Lactancia materna, el mejor comienzo para la vida

Por: Yamila Pupo Otero
Lactancia materna

A lo largo de generaciones, la leche materna ha demostrado ser la fuente de alimento natural más adecuada y nutritiva con poderosa conexión emocional y afectiva para la salud, el desarrollo y el bienestar de los bebés.

Cada año la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna —del 1 al 7 de agosto— hace un llamado a continuar creando condiciones favorables para que cada madre pueda amamantar con la certeza de que esta práctica ha demostrado por siglos la eficacia en la nutrición del lactante independientemente de las condiciones socioeconómicas, culturales e higienicodietéticas.

La lactancia es un acto de amor que lleva implícito responsabilidad, tiempo, práctica, dedicación, conocimientos y  preparación psicológica, especialmente en madres adolescentes y jóvenes que no han completado su maduración biológica y social; y por supuesto, el entorno social y la estabilidad del hogar son elementales también porque factores familiares, personales, laborales y culturales pueden propiciar que sea una experiencia exitosa o que ocurra el abandono precoz.

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En la decisión de alimentar al bebé con lactancia materna influyen además las acciones de promoción de salud y la información necesaria sobre las ventajas de este tipo de alimentación inmunitaria y de mayor digestibilidad y esterilidad, y más económica también.

Aunque el escenario cubano actual es bien adverso, en el momento de lactar debe prevalecer un ambiente alejado de estrés y preocupaciones, porque esas condiciones propician una mayor efectividad a la leche materna, considerada, según especialistas, la primera vacuna que recibe el infante, capaz de protegerlo de un elevado número de infecciones y enfermedades frecuentes durante el primer año de vida pues proporciona las proteínas digestivas, minerales, vitaminas y hormonas que los bebés necesitan.

Igualmente es importante destacar sus beneficios en la protección contra el síndrome de muerte súbita infantil y en la prevención del sobrepeso y leucemia en la niñez.

Expertos en este tema recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los 6 meses de edad y con una alimentación complementaria adecuada y segura, hasta los dos años de vida o más.

Según estadísticas médicas, las mujeres que amamantan tienen menos riesgo de tener diabetes tipo 2 o padecer algunas patologías oncológicas como cáncer de mamá o de ovarios.

La superioridad de la leche materna sobre cualquier otro alimento para la nutrición y crecimiento sano de los neonatos ha quedado bien demostrada en numerosos estudios científicos y la propia experiencia de la vida.

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Yamila Pupo Otero