Mustafa, médico palestino, Universidad de Ciencias Médicas, Holguín
El joven médico palestino Wadee Mustafa, durante una acto de solidaridad del Icap con la causa Palestina. Foto: Arnaldo Vargas Castro

Joven médico palestino agradece solidaridad de Cuba

Aunque es un hombre muy sereno, el rostro del joven palestino Wadee Mustafa refleja tristeza y preocupación, porque “nos duele mucho lo que está haciendo el gobierno israelí contra nuestro noble pueblo, con total irrespeto a las normas internacionales y al justo derecho que tenemos de vivir en paz”.

Procedente de Ramala (Ramallah) -ciudad situada a unos 15 kilómetros, al noroccidente de Jerusalén, en Cisjordania -, Wadee vino a Cuba hace 14 años para estudiar Medicina, como muchos otros jóvenes palestinos y al titularse, comenzó la especialidad de Dermatología en la propia Universidad de Ciencias Médicas Mariana Grajales, de esta ciudad de Holguín, junto a su compatriota Tareq Toame (Oftalmología).

Ambos coinciden en que, “lo que hacemos, gracias a la solidaridad de Cuba, es para servir a nuestro sufrido y noble pueblo y al encontrarnos tan distantes, fuera de nuestra tierra y de la familia, nos invade el dolor, ante tantos muertos, lesionados, desaparecidos y desalojados; ante tanta destrucción de todo lo que amamos”.

Ante esa lamentable realidad, el joven palestino expresa que “la única y mejor manera de ayudar a nuestro pueblo en estos momentos es convertirnos en médicos de ciencia y conciencia, como planteó Fidel Castro, pues, al especializarnos, podremos entregarnos por completo a una mejor atención médica a quienes tanto nos necesitan”.

Me comentó el Dr. Mustafa que, hay médicos formados aquí, trabajando bajo pésimas condiciones en hospitales de la Franja de Gaza, cuyas instituciones de salud también son bombardeadas sin contemplación, resultando las principales víctimas, niños, mujeres y ancianos. También la escalada genocida afecta a médicos, personal de enfermería, choferes de ambulancia y familiares.

Refirió que, entre los muertos, se registran 35 periodistas y trabajadores de los medios de comunicación. Según datos proporcionados por el Sindicato del gremio, en Gaza también han sido destruidas 50 sedes de medios de prensa y no escapan a la barbarie los familiares de periodistas.

Tal es el caso de Wael Dahdouh, corresponsal de Al Jazeera, quien perdió a su esposa, dos hijos y un pequeño nieto; así como Mohammad Abu Hatab, del canal Palestine TV, asesinado junto a 11 integrantes de su familia, al Sur de la Franja de Gaza, donde residían.

“Es que el palestino nace y crece en un ambiente de agresividad israelí, cuyo gobierno ha ocupado gran parte de nuestro territorio, en un conflicto, que nada tiene que ver con cuestiones religiosas, como tratan de justificar ellos. Nosotros sí estamos contra el sionismo y contra las fuerzas militares israelíes, armadas y estimuladas por el gobierno de Estados Unidos de América”.

“Los israelíes pretenden convencer al mundo de que son víctimas, en vez de victimarios. Eso lo escuchamos desde antes de 1948 cuando, a propuesta de Gran Bretaña, se estableció el Estado de Israel en tierra Palestina, dando lugar a la ocupación de la mayoría de nuestras tierras, destruyendo instalaciones, asesinado a personas inocentes y expulsado a otras tantas. Criminales acciones que han ido en incremento desde el pasado siete de octubre a la fecha”.

Paradójicamente, hay personas y gobiernos que apoyan las hostilidades de Israel y es inhumana campaña propagandística contra un pueblo, que sólo quiere vivir en paz, en total armonía con el mundo.

Agradecimiento a Cuba

Cuba es presente y futuro; es ejemplo de lucha para sostener la soberanía conquistada y sostenida frente al imperio yanqui y ha sido solidaria con todas las causas justas del mundo, reconoce el Dr. Mustafa.

“En estos angustiosos días, por la agresividad israelí contra la Franja de Gaza, hemos compartido muchos momentos de solidaridad con los holguineros, en actos, matutinos, vespertinos y otros encuentros, organizados por la delegación provincial del Icap en diferentes organismos, organizaciones, entidades e instituciones, donde, mi compañero Tareq Toame y yo, hemos brindado información a los participantes sobre nuestra historia, así como las causas y consecuencias del conflicto con Israel.

¿Qué piensas sobre el regreso de ustedes?

“Va a ser muy difícil para nosotros regresar a la tierra que tanto amamos, conociendo el desastre ocasionado por los agresores, pero conscientes de la utilidad del tiempo que hemos vivido entre ustedes, como unos cubanos más y la preparación profesional recibida por la Universidad de Ciencias Médicas que, además de convertirnos en doctores, nos dio la posibilidad de hacer las especialidades que venceremos en breve, para poder servir, lo mejor posible, a nuestro pueblo, que tanto ha sufrido por la ambición y la prepotencia de un gobierno, armado y estimulado por el de Estados Unidos de América.

¨Somos palestinos y también nos sentimos cubanos, pues estos 14 años nos fortalecieron como seres humanos, como defensores de la paz y admiramos a los cubanos por sus valores y la tranquilidad que disfrutan. Admiramos cómo se crecen frente a la crueldad de un bloqueo que supera los 60 años y se recrudece con nuevas medidas.

“Por supuesto que nos resultará difícil regresar a nuestra tierra, que sufre una despiadada guerra para apropiarse de lo que nos pertenece, pero es nuestro deber regresar, compartir con nuestra gente y servirles en todo lo que esté a nuestro alcance. Eso haremos”.

¿Confías en la ansiada paz?

“Sí, tenemos esa esperanza y lucharemos día a día para lograrla. Lo que queremos es poder levantarnos cada mañana con ganas de vivir, no con el miedo de ser alcanzado por un proyectil, un misil, una bomba. Sólo queremos ver crecer a nuestros hijos en absoluta paz; compartir la vida con la familia, los amigos; trabajar, servir al pueblo y compartir la vida con amor, paz y armonía. Eso es lo que queremos y lucharemos para lograrlo”.

Junto a su amigo Tareq Toame, Mustafa me ofreció datos históricos del conflicto y otros detalles sobre la destrucción de la Franja de Gaza, habitada por más de dos millones de personas. Ambos abrazaron su Bandera y me explicaron el significado de los colores que la componen, comenzando por el rojo, referido a la sangre derramada desde la época colonial; el negro, el permanente luto por los caídos; el blanco representa la paz a que aspiramos y el verde simboliza el color de la tierra y la esperanza de que, algún día será recuperada.

Las relaciones entre Cuba y Palestina históricamente han sido fraternas y sobre, tan sufrido pueblo, expresó Fidel: “… despojados de sus tierras, expulsados de su propia patria, dispersados por el mundo, perseguidos y asesinados, los heroicos palestinos constituyen un ejemplo impresionante de abnegación y patriotismo, y son el símbolo vivo del crimen más grande de nuestra época”.

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