Escalinata de la Loma de la Cruz, Holguín

Albanés y la emblemática Loma de la Cruz

Muy pocos conocen qué significó el apellido Albanés para la ciudad de Holguín. Varios miembros de esa familia hicieron importantes aportes a la cultura holguinera y cubana.

Entre ellos se destaca Oscar Albanés Carballo. Nació en la ciudad de Holguín el 24 de septiembre de 1891. Su padre poseía una talabartería lo que le permitió estudiar en la universidad de La Habana la carrera de Farmacia.

Se graduó en 1914 y practicó varios deportes, pero a su gusto por el desarrollo muscular agregó su labor como periodista, poeta, orador y promotor de la cultura.

Oscar promovió diversas obras de carácter social entre las que se destaca la glorieta que construyó en el parque Julio Grave de Peralta, demolida en 1947 y restaurada en el 2005 después de un cuidadoso estudio encabezado por la Oficina de Monumentos y Sitios Históricos de Holguín.

Los historiadores y restauradores la bautizaron con el nombre de: Glorieta Albanés. Tal nombre no solo sorprende a los visitantes sino a la mayoría de los holguineros.

Pero, la obra más importante realizada por él fue la construcción de la escalinata y la plazoleta de la Loma de la Cruz. Para financiarla llevó a cabo una recaudación de dinero por medio de tómbolas, exposiciones, recaudaciones populares y la contribución de instituciones y particulares.

La obra se inició el 28 de enero de l927, día en que se conmemoraba el 74 aniversario del natalicio del Héroe Nacional de Cuba, José Martí.

El proyecto lo ejecutó el arquitecto e ingeniero Vicente Biosca, entonces Arquitecto Municipal, y tenía como objetivo facilitar la ascensión hasta la cima del cerro el 3 de mayo, cuando se conmemoraba en la religión católica el Día de la Cruz y el Domingo de Resurrección, una fecha en la que el pueblo acudía a la referida elevación para celebrar esas festividades y no había un camino seguro que facilitara el traslado de las familias, que debían de hacerlo salvando la vegetación y las irregularidades de la colina.

Pero dejemos que sea la historiadora Ángela Peña Obregón, quien llevó a cabo una detallada investigación sobre Oscar Albanés, la que nos describa lo que hizo este holguinero en la Loma de la Cruz:

“La obra es un conjunto arquitectónico compuesto por una base con su plazoleta y garitas al estilo militar, donde fue colocado al centro un cañón español utilizado en la defensa de la ciudad en l872, y que rememora la importancia militar e histórica de esta elevación para Holguín; la escalinata de 458 peldaños con sus respectivos descansos y bancos; en la cima una plazoleta en forma de rotonda con tres entradas rodeada de bancos y al centro de la misma el fuerte colonial en ruinas, que existía desde los momentos tempranos de la Guerra de Independencia contra España, fue reconstruido.

“Hacia el oeste de la escalinata y en uno de los puntos más altos se construyó un oratorio con la cruz de madera, siguiendo la tradición iniciada por el franciscano Antonio de Alegría, quien colocó la primera en l790. Completan el proyecto dos miradores, uno situado un poco más abajo que el oratorio desde donde se domina la ciudad, llamado Balcón de Holguín, y el otro hacia el este, El Balcón de Gibara, desde el cual se aprecia en los días claros en todo su esplendor el paisaje que describiera el Almirante Cristóbal Colón en su Diario de Navegación en 1492”.

La escalinata se concluyó en 1932. Oscar Albanés murió en su querida ciudad el 27 de enero de l962. Tenía 7l años de edad y había cumplido con muchos de sus sueños.

Escalinata Loma de la Cruz, Holguín

Bibliografía.

Ángela Peña Obregón y Aidee Toirac Maiquel, Escalon tras escalon: Oscar Albanés Carballo, Ediciones Carita, 2008.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis − cuatro =