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Con la entrada en vigor este jueves de nuevas medidas restrictivas, el Gobierno de Estados Unidos dio un paso más en su intento por bloquear cualquier esfuerzo de Cuba para respirar en medio de un cerco unilateral sin precedentes.

Ahora también bloquean al sector privado y ponen trabas a los viajes de por sí limitados a la isla, pero el movimiento de solidaridad con Cuba en Estados Unidos seguirá organizándose en defensa de su derecho a la autodeterminación, expresó a Prensa Latina la activista Cheryl LaBash.

«Es el momento de acabar con el cerco petrolero y con todo el entramado de mentiras, leyes y órdenes ejecutivas que constituye el bloqueo estadounidense», dijo la copresidenta de la Red Nacional sobre Cuba, una coalición integrada por más de 60 grupos y organizaciones.

LaBash instó a quienes se oponen a estas políticas de asfixia a que contacten a sus representantes y senadores en el Congreso federal para que les exijan que apoyen los proyectos de ley HR7521 y S136 (Ley de Comercio entre Estados Unidos y Cuba).

Pidió además a unirse a la campaña NoWaronCuba.com para encontrar formas de mostrar la solidaridad con el país caribeño durante la Semana de Acción del 24 al 31 de octubre.

Las actividades coincidirán con la presentación del informe de Cuba sobre la necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos contra Cuba en la Asamblea General de la ONU.

Como cada año, en esta ocasión por trigésimo cuarta vez, se votará una resolución a favor del levantamiento del bloqueo que siempre ha recibido el respaldo mayoritario de la comunidad internacional.

«Cuba no está sola, dejen que Cuba viva», subrayó LaBash en alusión a las diferentes campañas de respaldo a la Mayor de las Antillas.

El Departamento del Tesoro modificó el Reglamento de Control de Activos Cubanos (CACR) -existente desde julio de 1963 en virtud de la Ley de Comercio con el Enemigo- para implementar la Orden Ejecutiva 14404 del presidente Trump del pasado 1 de mayo que amplió sanciones con el objetivo de cerrarle a Cuba su derecho al comercio internacional.

Según las medidas, a partir de su entrada en vigor este 30 de septiembre, los bancos sujetos a la jurisdicción estadounidense tendrán prohibidas las transacciones bancarias denominadas ‘U-Turn’; se elimina la autorización a bancos de Estados Unidos mantener cuentas a nombre de cubanos emprendedores del sector privado y se cancelan los permisos para viajes a reuniones o conferencias en Cuba.

Las restricciones forman parte de la brutal política de máxima presión -y máxima agresión como la catalogan autoridades en la isla- del Gobierno de Trump desde enero de este año, cuando el mandatario republicano declaró una emergencia nacional respecto a Cuba en el supuesto de que constituye una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos y en virtud de ello impuso un férreo bloqueo petrolero.

En su cuenta en X, el canciller Bruno Rodríguez Parrilla, expresó que «con estas nuevas medidas de bloqueo se pretende obstaculizar el proceso de transformaciones económicas en curso».

Se ataca de forma abierta -subrayó- tanto al sector público como al sector privado, ese que algunos funcionarios estadounidenses dicen que quieren ayudar a su desarrollo.

Con información de Prensa Latina

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