Papa Francisco durante su visita a Holguín
Papa Francisco en la Loma de la Cruz en Holguín. Foto:

De Roma a Holguín (+ Audio y Video)

La visita del Papa Francisco a Holguín, el 21 de septiembre de 2015, marcó un antes y un después en esta ciudad que respondió con fe, esperanza y un civismo difícil de olvidar.

Desde las primeras horas de aquel día, las calles holguineras se llenaron de personas de diferentes partes del país. La llegada del Sumo Pontífice representaba el momento de una espera histórica.

El Monseñor Emilio Aranguren, anfitrión de la visita, recuerda con especial emoción aquella ocasión: «Yo estaba acompañando al Papa, al sucesor de Pedro, pero también estaba acompañando a una persona conocida, una persona que sabía cuál era su expresión, es decir, nunca se me olvidará cuando íbamos para la Loma de la Cruz en su auto panorámico y al doblar [por las calles] Pepe Torres y Capitán Urbino, un señor con un niño en hombros le gritó y el Papa le saludó con una espontaneidad tremenda».

Obispo de Holguín
Mons. Emilio Aranguren Echeverría. Foto: Tomada de Iglesia Cubana

La visita del Papa a Holguín era inminente. La historia religiosa demostraba la necesidad de que el vicario de Cristo llegara hasta esta región del oriente cubano.

Según el Obispo Aranguren hay varios acontecimientos que están vinculados a este territorio diocesano que marcan su identidad espiritual.

«El primero, 1492 en Bariay, la llegada de Cristóbal Colón a Cuba. El segundo acontecimiento, 1612 el hallazgo en la bahía de Nipe de la imagen flotando de la Virgen de la Caridad, y hay un tercero que eclesialmente tiene valor y fue aquí en este templo catedral, el 1 de febrero de 1853, el atentado que sufrió San Antonio María Claret, Arzobispo de Santiago de Cuba en ese momento. Esos tres acontecimientos marcan, llamémoslo así, la historia religiosa en esta Diócesis».

La Santa Misa se ofició en la Plaza de la Revolución Calixto García la cual contó con la asistencia de Raúl Castro Ruz en su condición de presidente del Consejo de Estado y de Ministros, acompañado también de las principales autoridades católicas del país.

Para ello la Plaza de la Revolución holguinera fue engalanada con un frontis hecho por la arquitecta Ivette Planas que evocaba simbólicamente las olas de la bahía de Nipe y las costas de Cayo Bariay, integrando elementos clave de la historia religiosa de la región.

«Desde el punto de vista arquitectónico y por el mismo diseño que tiene la plaza no había otra alternativa para hacer algo que realmente fuera protagónico para el 21 de septiembre de 2015, el desafío era claro, crear una escenografía impactante sin restar valor al entorno. La presión no fue solo local ni nacional, teníamos una presión que no se decía, pero que nosotros como equipo de diseño sabíamos que existía. Ese día el mundo pondría los ojos en Holguín».

Como bien refiere la arquitecta, Holguín fue el centro de la noticia en los medios cubanos y extranjeros. Ello requirió un estricto aseguramiento tecnológico para que miles de personas presenciaran en directo la visita apostólica desde cualquier parte del mundo.

Germán Santiesteban, ingeniero en telecomunicaciones del telecentro TeleCristal, recorda que «para transmitir el recorrido se usó un helicóptero con una cámara para tomar las imágenes aéreas y otra desde un carro que iba delante del Papa. Para lograr, esto hubo que realizar entre otras cosas, la construcción que permitiría establecer enlaces de fibra óptica entre esos puntos fijos y el centro de ETECSA que estaba en Tele Cristal. También fue necesario establecer los enlaces que permitían subir la señal al helicóptero y desde el mismo, enviarla a la torre de la Loma de la Cruz, para por esa vía enviarse a La Habana y transmitirse por el sistema nacional».

Para los periodistas, la cobertura significó un reto. Abdiel Bermúdez, uno de los reporteros que vivió la experiencia, la define como una de las más marcadas de su carrera.

«Cuando a mí me preguntan entre las coberturas periodísticas que he hecho ¿Cuáles me han marcado más? Yo siempre menciono la cobertura del Papa en su visita a territorio holguinero. Para cualquier tipo de cobertura periodística uno se prepara mucho. Yo tuve la suerte de contar con el acompañamiento del propio Obispo Emilio Aranguren. Creo que eso también formó parte de esa preparación, de esa manera de articular un discurso que te va ubicando en el sentimiento y en la fe de la gente».

Cada holguinero guarda un recuerdo de aquella visita que marcó un antes y un después en la historia de Holguín. Así lo afirma el Obispo de la Diócesis de Holguín Emilio Aranguren.

«Como muchas veces la historia dice antes de Cristo y después de Cristo, la visita del Papa Francisco a nuestra Diócesis también lo ha marcado. Específicamente la convocatoria y las posibilidades que hubo para que miembros de las comunidades más alejadas pudieran participar en la celebración, eso ya dice mucho. Hoy en día la gente dice: cuando la visita del papa yo fui de los que fui, entonces eso si marca un elemento positivo».

Para Abdiel también marca una historia especial: «Yo creo que para todos los holguineros fue un acontecimiento súper especial. Para mí lo fue. Yo desde entonces creo que soy un holguinero que no es católico, pero cree».

La huella que dejó el Papa Francisco en Holguín trasciende el paso del tiempo. Esta no fue solo la visita de un jefe de Estado más, sino la presencia de un mensajero de paz que abrió caminos de esperanza y unidad.

Su abrazo de fe y misericordia sigue vivo en cada rincón de esta ciudad, recordándonos que la grandeza se encuentra en la sencillez y el corazón de su gente.