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El mandatario denunció las consecuencias de la arquitectura financiera vigente para las naciones en desarrollo. Foto: @PresidenciaCuba.

Aboga Díaz-Canel en París por un nuevo y más justo orden financiero internacional

El presidente Miguel Díaz-Canel, abogó este jueves en París por un orden financiero internacional que no suma a los países del sur en el subdesarrollo ni los someta al control de instituciones obsoletas.

Durante su intervención en la cumbre para un Nuevo Pacto Financiero Mundial —foro que cierra hoy—, Díaz-Canel, que participa como presidente pro tempore del Grupo de los 77 más China, dijo que el actual orden es injusto, antidemocrático, especulativo y excluyente.

El mandatario denunció las consecuencias de la arquitectura financiera vigente para las naciones en desarrollo, lo que ilustró con ejemplos como la duplicación de su deuda externa en la última década y que tuvieran que destinar casi 380 000 millones de dólares de sus reservas para defender sus monedas.

Advirtió, además, que en esas condiciones desfavorables, el sur no puede generar ni acceder a los 4.3 billones de dólares anuales necesarios para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Según el presidente, “nuestros pueblos no pueden y deben seguir siendo laboratorios de recetas coloniales y de renovadas formas de dominación que emplean la deuda, la arquitectura financiera internacional actual y las medidas coercitivas unilaterales para perpetuar el subdesarrollo e incrementar las arcas de unos pocos a expensas del sur”.

El jefe de Estado cubano participó en uno de los foros de la cumbre junto a los presidentes Emmanuel Macron, Cyril Ramaphosa y Gustavo Petro, además de otros mandatarios y personalidades.

El escenario actual, manifestó Díaz-Canel, demuestra cuán urgente es un nuevo y más justo orden internacional.

“En tal sentido, será esencial encarar una reforma de las instituciones financieras internacionales, tanto en cuestiones de gobernanza y representación, como de acceso a financiación, que tenga debidamente en cuenta los legítimos intereses de los países en desarrollo y amplíe su capacidad de decisión en las instituciones financieras”, dijo el presidente.

Afirmó, además, que “en pleno siglo XXI, es inaceptable que a la mayoría de las naciones en el planeta se nos continúe imponiendo instituciones obsoletas heredadas de la Guerra Fría y Bretton Woods, alejadas de la actual configuración internacional, y concebidas para lucrar con las reservas del sur”.

Para el presidente, esas instituciones fueron concebidas para lucrar con las reservas del sur y reproducen un esquema de colonialismo moderno.

También abogó por el aumento de los préstamos oficiales para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de los recursos adicionales en materia de acceso a mercados, creación de capacidades y transferencia de tecnologías.

El mandatario denunció las consecuencias de la arquitectura financiera vigente para las naciones en desarrollo, lo que ilustró con ejemplos como la duplicación de su deuda externa en la última década y que tuvieran que destinar casi 380 000 millones de dólares de sus reservas para defender sus monedas.

Advirtió, además, que en esas condiciones desfavorables, el sur no puede generar ni acceder a los 4.3 billones de dólares anuales necesarios para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Según el presidente, “nuestros pueblos no pueden y deben seguir siendo laboratorios de recetas coloniales y de renovadas formas de dominación que emplean la deuda, la arquitectura financiera internacional actual y las medidas coercitivas unilaterales para perpetuar el subdesarrollo e incrementar las arcas de unos pocos a expensas del sur”.

El jefe de Estado cubano participó en uno de los foros de la cumbre junto a los presidentes Emmanuel Macron, Cyril Ramaphosa y Gustavo Petro, además de otros mandatarios y personalidades.

El escenario actual, manifestó Díaz-Canel, demuestra cuán urgente es un nuevo y más justo orden internacional.

“En tal sentido, será esencial encarar una reforma de las instituciones financieras internacionales, tanto en cuestiones de gobernanza y representación, como de acceso a financiación, que tenga debidamente en cuenta los legítimos intereses de los países en desarrollo y amplíe su capacidad de decisión en las instituciones financieras”, dijo el presidente.

Afirmó, además, que “en pleno siglo XXI, es inaceptable que a la mayoría de las naciones en el planeta se nos continúe imponiendo instituciones obsoletas heredadas de la Guerra Fría y Bretton Woods, alejadas de la actual configuración internacional, y concebidas para lucrar con las reservas del sur”.

Para el presidente, esas instituciones fueron concebidas para lucrar con las reservas del sur y reproducen un esquema de colonialismo moderno.

También abogó por el aumento de los préstamos oficiales para el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de los recursos adicionales en materia de acceso a mercados, creación de capacidades y transferencia de tecnologías.

Como parte de su agenda en París, Díaz-Canel dialogó con personalidades participantes, entre ellas el secretario general de la ONU, António Guterres, la directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva.

Con información de Prensa Latina

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