Conocimiento de la historia de Cuba, expresión de identidad y soberanía

La enseñanza de la Historia de Cuba tiene un papel elemental en la formación de valores patrióticos y humanistas y la preparación de las nuevas generaciones. Profundizar en su conocimiento ayuda a conocer las raíces de la nación con sentido de identidad.

Como materia educativa inculca sentimientos y convicciones que refuerzan la defensa de la obra de la Revolución y del legado de sus mártires y héroes; brinda la posibilidad de desarrollar la capacidad de pensar, interpretar y reflexionar sobre la sociedad en la que vivimos.

Su estudio aporta respuestas para saber quiénes somos, de dónde venimos y hacia dónde vamos. ¿Por qué hubo un 10 de octubre de 1868?, ¿Qué significó la Protesta de Baraguá?, ¿Qué simboliza la conmemoración del 26 de Julio?, ¿Por qué continuamos defendiendo la Revolución que tenemos? ¿Por qué es conveniente profundizar en el ideario de Fidel Castro?

Una mirada atrás permite comprender los cambios de la sociedad y desentrañar causas de la realidad actual y diversa. Sabemos de buena página cuanto nos afectan las sanciones coercitivas económicas y financieras establecidas por Washington desde 1960, arreciadas en la década de 1990 con las leyes Torricelli y Helms Burton y recientemente con más de 240 nuevas medidas —durante el mandato de Donald Trump (2017-2021) y mantenidas por el actual presidente Joe Biden—.

José Martí advirtió con anticipación sobre el peligro de los intereses imperiales de los Estados Unidos, y la historia corrobora que desde el mismo momento del triunfo de la Revolución cubana en 1959 este gobierno ha organizado y financiado un sin número de acciones dirigidas a destruirla desde la invasión mercenaria por Playa Girón en abril de 1961 hasta la actual campaña mediática de manipulación y odio en las redes sociales y plataformas digitales con el fin de provocar un estallido social.

Historia de Cuba

Desde las aulas el estudio de la Historia de Cuba ofrece la oportunidad de un análisis fidedigno y fundamentado de los acontecimientos y sucesos del pasado para poder entender el presente y encaminar nuestros esfuerzos y pensamiento hacia la construcción de un futuro mejor con lecciones aprendidas.

Es necesario su aprendizaje porque aprendemos a consolidar un criterio propio y a defender las ideas en las que creemos y por las que apostamos con plena conciencia ciudadana a partir de la experiencia de aciertos y errores. El Presidente de la República de Cuba, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, ha llamado a pensar como país desde nuestra historia como parte natural de la vida cubana, porque no se trata “solo de conservar nuestra memoria histórica, sino hacerla más visible”.

Yamila Pupo Otero

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