“Cómo hemos esperado este momento, muchos meses de trabajo, días sin poder ir ni a la casa, y ya hicimos el sueño realidad”, confiesa con una alegría que le brota del alma Sonia Rodríguez, jefa de alojamiento del motel Oasis, en el nororiental municipio de Banes, que tras largos meses de restauración abre sus puertas a la población.
La también secretaria del Partido en esta unidad de la Gastronomía explica cómo los trabajadores participaron activamente en las tareas de apoyo a la construcción, en la limpieza, pintura y embellecimiento de los locales, además de todas las áreas de jardinería.
A un costo superior a los dos millones de pesos en moneda nacional y más de 150 mil en divisas, la emblemática instalación de la gastronomía banense ahora pone a disposición de sus clientes 24 cabañas para los servicios de alojamiento, de ellas cuatro suits con todo el confort y requerimientos posibles para una feliz estancia para quienes opten por este hermoso lugar.
La restauración del “Oasis”, acometida por la Empresa Constructora del Poder Popular (ECOPP) de Banes, varias brigadas de trabajadores por cuenta propia, decoradores y otros colectivos de apoyo, permite hoy contar también con un restaurante de primera calidad y belleza, reservado, barra, carpeta, tienda, un gran cabaret con su parrillada y un escenario para grandes espectáculos culturales.
“Se ha trabajado duro, muy intenso a lo largo de más de un año, pero ahora vamos recogiendo los frutos”, expresó Alejandro Cruz, administrador del lugar, quien explicó detalladamente cada paso de la obra y cómo el colectivo encara la responsabilidad de ofrecer un servicio a la altura de los recursos invertidos aquí para que los banenses y los visitantes cuenten con un lugar agradable y se puedan sentir satisfechos.
En medio de cocoteros y la belleza de la vegetación, el “Oasis” invita a adentrarse en sus habitaciones y encontrar la sonrisa de sus camareras, como Sandra George Gil, quien nos recibe para explicarnos las características de las mismas y reiterarnos el compromiso de todos de ofrecer lo mejor de sí para que cada cliente se sienta satisfecho y complacido.
Casi todo ha cambiado, hasta los mismos colores, el tamaño de los cocoteros y algunos rostros, aunque algunos permanecen fieles a este lugar, al que aman y sienten como su propio hogar, como sucede con Ángel Francisco Utria Leyva, quien lleva aquí 34 años de trabajo.
“Soy casi fundador de este lugar, llegué aquí jovencito y ya tengo unos cuantos años”, explica y nos cuenta que “vine aquí cuando esto lo llamaban el Cocal, un pequeño restaurante que fue creciendo hasta hoy que es un motel, y que logramos rescatar de las ruinas después del paso de los huracanes y el deterioro del tiempo”.
El restaurante es una de las joyas del motel, con su cascada, amplio salón, hermoso decorado con obra de artistas banenses y holguineros, y una elegancia que invita a un agradable y sabroso menú, elaborado por diestras y experimentadas manos de cocineros como Gerardo Morejón Simón, quien recalca que “con amor todo se puede”.
Yumisleidis Silva, jefa de salón, destaca todo el esfuerzo para reconstruir la instalación, un viejo anhelo de los banenses, y reitera la voluntad de todos los trabajadores del motel de corresponder con ese empeño. “Nuestro deber es hacer realidad, con un mejor servicio, todo el sudor y las horas de trabajo dedicadas a cambiar la imagen de este lugar, y eso nosotros tenemos que saberlo corresponder”.
El “Oasis” abre sus puertas para que en cada sitio los visitantes locales y foráneos puedan disfrutar no solo de la belleza y el confort del lugar, sino también la amabilidad de sus trabajadores.
Redactado por Carlos García Matos (Radio Banes)












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