Los libros electrónicos tienen muchas ventajas aunque más de uno alguna vez haya dicho “detesto leer en formato digital” (y me incluyo). Pero primero les pongo al día con algunos detalles que es necesario tener en cuenta antes de entrar en materia.
Un libro electrónico o e-book por la voz inglesa, es el mismo libro en formato tradicional llevado a un formato digital. Esto posibilita su lectura en dispositivos tales como: computadoras, tabletas, teléfonos móviles y sobre todo lectores de libros electrónicos o e-readers.
Los principales formatos en que pueden aparecer los e-books son PDF, EPUB, MOBI, PRC, FB2, HTML, TXT, LRF así como otros formatos menos comunes.
Varios especialistas aseguran que lo más adecuado para largos ratos de lectura es un aparato que no tenga retroiluminación, ya que la misma produce cansancio visual y los únicos que no tienen retroiluminación son los lectores de Tinta Electrónica o e-readers.
Yo soy de las que ama el olor del libro recién comprado pero la ciencia avanza y me llamó particularmente la atención eso de la “Tinta Electrónica”.
Google me dijo que la tinta electrónica es una tecnología en la que se simula la lectura sobre el papel. Las pantallas de tinta electrónica no tienen retroiluminación, por lo tanto no se pueden leer sin una adecuada iluminación, y proporcionan una sensación de lectura comparable con leer en papel.
Entre las ventajas del libro electrónico figuran:
1. No ocupan espacio físico. Los libros tradicionales para un gran lector inundan toda la casa, esto trae como “valor añadido” la evidente pérdida de espacio.
2. Los libros electrónicos (no el lector) son más baratos. Al disminuir los costos por almacenamiento, transporte y las tiradas de cientos o miles de ejemplares, los precios son menores que los de libros impresos.
3. Al no existir impresión el proceso de publicación es más rápido.
4. Los libros electrónicos pueden ser entregados casi al instante. Existe toda una librería al alcance de un clic.
5. Los e-books no tienen ediciones agotadas. Con las ediciones electrónicas el libro siempre estará disponible de modo global.
6. Facilita enormemente el acceso a la lectura para personas con deficiencias visuales. Algunos e-readers están diseñados especialmente para estas personas, pero en cualquier caso todos permiten mostrar el texto en varios tamaños de letra, y algunos de ellos permiten la reproducción de audiolibros.
7. Los e-books socializan la lectura y permiten mayor interacción con el autor y otros lectores porque puedes compartir tus citas favoritas en Facebook, Twitter y otras redes.
8. Los e-books son portátiles. Pesan muy poco.
9. Los e-books permiten a los editores a publicar más y a los lectores tener más títulos a su disposición.
Y por último pero no menos importante:
10. Menos árboles sufren las consecuencias de la industria del papel
Cuba cuenta con una Biblioteca Digital que ostenta en su condición de tesorera del patrimonio bibliográfico nacional, la obra escrita de autores cubanos entre los siglos XVII y XIX. Surge en el año 2000 a través de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí.A decir del portal de su nombre, “la historia, la literatura, las ciencias y la bibliografía nacional, se reúnen en este recinto digital para revelar la vida económica, política, social y cultural de nuestra nación, que acompañada por la riqueza de la palabra escrita, encuentra un espacio ideal para investigadores, estudiantes, profesores y lectores en general”.
Este espacio ofrece un universo informativo que da muestras de la fortaleza y enriquecimiento de la cultura cubana. A pesar de que no existen datos que ilustren el consumo de este tipo de publicaciones sí existen otros que demuestran el saludable camino de la producción de libros electrónicos en Cuba.
Según el Resumen Estadístico del año 2011+ del Instituto Cubano del Libro realizado por el Observatorio Cubano del Libro y la Lectura, el país contó solo en ese año con un total de 51 793 ejemplares electrónicos y 437 títulos.
Entre las editoriales destacadas figuran el Centro Integrado de Tecnologías del Agua, el Centro Nacional de Información Geológica (CNDIG), el Centro para el Desarrollo Informático en Salud Pública (CEDISAP) y la Empresa de Tecnologías de la Información y Servicios Telemáticos Avanzados (CITMATEL) por solo mencionar algunos nombres.
Estos datos revelan que la industria editorial cubana consigue “a través de su producto: el libro, la creación de un discurso alternativo y diferenciador del promovido por las grandes trasnacionales del mundo editorial y ha puesto en las manos de sus lectores una literatura, una información y un conocimiento, que incluyen desde los autores y obras clásicos de la cultura nacional y mundial, hasta los más representativos e importantes de la contemporaneidad” asegura el material de referencia.
Entonces, si la producción de este tipo de publicaciones en Cuba continúa por ese camino el futuro es prometedor. Lo que queda por hacer es divulgar las potencialidades de este formato en particular para que la mayoría pueda tener acceso a las buenas historias de ayer y de hoy sin fronteras ni cuestiones de formato.
Referencias:
Resumen Estadístico del año 2011+ del Instituto Cubano del Libro realizado por el Observatorio Cubano del Libro y la Lectura. (PDF)
Resumen Estadístico del año 2010 con datos desde 1967 del Instituto Cubano del Libro realizado por el Observatorio Cubano del Libro y la Lectura. (PDF)
Portal de la Biblioteca Digital de Cuba: http://bdigital.bnjm.cu/
Portal de la Biblioteca Nacional José Martí http://bnjm.cu/












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