Iluminada, la octogenaria que encuentra inspiración en el legado de Fidel

Por: Yudit Almeida Pérez

A las puertas del centenario del natalicio de Fidel Castro las historias que confirman su legado surgen en los lugares más cotidianos. Iluminada Gómez González, jubilada del Comité Provincial del Partido Comunista de Cuba en Holguín, es una de esas voces. Ocho décadas de vida no le han restado energía. Hoy, su testimonio revela cómo la huella del Comandante en Jefe sobrevive en la trinchera más hermosa y difícil: el barrio.

Iluminada habla con la convicción de quien encontró un rumbo hace mucho tiempo. «Fidel fue mi inspiración y el legado que nos dejó, sus enseñanzas, me acompañan siempre», afirma. A diario, se pregunta qué haría él, qué les diría. Esa brújula moral la mantiene activa. Aunque se jubiló del empleo formal, nunca abandonó la militancia ni las tareas revolucionarias.

«Soy una revolucionaria convencida. Hasta mis últimas consecuencias voy a trabajar por lo que él nos enseñó. Toda persona que sienta la patria en el pecho lleva consigo el desvelo de Fidel por ayudar, por mejorar, por transformar. A él le debemos todo», sostiene con firmeza.

Su vida diaria transcurre en las calles del barrio, donde organiza actividades, orienta a los más jóvenes y resuelve problemas colectivos. Para Iluminada, cada acción concreta es una forma de mantener presente al líder de Birán. No necesita largos discursos para explicar cómo se sostiene una revolución: su andar firme por la cuadra es la respuesta.

En tiempos donde se exalta lo efímero, la herencia de Fidel encuentra refugio en las manos arrugadas que no se rinden. Manos que, sin pedir permiso, siguen construyendo la Cuba posible que soñó aquel gigante de Birán.