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El presidente ruso, Vladimir Putin recordó a Fidel Castro como el hombre que siempre pensó en el ser humano. Foto: Prensa Latina/Archivo

Fidel Castro era como un coloso que pensaba en la gente, afirma Vladimir Putin

El presidente ruso, Vladimir Putin, aseguró este viernes en Moscú que el líder histórico de Cuba, Fidel Castro, era una personalidad única, y lo calificó como “del tipo de personas que engendra América Latina”.

Durante la apertura este viernes de la Conferencia Parlamentaria Internacional Rusia–América Latina, el mandatario del país euroasiático definió a Fidel Castro como un «coloso que trabajaba incansablemente por el bien colectivo”.

Vladimir Putin mencionó igualmente en su discurso a los «abnegados luchadores por la justicia y la igualdad social» latinoamericanos, como Salvador Allende, Ernesto Che Guevara y Fidel Castro, nombres que provocaron un largo aplauso del auditorio.

El jefe de Estado ruso Vladimir Putin señaló que esos aplausos hablaban por sí solos del papel desempeñado por estas personas y recordó que tuvo varios encuentros con Fidel Castro: «Era simplemente un coloso”.

“Un hombre que pensaba en la gente cada segundo, y no solo en los cubanos. Pensaba también en toda América Latina, y en toda la gente del planeta», agregó.

Finalmente, Vladimir Putin destacó que la conciencia del líder revolucionario cubano estaba plenamente concentrada «en la preocupación de alcanzar el bien común y la justicia.

Con información de Prensa Latina

Datos:

Fidel Alejandro Castro Ruz, más conocido como Fidel Castro (Birán, Holguín, 13 de agosto de 1926La Habana, Cuba, 25 de noviembre de 2016). Líder histórico de la Revolución cubana. A lo largo de los años de la Revolución impulsó y dirigió la lucha del pueblo cubano por la consolidación del proceso revo­lucionario, su avance hacia el Socialismo, la unidad de las fuerzas revolucionarias y de todo el pueblo, las transformaciones económicas y sociales del país, el desarrollo de la educación, la salud, el deporte, la cultura y la ciencia, así como el enfrentamiento de las agresiones externas y la conducción de una activa política exterior de principios.

Simpatizante del Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo), participó de manera activa en las campañas del partido y fue de los primeros en denunciar el carácter reaccionario e ilegítimo del régimen de facto establecido tras el golpe de Estado de Fulgencio Batista el 10 de marzo de 1952.[1]

Fue encarcelado tras los asaltos a los cuarteles Moncada en Santiago de Cuba y al Carlos Manuel de Céspedes en Bayamo, asumiendo su autodefensa ante el tribunal que lo juzgó, y pronunciando el alegato conocido como La historia me absolverá, en el que esbozaba el programa de la futura Revolución en Cuba.[2] Condenado a 15 años de prisión fue amnistiado en 1955 y marcha hacia el exilio en México, desde donde parte con otros 81 revolucionarios para desembarcar por los Coyuelos el 2 de diciembre de 1956. Tras varios meses de dura lucha entra victorioso el 1 de enero de 1959 en Santiago de Cuba y arriba a La Habana el 8 de enero.

El 16 de febrero de 1959 fue nombrado Primer Ministro del Gobierno Revolucionario[3]. El 2 de diciembre de 1976 es electo Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros de la República de Cuba, puesto que ocupa hasta su renuncia por problemas de salud el 24 de febrero de 2008.[4] Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba entre 1965 y 2011.

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