Le enorgullece saberse hijo de Bocas, Consejo Popular del costero municipio de Gibara; tener como herencia innata la cubanía de los fundadores de la nación; sentirse educador y periodista las 24 horas del día, y añado que el carismático colega máster en Comunicación José Luis Díaz Grass es un hombre realizado y feliz, muy querido y respetado por su pueblo.
Este multipremiado redactor-reportero integra la Comisión de Calidad de su emisora Radio Juvenil, localizada en el más occidental de los 14 municipios holguineros, “Calixto García” (otrora Buenaventura), y mantiene la máxima evaluación profesional por su excelente desempeño, teniendo como base el acercamiento permanente a las comunidades rurales de ese territorio, que es esencialmente agropecuario, cuyo quehacer refleja en bellas crónicas, comentarios críticos y magníficos reportajes; además de sus reportes en vivo desde los sitios donde se genera el protagonismo de la gente común.
¿Cómo logra moverse con tanta facilidad, diversidad y maestría en esos géneros que otros profesionales no realizan? Porque es un hombre inquieto, trabajador, amante del periodismo activo, con una mirada que lo escudriña todo. Posee notable capacidad profesional, creatividad como realizador, alguien con una voz agraciada y dominio de las técnicas de locución. Condiciones que se complementan con su agilidad mental y el agradable carácter que lo distingue.
Educador y periodista
“Vencí el décimo grado en la escuela Juan José Fornet Piña, de Holguín, de donde pasé a la antigua unidad pedagógica vocacional de San Andrés, surgida en el curso 1972-73, conjuntamente con una en Guantánamo y otra en Granma, para la formación emergente de maestros. Esas escuelas dieron paso, años después, a los Institutos Superiores Pedagógicos, cuyo requisito para el ingreso era contar con duodécimo grado. En el caso de Holguín, ese instituto se convirtió en la sede universitaria de Ciencias Pedagógicas José de la Luz y Caballero, de la Universidad de Holguín”.
Ese ingreso al Destacamento Pedagógico, fundado por Fidel Castro, cambió el sentido de vida de este guajirito de Bocas, pues en la propia escuela de San Andrés se desempeñó como alumno ayudante, venciendo el último año en Holguín, donde lo ubicaron en la escuela pedagógica Oscar Lucero Moya; más tarde pasa a Gibara, como profesor en el Instituto de Perfeccionamiento Educacional (IPE) y viajando durante dos años desde allí hasta el pedagógico holguinero, donde trabajó después, terminó la Licenciatura.
“Trabajé en la Universidad de Ciencias Pedagógicas, “Enrique José Varona”, de Ciudad Libertad, en La Habana, donde poco después me asignaron la tarea de trabajar en la Isla de la Juventud, con estudiantes africanos. Al siguiente curso regreso al ISPH para trabajar con la facultad de primera infancia”.
¿De dónde le viene el periodismo?
“En 1993 me asignan la tarea de atender el estudio de radio en Gibara, donde fui ampliando mi radio de acción y reporté para Radio Angulo, los periódicos ¡ahora! y Juventud Rebelde, destacándome en el movimiento de corresponsales voluntarios, en el cual me mantuve durante más de veinte años. Ya en el período en que trabajé en la Isla de la Juventud había colaborado con Radio Caribe y el periódico local”. En Gibara, también Díaz Grass fue subdirector de la Casa de Cultura, donde atendió además, la animación y promoción de actividades.
Durante casi 20 años, Díaz Grass se ha consagrado a la emisora Radio Juvenil, del municipio “Calixto García”, donde ha realizado diversas acciones de superación profesional y ganado múltiples premios y reconocimientos, como el más reciente, Estrella de Cuba, conferido por la delegación provincial de la Unión de Periodistas de Cuba.
Este gibareño, convertido en calixteño, también residió temporalmente en La Habana, donde nacieron sus dos hijos, a los que sumó dos muchachas de su esposa actual, Milaidis Borges Sánchez, natural de la comunidad rural de Cabezo, Buenaventura, quien estudió bibliotecología e información científico técnica, y para mayor complacencia de quien también lleva un artista dentro, ella se ha convertido en destacada artesana.
Signado para vencer obstáculos
Quizás los laberintos sorteados por el este batallador tengan algo que ver con su nacimiento, el 25 de enero de 1954, en el entonces Hospital Civil de Holguín, con un peso corporal por debajo de un kilogramo. “¿Te imaginas, Vargas, la expresión en el rostro de mis padres, Ambrosio Evangelista (zapatero de oficio) y Olga Isabel (dependienta de comercio), quienes esperaban con tantas ansias a su recién nacido, y ver aquella criaturita tan pequeña, al extremo, que cabía en una mano de la enfermera?”. Pensar en la reacción de sus padres, aún le provoca risa, como ocurrió en el momento de narrar el acontecimiento.
Nació en la ciudad de Holguín y pasó su infancia en Bocas, donde cursó la educación primaria. Inició la secundaria básica en la localidad de Velasco, luego continuó ese nivel en dos escuelas, aquí en Holguín, y en un intento familiar, de aliviarle la vida, fue becado en La Habana.
Superación constante para sentirse más útil
Licenciado en Literatura y Español, venció un diplomado en la Escuela Superior del Partido “Ñico López” y otro en el Instituto Internacional de Periodismo “José Martí”, de La Habana, así como posgrados cursados en su provincia, además de titularse en 2012 como Máster en Ciencias. Es profesor asistente de la Educación Superior.
Sin embargo, en materia de periodismo, dice Jorge Luis que donde más se aprende es en el contacto directo con las personas, los trabajadores, agricultores, estudiantes, es decir, con personas de diferentes edades, ocupaciones y estratos sociales.
¿Algo que te haya marcado en lo personal?
“Sí, como no, aquella graduación de 1981, en el teatro Carlos Marx, cuando pude estrechar la mano de Fidel y él me entregó una tarjetica de felicitación. También conservo con cariño, la coincidencia de que mi hermano mayor naciera el 25 de enero, como yo, a la misma hora, aunque diez años antes. Y no puedo olvidar jamás que el asesino y abusador, Coronel de la dictadura, Jesús Sosa Blanco, le quemó la casa a mi hermana, que hoy tiene 77 años de edad”.
¿Y la radio, qué lugar ocupa en tu vida?
“¿La radio? Imagínate, en el mismo lugar de la familia. Ya no podría vivir sin la radio y encontrarme, como hago, con las personas en las comunidades donde viven, trabajan o estudian; donde se recrean, participan en un encuentro de pelota o en una feria. La radio es parte de mi vida, que es sencilla, pero me gusta. Es la radio la que me ha proporcionado muchas satisfacciones, donde cada día aprendo algo nuevo y me compromete a ser mejor persona y mejor profesional”.
Esta personalidad de la radio, la educación y la cultura, que lleva por nombre José Luis Díaz Grass, creció en Bocas, donde confluyen los ríos “Ojo de Agua” y “Río de la Sierra”, antes de su salida al mar. Quizás en ese ambiente natural y otros parajes de similar belleza, en Buenaventura, este inquieto cubano aprendió a convertir lo cotidiano en noticia.












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