Candidato a diputado, Banes, Oleini Silva Pérez
Oleini Emilio Silva Pérez, candidato a diputado por el municipio de Banes. Foto: Radio Banes

Un guajiro de Banes, candidato a diputado

“Yo soy guajiro, de la tierra. Eso me encanta y de eso vivo orgulloso”, repite una y otra vez Oleini Emilio Silva Pérez, campesino de la localidad de Godínez, candidato a diputado al Parlamento cubano por el nororiental municipio de Banes, que con humildad característica y esa manera sencilla de la gente de campo habla de su niñez y desarrollo en la vida.

“Nací y crecí allí donde se trabaja duro, donde la gente se levanta bien temprano para atender los animales, enyugar los bueyes, ordeñar las vacas y ponerse el sombrero y el machete a la cintura e ir al campo a trabajar, porque de eso vivimos, de la tierra, de sus favores, de sus frutos”, significa.

Lo conocí hecho todavía un adolescente en los años 90 del pasado siglo cuando en esos lares funcionaba el contingente agrícola “Bruno Mariño”, creado como una necesidad del Período Especial que atravesaba el país tras la caída del Campo Socialista.

De ahí en adelante le perdí el rumbo, hasta encontrármelo ahora como candidato a diputado a la Asamblea Nacional del Poder Popular, una grata sorpresa que demuestra el crecimiento de este muchacho que se graduó de ingeniero agrónomo, ganó por sus méritos primero la militancia de la Unión de Jóvenes Comunistas y luego del Partido, como un hombre ejemplar de estos tiempos.

En cada recorrido de los candidatos a diputados por el municipio de Banes me acerqué a él para conversar de temas agrícolas, de las tierras de Godínez, de su parcela, en la que en esta dura campaña de siembra, entre carencias materiales y una intensa sequía, trabaja con denuedo y un fervor que sobrepasa cualquier límite.

“La tarea no es fácil, pero vamos hacia adelante. Este año ha sido el más difícil de todos por las afectaciones del clima. Sembramos cebolla, tomate y otras hortalizas, fundamentalmente, pero la carencia de agua nos ha golpeado y los rendimientos se nos cayeron, pero no el espíritu; cada día es volver y volver, porque se necesita sembrar y aportar”, agrega.

En sus palabras hay seguridad y esa convicción casi rayando con lo mágico de volver a rescatar un polo productivo que en los años 90 del pasado siglo logró cosechar más de 80 mil quintales por temporada, con producciones muy estimadas de cebolla, tomate, papa, boniato, yuca, plátano, remolacha, soya y otras hortalizas y viandas.

“El municipio puede contar con nosotros y nos alegra que en la persona de la viceprimera ministra de la República de Cuba, Inés María Chapman Waugh, la Agricultura y Recursos Hidraúlicos, se interesen por volver a poner a Godínez en el lugar que merece y necesitan los banenses”, afirma Oleini, el campesino candidato a diputado.

“Yo, sinceramente, estoy muy feliz, pero comprometido con mi gente, con mis vecinos, con Godínez, lugar donde nací y quiero mucho. Confío en el pueblo, porque de él soy parte, y en cada intercambio he sentido de cerca las energías del pueblo, cuánto nos falta por hacer, cuánto hay que conocer y luchar por solucionar; eso me inspira y me compromete”.

Unas manos llenas de callosidades, de esas acostumbradas al azadón, al arado y al trabajo duro en la tierra, me dan un apretón y con voz baja me repite: “acuérdate que soy un guajiro”.

Por: Carlos García Matos (Radio Banes)

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