poligrafista holguinera Mayra Romero
Foto: Cortesía de la entrevistada

Amor y entrega resumen la vida de Mayra Romero

Iluminada por la vida desde su nacimiento aquel 1 de enero de 1955, en el costero municipio de Antilla, ha sido la poligrafista holguinera Mayra Romero Herrera, haciendo honor al principio martiano, de que» luz es una especie de espíritu que brota del Sol en el cielo y de las mujeres en la tierra».

Decidida por las ciencias políticas, recibió la carrera de ingeniería textil y como en Holguín no existía entonces esa rama industrial, la última opción fue la de poligrafista. Confiesa Mayra que no tenían noción alguna sobre tal especialidad, pero la aceptó sin poner reparo y en la misma medida en que la facultad preparatoria la vinculaba con diferentes redacciones de imprentas, de periódicos, revistas y otros medios agradeció el giro que dio su vida estudiantil.

Junto a otras dos jóvenes venció la carrera de Ingeniería Tecnológica Poligráfica en el instituto poligráfico de Moscú y al regresar en 1981 fue ubicada en la unidad poligráfica de Palma Soriano como jefa del taller de foto mecánica, hasta 1983, cuando regresó como inversionista tecnóloga a Holguín, donde se construía la actual empresa poligráfica José Miró Argenter.

poligrafistas holguineros
Mayra capacitando a trabajadores. Foto: Cortesía de la entrevistada

Antes de concluir la inversión constructiva, el 4 de febrero de 1986, pasó tres meses de práctica en kiev, Ucrania; ejerció como tecnóloga jefa de las prácticas de los futuros impresores del combinado poligráfico holguinero, donde  asumió otras responsabilidades hasta ser designada jefa de la fábrica de periódicos, al insertarse la digitalización y ocho años después regresó al área técnica como directora.

Su compañero, Santiago Montoya, graduado también en Moscú como ingeniero economista en poligrafía, ha sido su firme apoyo para el desempeño profesional, reconoció Mayra, quien cumplió misión en la hermana República Bolivariana de Venezuela entre 2009 y 2011, como profesora de poligrafía y gestión de la calidad.

Al regresar a la patria trabajó como especialista hasta su jubilación en el año 2015 y reconoce que sintió mucha añoranza por el colectivo del poligráfico y las responsabilidades que ejerció durante más de tres décadas.

Como mujer revolucionaria, consagrada a tareas de las organizaciones de masas y atenta siempre a las acciones de solidaridad desde y hacia Cuba, apenas se organizó en Holguín el grupo de apoyo al movimiento de Argentina Chau bloqueo, trabajó sin descanso junto al consagrado artista Martín Arranz y otros activistas, desempeñándose como secretaria del grupo el cual se organizó tras los trágicos sucesos de Tarará, donde el argentino, Eladio González (Toto) se brindó para donar su sangre al combatiente Rolando Pérez Quintosa, quien se encontraba gravemente herido.

De esa manera surgió la amistad entre Toto y Arranz. En 1993 Toto vino a Cuba con un pequeño grupo de Chau bloqueo y Mayra lo recibió en La Habana.

Durante su permanencia en esta ciudad del oriente cubano se desarrolló un amplio programa de actividades basadas en la amistad y la solidaridad entre argentinos y cubanos. Mayra conserva muchas fotos, cartas y otros documentos de todos aquellos años de entrega total y amor compartido.

Vanguardia nacional, dirigente destacada del Estado cubano en 2003, distinciones sindicales y otros importantes reconocimientos de organizaciones sociales dan fe de la consagración de esta digna mujer que tras vencer sus 38 años de labores intensas recibió el premio por la obra de la vida.

Mayra y su esposo
Mayra junto a su esposo. Foto: Cortesía de la entrevistada