El Periodismo llegó a mí vida por las fuertes influencias de mis profesores de las asignaturas de Español y Literatura que me dijeron, cuando era apenas un adolescente, que tenía vena para escribir cuando le enseñé a la profesora, narradora y poetisa Xiomara Rodríguez un cuento que escribí de ciencia ficción.
La verdad es que desde niño me leía cuanta publicación periodística me caí en mis manos. Las revistas de la entonces Unión Soviética me gustaban mucho, y el Spunitk, una selección de lecturas de la prensa soviética, era lo que más me atraía.
De la prensa cubana me gustaba mucho el diario Juventud Rebelde por los reportaje que leía del periodista Emilio Surí, la columna de Gabriel García Márquez, la crítica literaria de Leonardo Padura y las opiniones sobre los audiovisuales de Soledad Cruz.
No se me olvida el «Caso Sandra», publicado en la revista Somos Jóvenes, sobre una hermosa e inteligente prostituta, cuando Cuba iniciaba su desarrollo en la industria turística con una mayor apertura de inversionistas españoles. La publicación dedicada a los jóvenes cubanos volaba de los estanquillos de prensa y era leído por todos los cubanos logrando ser aceptada por el público más diverso.
Realmente soy un amante de las letras y como el Periodismo no tenía matemáticas decidí que sería mi profesión, porque para los números, lo confieso, no tengo talento, aunque en estos tiempos de inflación incontrolada me he vuelto un matemático para estirar mi salario como profesional.
En un mundo donde el ser humano también es visto como un consumidor de información a través de la era de los Sistemas de Redes Sociales y la internet, el mundo se encamina hacia la Nueva Era de la Inteligencia Artificial, que ha hecho sus estragos al presentar videos periodísticos ficticios.
Por ello, hoy el Periodismo se ha convertido en uno de esos oficios, casi básicos, ya que impactan directamente en nuestra manera de interpretar la realidad. Porque hoy en día no podemos vivir sin periodismo, y aunque García Márquez dijo que «era el mejor oficio del mundo», otros personajes influyentes también dijeron frases célebres sobre esta profesión, y ahora las comparto con ustedes.
El periodismo es libre o es una farsa, dijo el argentino Rodolfo Walsh, quien tiene toda la razón, porque sin libertad de prensa no puede haber un Periodismo de calidad y es una de las luchas, junto a la libertad de expresión, que toda sociedad verdaderamente democrática reclama.
El periodismo es una pasión insaciable que solo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad, dijo Gabriel García Márquez, quien destaca la importancia de un periodismo de base, en el que el periodista esté presente y sea parte de la realidad que está contando.
El periodismo que dignifica la profesión es aquel que sirve a la parte más noble del ser humano y aporta a la vida de la sociedad, que impulsa cambios y hace mejores a las personas, dijo el periodista colombiano Javier Darío Restrepo y es que esta profesión debe ser siempre de servicio a la sociedad.
El periodismo es la literatura con prisa, concluyó Matthew Arnold, el poeta del siglo XIX, para quien las noticias requieren constante actualización.
Para Miguel Ángel Bastenier el periodista es un profesional que tiene algo de escritor, de sociólogo, de novelista, de historiador, de político sin llegar a serlo del todo en ningún caso. Luego el periodista es la suma de todas las cosas que no es.
El poder para moldear el futuro de una República estará en manos del periodismo de las generaciones futuras, comentó en su tiempo Joseph Pulitzer, el editor estadounidense que originó los famosos Premios Pulitzer, a pesar de sus actuaciones polémicas en lo relacionado con la profesión, tenía claro el poder del periodismo. Aunque esta frase se puede interpretar de muchas maneras, nos quedamos con la idea del libre periodismo como garante de una sociedad verdaderamente democrática.
Para el polémico Oscar Wildre: «la diferencia entre Literatura y Periodismo es que el Periodismo es ilegible y la literatura no es leída».
«No se puede publicar un documento sobre física sin los datos completos y los resultados experimentales, y esto debería ser la norma en periodismo», sentenció con razón Julian Assange.
Y si en algo coincido con el novelista Mario Vargas Llosa, ideología aparte, es cuando expresó: «El periodismo es la profesión peor pagada. La que da más amarguras, también».
«El periodismo es una maravillosa escuela de vida», dijo el gran periodista cubano Alejo Carpentier; y debe tener, cada periodista, su carta de estilo propia, diría yo, y alejarnos de las antiguos estilos periodísticos para que cada profesional de la prensa embellezca el relato noticioso, desde su cultura general y estilo personal, que haría del reportaje la gran novela del diarismo moderno.
- Periodismo: la gran novela del diarismo - 14 de marzo de 2026
- Café, la bendita bebida contra la demencia (+ Video) - 8 de marzo de 2026
- Fernández: nuestro pianista más universal (+ Video) - 19 de febrero de 2026