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Foto: Cortesía del evento

Aporta CU.ORUM debates sobre la Comunicación Social frente a la crisis y la burocracia

El valor metodológico de la teoría solo se consolida cuando choca con las realidades del terreno. Bajo esa máxima, las sesiones de debate de la primera jornada de CU.ORUM 2026 devinieron en un ejercicio de alta crudeza, autocrítica y compromiso profesional, donde se pusieron sobre la mesa las principales trabas que frenan el desarrollo eficiente de la Comunicación Social en el oriente del país.

Uno de los momentos más intensos de la jornada discursiva giró en torno al ejercicio de la publicidad. A pesar de estar contemplada y regularizada en los acápites de la nueva Ley de Comunicación, persisten barreras mentales e institucionales para su plena implementación.

“Es una tarea de orden que estamos dejando en manos de privados, cuando contamos dentro de la Asociación con el recurso humano profesional y suficiente para asumir este encargo en el país”, reflexionaron en ricas intervenciones José Enrique Agüero Pérez y José Ángel Morales González, presidentes de la ACCS en Holguín y Santiago de Cuba, respectivamente.

 

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Foto: Cortesía de los organizadores

Otro núcleo del debate abordó la gestión de la comunicación en escenarios de crisis. En una Cuba asediada por tensiones macroeconómicas, contingencias energéticas y escasez de insumos, los profesionales coincidieron en la urgencia de aplicar de forma constante manuales de gestión que garanticen una comunicación inmediata, veraz y transparente, que evite los vacíos informativos.

Asimismo, se debatió con fuerza la persistente resistencia de algunos cuadros de dirección a nivel territorial para contrastar información o socializar sus historias de gestión con los medios de prensa.

Frente a la mentalidad del secreto o la apatía burocrática, los delegados a CU.ORUM  coincidieron en que la nueva legislación dota al país de un escudo jurídico, pero corresponde a los comunicadores —especialmente a la fuerza joven— ganar la batalla de la integralidad y la exigencia para que las agendas públicas y mediáticas caminen en perfecta sintonía con las necesidades del pueblo.