La memoria aborigen que esconde la Fuente de la Lluvia en Holguín

Por: Radio Angulo
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Foto: Fotos: Cortesía de la famila Guarch Rodríguez/Archivo

La zona moderna de Holguín guarda un monumento que perpetúa la memoria de los aborígenes del Caribe, la Fuente de la Lluvia, una escultura que tiende un vínculo entre el pasado y el presente de esta ciudad oriental.

Ubicada en las cercanías de la sede del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba, la pieza es un nexo indisoluble entre ambas épocas de la historia de la urbe, reconocida por numerosos hallazgos relacionados con los primeros pobladores.

La estructura no constituye una obra cualquiera; en su centro luce el cemí o deidad arahuaca, símbolo de la importancia que los primeros pobladores conceden a la lluvia como expresión de fertilidad, tradición que ha llegado hasta nuestros días.

Más allá de la cosmovisión taína, la escultura realza el espacio de la Plaza de la Revolución Mayor General Calixto García y ofrece un panorama de las creencias originarias a partir de la reproducción de sus principales deidades, halladas en sitios arqueológicos y conservadas en el Museo Indocubano Baní y otros espacios.

Desde una de las vías más transitadas del sector, el conjunto escultórico recuerda a los peatones el respeto por la naturaleza y los lazos de los primeros habitantes de la isla con el entorno circundante.

Concebida por la destacada arqueóloga y escultora Caridad Rodríguez Cullel, artista camagüeyana-holguinera que dedicó su vida al patrimonio cubano, con la participación de Argelio Cobiellas (padre) y Jimmy Verdecia, y el apoyo del Fondo Cubano de Bienes Culturales, la obra honra el legado de tan singular creadora.

Se inauguró en marzo de 2008 y forma parte de un programa que quedó inconcluso e incluía un paseo dedicado a esa temática, del cual surgió también el Hacha de Holguín, situada frente a los edificios de 18 plantas.

El monumento evoca hoy el vínculo invisible entre la historiografía local y el legado de los pobladores originarios, cuya huella permanece en la cultura holguinera.

Desde cualquier ángulo de la rotonda, es posible distinguir la estructura rodeada de ranas, resultado de la confluencia entre la arquitectura y la arqueología para crear un símbolo que perdure en el tiempo.

Quien transita por ese entorno urbano repara inevitablemente en la Fuente de la Lluvia, conjunto que evoca el legado ancestral y su presencia en la vida cotidiana de la zona moderna de la ciudad.

Con información de Agencia Cubana de Noticias

Radio Angulo