Renato Caravaggio, líder, solidaridad, Canadá, Cuba
Renato Caravaggio, líder del Grupo Amigos de Cuba, de Victoria, Canadá. Foto: Vargas

Caravaggio: Cuba merece y necesita vivir en paz

“A Cuba hay que quererla, apoyarla y defenderla, por el ejemplo que da al mundo, de heroísmo, dignidad y solidaridad”, reconoció Renato (Randy) Caravaggio, líder del Grupo Amigos de Cuba, de Victoria, Canadá, que acaba de cumplir un amplio programa de actividades en esta provincia de Holguín.

Randy dijo que se van muy impresionados por lo apreciado durante los intercambios sostenidos con personas de varios sectores sociales, la manera en que afrontan las dificultades y defienden su Revolución con más trabajo y compromisos patrios, a la vez que constituyen el mejor ejemplo de solidaridad con las justas causas de los pueblos, como el palestino.

Hombre maduro, capacitado, que nació en Italia y en 1967, con 11 años de edad se mudó, con sus padres, a Canadá, donde ha crecido ideológicamente, asumiendo los principios progresistas que abogan por un mundo más justo, precisó, en el que el hombre sea hermano del hombre y pueda vivir en paz.

“De pequeño me dolía ver los abusos y explotación de propietarios de tierras contra quienes las trabajaban, sin que existieran leyes para evitarlo, porque en el capitalismo funciona así: los ricos ordenan, exigen, y los pobres obedecen”.

Sus ideas políticas fueron madurando con esas realidades, su vinculación con fuerzas de izquierda y algo que lo marcó para siempre, pues resulta que “cuando tenía 13 años de edad, vine a Cuba por primera vez con mi hermano mayor, quien me dijo que en Cuba había un Robin Hood que quitaba el dinero a los ricos y lo compartía con los pobres. Ese héroe era Fidel Castro”.

Me contó Randy que, ese hermano era activo en cuestiones políticas y sentía atracción por Cuba. Por él aprendió a amarla, admirar a Fidel y a la Revolución. “Durante mis visitas a Cuba maduraron más mis concepciones políticas y por esa razón defiendo y apoyo a este país, al que también considero parte de mí”.

Junto a otros activistas apoyó las luchas sociales en Nicaragua, Guatemala, El Salvador y, tras el derrumbe del campo socialista en Europa, organizó un grupo en defensa de este archipiélago caribeño, porque temían que se gestara una agresión de Estados Unidos, su enemigo histórico.

“Entonces comenzamos a realizar manifestaciones públicas y recaudamos insumos y otros recursos, que enviábamos a través de las Caravanas Pastores por la Paz, que integramos durante muchos años”.

Gestos solidarios, que realizaban mediante un movimiento denominado Campaña Victoria Goods for Cuba, principal organizador de las acciones canadienses a favor de las Caravanas. También estuvo entre los fundadores de Canadian Network Campagne, hasta la creación del Grupo Amigos de Cuba, de Victoria, Canadá.

“Desde entonces, la solidaridad ha sido diversa, mediante campañas, manifestaciones, eventos, ayuda material humanitaria y otras acciones contra el bloqueo estadounidense, su hostigamiento propagandístico y otras expresiones de odio y asedio a un país tan digno como Cuba, que merece y necesita vivir en paz”.

Durante 78 años Canadá y Cuba han sostenido relaciones bilaterales, fortalecidas con el triunfo de la Revolución en lo económico, político y social. Como parte de esas amistosas relaciones, Fidel Castro visitó en cuatro ocasiones a ese país, incluyendo su presencia, en el año 2000, en los funerales de su amigo, el ex Primer Ministro Pierre Trudeau.

Y, en apoyo a las justas causas que defienden los cubanos, trabaja la Red Nacional de Solidaridad, a la cual pertenecen, entre otras, la Brigada Che Guevara y la Calixto García, así como la Tabla de Concertación de Quebec-Cuba.

Confiesa Randy que, siempre que viene a Cuba, desde antes del aterrizaje comienza a sentirse muy emocionado y así lo confirman sus compañeros. Aunque nació en Italia y ha desarrollado su vida en Canadá, donde reside, “esta tierra caribeña tiene algo muy especial que me atrae y me atrapa. Como conozco a Cuba y a los cubanos, sé que aquí no habrá el viraje hacia el pasado que quieren sus enemigos y apátridas, porque sería un retroceso y nunca más se graduarían tantos profesionales como ahora, ni se brindaría la ayuda solidaria de la cual Cuba es ejemplo en el mundo”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 × cuatro =