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Ataque a Jiguaní. Foto: Tomada de Ecured/Archivo

 “… voy hacerle unos tiritos”: la muerte de Camilo Sánchez

José Camilo Sánchez, nació en Santiago de Cuba. (1) Incorporado a las fuerzas libertadoras que operaban en su tierra natal, bajo las órdenes del General Donato Mármol, muy pronto alcanzó singular relevancia; tanto por su arrojo personal en los combates, como por su capacidad de organización y adaptación a la guerra de guerrillas.

Tomó parte en numerosas operaciones. Entre ellas el apoyo a la expedición del buque Perrit, que desembarcó en la Península de El Ramón, en la Bahía de Nipe, en mayo de 1869. Bajo las órdenes de Calixto García participó en el ataque a Jiguaní, en septiembre de 1871. Fue jefe de una de las columnas en que el General holguinero estructuró sus fuerzas en esta acción. Era uno de los oficiales de confianza de Calixto.

Carlos Manuel de Céspedes describió brevemente a este patriota “Camilo Sánchez, blanco, joven, bajito, fornido, medio bizco y amigo de vestir con lujo” . (2) A principios de 1872, al ser designado Calixto García, como jefe del distrito militar de Holguín, seleccionó a un grupo de oficiales para que lo acompañara. Entre estos estaba el Teniente Coronel Camilo Sánchez.

Camilo Sánchez continúo batiéndose en el territorio holguinero. El 29 de junio de 1872, cayó en combate en Báguano, jurisdicción de Holguín. Calixto describió aquel combate en estos términos:

“El día 29 de junio último, como a las 10 de la mañana, se presentó el enemigo con fuerzas considerables a una de las avanzadas del Cuartel General, situado aquel día en el “Rejondón de Báguano”. El General Manuel Calvar, que comandaba la fuerza acampada allí, y el Coronel José Antonio Maceo, Jefe de la fuerza de Cuba, destacada actualmente en Holguín, que vino en su auxilio, apenas oyó los disparos de la avanzada, resistieron vigorosamente al enemigo, que se declaró al fin en vergonzosa fuga, después de 6 horas de combate, habiendo dejado en el campo 115 cadáveres, 146 rifles, 14 000 cápsulas, 52 caballos y 30 de ellos muertos, y otros muchos efectos, llevándose sin duda muchos heridos, y habiendo caído prisioneros el Teniente José Martínez del Castillo con 10 soldados, que fueron juzgados por consejo y fusilados el 30. Por nuestra parte tuvimos 20 bajas compuestas de 5 muertos, entre las cuales figuran el valiente Teniente Coronel Camilo Sánchez…” (3)

Carlos Manuel de Céspedes, en carta a su esposa, describió la muerte del héroe: “Como todo triunfo cuesta algo en la vida, tuvimos el sentimiento de perder al bravo Teniente Coronel Camilo Sánchez que al principio de la pelea, encontramos en el camino, muy alegre, diciéndonos: “voy hacerle unos tiritos”. El ataque de las fuerzas que él mandaba fue el que pronuncio la fuga y derrota de los españoles…” (4)

El oficial mambí Fernando Figueredo Socarrás tomó parte en aquella acción, sensible y culto, escribió un poema donde narra el enfrentamiento y la muerte de Camilo Sánchez. Reproducimos parte de aquel texto poético que describe la acción terrible.

El combate de Báguanos

Vamos, por fin, a acampar:
¡Oh, qué gran satisfacción
Se siente en el corazón
Cuando se va a descansar!
Más…acaba de sonar
Un tiro allá en la vigía.
Es, sin duda, algún espía
Que nos estaba acechando:
Voy a mi puesto volando,
¡Y pienso en ti, madre mía!
El fuego de la avanzada
Ya nos empieza a indicar
Que tendremos que luchar
Sin pensar en retirada.
La gente está entusiasmada
Y como tropa aguerrida
Y al campo raso se lanza:
Y a los gritos de venganza
¡Pienso en ti, madre querida!

Ya dentro del campamento
Se introducen los soldados:
Fuego se oye a todos lados,
Que no cesa ni un momento:
Mientras sus pliegues al viento
Suelta la enseña estrellada
A bayoneta calada
Nos atacan fieramente…
¡Y en tanto, siempre en mi mente
Te llevo, madre adorada!

Nosotros, machete en mano,
Atacamos con destreza,
Humillando la fiereza
De los siervos del tirano:
Ya el corneta del hispano
Nos anuncia retirada,
Ya en fuga precipitada
Se declaran al instante:
Y al gritar ¡Fuego!, ¡Adelante!,
Pienso en ti, ¡madre adorada!

¡Oh, cuánta desolación!
¡Qué escena tan espantosa!
¡Tanta sangre generosa
Me desgarra el corazón!
En esta gran confusión
Y entre tanta algarabía
Hago yo mi puntería,
Y al salir del rifle el tiro
Se me ha escapado un suspiro
¡Pensando en ti, madre mía!

Nos han muerto un coronel,
Patriota de gran valor
Que su vida con honor
Perdió por su patria, fiel.
En la situación más cruel
Deja a su madre adorada
Y a su esposa idolatrada:
¡Gran Dios!, ¿cuál será el destino
Que encontrará en su camino
Esa madre desgraciada? (5)

El poeta se refería al “bravo teniente coronel Camilo Sánchez” al que llama coronel confundiendo su grado. La realidad es que poco importa el escalafón militar, fue un héroe de la guerra cubana de independencia de 1868 en Holguín.

Notas:

1.-Escalante, Carlos Amel y otros, Diccionario enciclopédico de historia militar de Cuba Primera parte (1510-1898) Biografías. Ediciones Verde Olivo. La Habana, 2001, T. I.
2.-Portuondo, Fernando y Hortensia Pichardo. Carlos Manuel de Céspedes. Escritos. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1982, T. 1, p 129.
3.-Periódico la Revolución de Cuba, N. Y.- 9 de noviembre de 1872. ANC. Donativos y Remisiones. Fuera de Caja No. 2.
4.-Portuondo, Fernando y Hortensia Pichardo. Carlos Manuel de Céspedes. Escritos. Editorial de Ciencias Sociales. La Habana. 1982, T. 1, p 134.
5.-Roberto Manzano, El bosque de los Símbolos: Patria y poesía en Cuba,
Tomo I, Siglo XIX, Letras Cubanas, La Habana, 2010, Páginas 495, 496, 497.

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