Bandera cubana

Honor a quien honor merece

Un día como hoy pero de 2025, después de varios días de angustia por la explosión y posterior incendio en una obra militar en la localidad holguinera de Melones, se hizo oficial el fallecimiento del grupo de jóvenes que enfrentaron con honor el siniestro.

La noticia, oficializada por el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, no fue menos dolorosa por ser esperada. Las familias, los amigos y todo un pueblo lloraron la partida de aquellos que se encontraban en el cumplimiento del deber.

El incendio, nacido de un infortunado fallo eléctrico en una instalación de almacenamiento de material de guerra, no solo consumió estructuras; se llevó vidas en plena flor.

Aquellos muchachos, que se lanzaron contra el fuego para evitar una catástrofe mayor, no solo controlaron las llamas; encendieron una llama eterna en la memoria colectiva, convirtiéndose en símbolos de un sacrificio que Holguín no olvida.

Los jóvenes que arriesgaron sus vidas para controlar el fuego se convirtieron en símbolos de valentía y sacrificio, y su recuerdo se ha mantenido vivo entre quienes los conocieron y el pueblo en general.

Lea también:

Recuerdan a combatientes caídos en el cumplimiento del deber en Melones

Un año después, el dolor resurge pues la fecha coincide con otra pérdida para el pueblo cubano al arribar este jueves al país los restos mortales de los 32 combatientes cubanos caídos durante el ataque perpetrado por el gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.

La coincidencia de estas dos tragedias resuena profundamente en el corazón de la nación, que se encuentra nuevamente frente a la pérdida y el luto por los que partieron demasiado pronto.

El pueblo cubano enfrenta este día con una mezcla de tristeza y orgullo. Tristeza por las vidas truncadas y orgullo por el valor demostrado por estos hombres.

En cada lágrima derramada y en cada oración elevada al cielo, resuena la promesa de que su recuerdo perdurará.

Hoy, Cuba no solo llora; Cuba abraza a sus hijos, los que cayeron en la tierra natal y los que vuelven a ella para el descanso eterno. Su memoria perdurará mientras exista una nación que sepa honrar a quienes lo dieron todo.