día los unió y les permitió tener la experiencia de vivir en plenitud.

Si después de todo llegas a la conclusión de que lo mejor es terminar la relación entonces te dejo estos consejos:
  1. Sé sincero contigo mismo y con la otra persona, pero no de manera brutal o despiadada.
  2. Piensa en cómo podría reaccionar la otra parte.
  3. Ten claro los motivos por lo que vas a terminar la relación y se capaz de expresarlos.
  4. Afronta la situación directamente, cara a cara, no mediante mensajes de texto, correos electrónicos o llamadas telefónicas.

La mayor parte de las veces la ruptura de pareja se vive como una crisis, conlleva una fuerte carga emocional y hasta sufrimiento. El duelo amoroso es un proceso que puede llegar a ser muy complicado por lo que puedes experimentar que es el peor momento de tu vida, con el paso del tiempo ocurre la adaptación, te sentirás mejor y te darás cuenta que se puede volver a ser feliz.

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