En varias ocasiones me han preguntado qué significan las palabras en azul precedidas por el signo numeral que suelo poner en las publicaciones que me interesan. Muchos las usan pero no saben para qué sirven y otros simplemente pasan de largo. A los osad@s que se atrevieron a preguntar va dedicada mi columna de hoy.
Los hashtags, etiquetas o almohadillas han revolucionado los modos de compartir contenidos en la red. Se piensa que un trabajador de Google llamado Chris Messina fue el primer usuario que usó un hashtag en Twitter, exactamente en agosto de 2007 con la idea de poder organizar las conversaciones de Twitter alrededor de un tema.
La aceptación en aquel entonces fue tal, que el mismo Twitter terminó por oficializarlo, haciendo que los hashtags se enlazasen automáticamente a los resultados de búsqueda.
El 'Hashtag' debe su nombre a la combinación de dos palabras en inglés: 'Hash', que es el nombre oficial del símbolo '#' y que a su vez está relacionado con una función algorítmica computacional que permite construir estructuras de datos para hacer búsquedas de forma más eficiente y 'Tag', etiqueta.
Iván Lasso es un madrileño residente en Quito, Ecuador al que le apasionan los blogs, la web en general y sacarle el mayor partido a la tecnología para mejorar nuestra calidad de vida. En su material "La almohadilla omnipresente o la importancia de la implementación de hashtags en Facebook" asegura que su uso puede ser el mismo independientemente de la plataforma. Se trata de una convención social, no técnica.
Recientemente ha ido aumentando la conciencia de la importancia hashtag tanto en la web como en las redes sociales, la TV, la radio y hasta en determinadas publicaciones impresas que hacen referencias a espacios digitales.
A decir de este autor, merece la pena incluso sacrificar la difusión de su propia cuenta por un tema en específico. ¿Por qué? Lasso lo explica brevemente en su material:
• El uso de un hashtag permite unificar la conversación en diferentes plataformas, rastrearla a través de ellas con más facilidad y así tener información del alcance de un mensaje.
• En televisión y en radio permite el ahorro de distracciones: no le doy al usuario los datos de diferentes cuentas en redes sociales, más difíciles de memorizar, sino sólo uno: mi hashtag.
• Modificar el nombre de usuario de una cuenta es problemático e inconveniente; los hashtags puedo cambiarlos según la ocasión.
• Es posible subirse al carro de hashtags ya existentes y, si tienes suficiente poder de comunicación, incluso adueñarte de ellos. Y si no, al menos puedes aprovecharte del tirón que generan para ganar exposición.
• La propiedad de los hashtags no existe (hasta que a alguna lumbrera se le ocurra registrar uno) y la atribución de autoría suele terminar diluyéndose (excepto en casos muy específicos), algo que beneficia a las marcas ya que pueden "infiltrar" su mensaje haciendo parecer que su aparición y crecimiento fue orgánico.
Muchas personas utilizan el hashtag de forma involuntaria sin tener en cuenta la utilidad del gesto y cuando estos se vuelven virales y generan importancia a un nivel masivo, se desarrollan los llamados trending topics (tema del momento); situación que es muy aprovechada por especialistas CEO para hacer su trabajo.
Sergio Villaveces en el sitio www.youngmarketing.co ofrece unas interesantes claves para construir un buen hasgtag. Les comparto:
Realice una búsqueda relacionada
Quizás lo que pensaste usar como etiqueta alguien más lo utilizó. Por eso, es importante utilizar herramientas como Hootsuite, Google AdWords o los mismos buscadores de las diferentes plataformas sociales, para hacer un monitoreo de palabras clave, temas relacionados y otros 'Hashtags' alrededor del mundo que ayuden a evaluar si su etiqueta es muy común o poco usada.
Marcar la diferencia
Utilizar un 'HT' existente no está prohibido. De hecho en ocasiones, grandes marcas se aprovechan de 'Hashtags' orgánicos o creados para eventos especiales sin embargo, si va a tomar este riesgo, determine primero si usarlo le generará algún valor a su organización y a su perfil.
Sea conciso
En principio es lo ideal a la hora de escribir una buena etiqueta. Piense en 1 o 2 palabras clave y si necesita usar números, trate de elegir la menor cantidad posible. También puede usar siglas o abreviaciones, pues son fáciles de memorizar y permiten acortar un nombre o frase muy larga.
La ortografía y la gramática no han pasado de moda
La imposición de los SMS y el crecimiento exponencial de los servicios de mensajería, nos han llevado a maltratar bastante el lenguaje sin embargo, en el entorno digital, un 'Hashtag' no puede dejar de lado estos detalles. No solo porque sea un principio básico de toda comunicación, sino también porque un simple error puede enviar a la basura todo el trabajo anteriormente hecho: «No es lo mismo #PérezGil, que #Perejil».
Úselos de forma correcta
No use un 'Hashtag' solo porque sea costumbre de las redes sociales utilizarlos. Usar más de uno no está nada mal, pero llenar una publicación con un gran número de etiquetas, no solo afectará la interacción que pueda obtener en sus publicaciones, sino que también será muy molesto para sus lectores quienes pueden dejar de seguirlo debido a esta mala práctica.
No olvide el valor visual
Si bien un excelente 'Hashtag' va a ser muy llamativo y atractivo para sus seguidores, tenga en cuenta que el contenido visual aumenta el 'engagement' de cualquier publicación, así que combine estas dos potentes armas para darle más fuerza a su mensaje.
Canales offline
Una pieza gráfica o una camiseta estampada con su etiqueta, pueden llegar a ser tácticas muy buenas con el fin de masificar el uso de ésta.
Insistir
Por último, es importante que sea constante con el uso de su 'Hashtag'. Lo más posible es que éste no se vaya a hacer popular de la noche a la mañana. Por lo tanto, desde su misma cuenta, debe promoverlo no solo con un 'Tweet', sino con varias publicaciones. Un mensaje en Twitter no suele tener más de 5 o 10 minutos de visibilidad, así que más vale saber en qué momentos del día publicarlos.
Hay tema para rato; no obstante si has leído hasta aquí, te recomiendo que en lo adelante pienses un poco mejor el uso que vas darle y te percates de las potencialidades que tiene un hashtag. En una combinación sencilla pero potente puedes tener con suerte, algo más que un millón de "me gusta".
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- Arlene Gómez Palacios












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