El cuatro de septiembre de 1958, tras una reunión sostenida por Fidel con su Estado Mayor, se constituyó en La Plata, Sierra Maestra, el pelotón femenino “Mariana Grajales”, hecho que significó un genuino ejemplo de confianza del Comandante en Jefe del Ejército Rebelde Fidel Castro Ruz, en la mujer cubana.
Se cumplen ahora 62 años de aquel histórico acontecimiento que demostró, una vez más, la decisiva participación de las mujeres cubanas en las luchas libertarias del pueblo cubano, como dignas herederas del ejemplo de Mariana Grajales, la madre de los Maceo y de la Patria.
Cuentan que era tal la oposición de los combatientes rebeldes, que incluso hubo quien cuestionó el por qué si había hombres desarmados se le iba a entregar un fusil a una mujer, a lo que Fidel contestó: "¡Porque son mejores soldados que tú!".
La organización del pelotón fue muy rápida. Lo integraron 13 compañeras: las tenientes Isabel Rielo Rodríguez y Delsa Esther Puebla Viltres “Teté”, como jefa y segunda jefa respectivamente; Olga Guevara Pérez, Eva Palma Rodríguez, Lilia Rielo Rodríguez, Rita García Reyes, Angelina Antolín Escalona, Edemis Tamayo Núñez, Norma Ferrer Benítez, Flor Pérez Chávez, Juana Peña Peña, Orosia Soto Sardiña y Ada Bella Acosta Pompa.
Y aunque no aparece en esa relación, Lilia Rielo Rodríguez relató en una ocasión que también lo integró Clodomira Acosta Ferrals, quien tras ser seleccionada partió hacia La Habana a cumplir una misión, durante la cual fue capturada y asesinada junto a Lidia Doce Sánchez.
Las Marianas recibieron su bautismo de fuego en el combate de Cerro Pelado, donde demostraron con creces su valor como combatientes dando así una verdadera lección de arrojo y espíritu combativo.
Atendiendo a la destreza que poseían como tiradoras, cuatro de esas combatientes, las hermanas Isabel y Lilia Rielo, Esther Puebla (Teté, actual General de Brigada y Heroína de la República de Cuba) y Edemis Tamayo “La Gallega”, fueron enviadas bajo el mando de Eddy Suñol a fundar en tierras holguineras el IV Frente “Simón Bolívar”.
De sus acciones combativas hay dos hechos dignos de destacar. Durante un enfrentamiento en La Presa, cerca de la ciudad de Holguín, ellas quedaron aisladas del resto de la tropa y decidieron combatir hasta las últimas con consecuencias, lo que provocó la desmoralización de la las fuerzas de la tiranía al percatarse de que peleaban contra mujeres.
En otra ocasión, en Los Güiros, cerca de Gibara, peleando contra dos camiones repletos de guardias, Suñol resultó herido y ellas asumieron el mando de la acción que finalizó en victoria.
El resto de Las Marianas que permanecieron en la Columna Rebelde comandada por Fidel, también protagonizaron acciones combativas que pusieron muy en alto el coraje y el valor de las mujeres cubanas, y tras el triunfo de enero de 1959, Las Marianas se convirtieron en millones de mujeres que han sido protagonistas, a la par de los hombres, de una Revolución dentro de la Revolución.












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