Durante años, la cirugía plástica ha respondido a ese afán de dar a la figura humana los perfiles más cercanos a la perfección, lo cual es, sin dudas, uno de los empeños del hombre. Sin embargo, someterse a una intervención quirúrgica de este tipo no siempre significa eliminar esas arrugas que han aparecido con el paso del tiempo.
A veces, quienes solicitan estas operaciones pretenden borrar los rastros de una enfermedad, o tal vez intentan mirarse al espejo sin recordar ese accidente que dejó huellas físicas y hasta deficiencias funcionales en su organismo.
Ello es posible debido a que la cirugía plástica tiene por objeto la corrección y mejoramiento de anormalidades de origen congénito, adquirido, tumoral o involutivo, que requieran reposición de la forma corporal.
En ese sentido, abarca tres vertientes: la estética, la reconstructiva (atiende deformidades), y la atención integral al paciente quemado.
En el mundo se estima que se realicen cada año más de 230 millones de cirugías plásticas. En Cuba, donde la salud es totalmente gratuita, estas operaciones también son priorizadas.
De acuerdo con Rafael Rodríguez, presidente de la Sociedad Cubana de Cirugía Plástica y Caumatología, del 2001 al 2016 se realizaron en el país 309 mil 469 intervenciones de este tipo, de las cuales la mayoría (200 mil 508) fueron estéticas y las demás reconstructivas, con un considerable incremento a partir del año 2011.
Las cifras colocan a la isla caribeña en coherencia con el resto del orbe, donde cada vez crece el número de personas que requieren de esta especialidad médica.
Por mejorar la estética
Una de las operaciones estéticas más demandadas en Cuba es la liposucción, procedimiento quirúrgico que trata la lipodistrofia abdominal (aumento del grosor del panículo adiposo en el adbomen), en el que se utilizan cánulas de aspiración para extraer el tejido adiposo a través de pequeñas incisiones.
Personas desde los 18 hasta los 60 años solicitan esta cirugía, cuya efectividad posterior depende de la disciplina y un cuidado óptimo por parte del paciente, quien debe cambiar sus hábitos de vida, incluidos los alimenticios con el seguimiento de una dieta adecuada, además de dejar a un lado la vida sedentaria.
Aunque no está exenta de complicaciones, tales como hematomas, seromas, intoxicaciones por anestésicos, e incluso el temido tromboembolismo pulmonar, la estadística en Cuba refleja poca ocurrencia de situaciones de este tipo, asegura Heizel Escobar, especialista en cirugía plástica y caumatología, del hospital Hermanos Ameijeiras.
A su juicio, los cirujanos deben regirse por los protocolos de actuación para evitar consecuencias fatales que pongan en peligro la vida de las personas. Por ello es necesario tener en cuenta criterios de selección para cada paciente y patología antes de llevar a cabo la intervención quirúrgica.
Contrario a lo que muchos piensan, los métodos no son para adelgazar, insiste Escobar, por lo que los obesos deben bajar de peso antes de someterse a la operación. Solo se operan pacientes sanos con un peso y talla lo más cercano a lo normal, de acuerdo con sus características.
Otra de las intervenciones estéticas realizadas con frecuencia en Cuba es el rejuvenecimiento cervicofacial para corregir rasgos asociados al envejecimiento cutáneo.
Aunque no existe un límite de edad establecido, la media de solicitud de la operación en la mayor de las Antillas es de 50 años, a pesar de que también se presentan personas mayores de 60, con evidente riesgo de complicaciones, explica Julio Gálvez, experto en cirugía estética y reconstructiva.
Algunas de las técnicas empleadas son la ritidectomía, como procedimiento quirúrgico corrector que permite eliminar el exceso de piel de la cara y corregir los ángulos faciales alterados, y también la blefaroplastia para rejuvenecer los párpados mediante la remodelación de los tejidos perioculares, menciona Gálvez.
Reconstrucción mamaria y atención al paciente quemado
En Cuba las pacientes oncológicas sometidas a la mastectomía radical tienen derecho a una reconstrucción mamaria gratuita, que ayude a superar el trauma psicológico causado por los efectos del cáncer.
Muchos son los avances tecnológicos a escala mundial y no todas las técnicas son aplicables en el país caribeño por el alto costo de los implantes. La tendencia actual, por ejemplo, es la reconstrucción inmediata, que cuenta con un equipo multidisciplinario, donde trabajen en el mismo acto quirúrgico el cirujano encargado de la parte demolitiva de la mama y quien llevará a cabo la reconstructiva.
La experiencia aún no se ha implementado en la mayor de las Antillas. Sin embargo, los métodos utilizados en la actualidad no limitan el éxito de la operación ni el avance del paciente hacia los tratamientos de quimioterapia y radioterapia con óptimo estado psicológico, asevera Lenia Sánchez, experta del Instituto Nacional de Oncología y Radiobiología.
Un grupo de especialistas en cirugía estética y reconstructiva se encargan también de la atención al paciente quemado en este archipiélago, donde la incidencia de accidentes de este tipo ha disminuido considerablemente, a decir de la cirujana Luz Marina Miquet, del hospital Hermanos Ameijeiras.
Aún así, son los niños y las personas en edad económicamente activa quienes sufren mayormente estos trastornos, por negligencias en los hogares, accidentes de trabajo, entre otros motivos.
Al referirse a las complicaciones, Miquet advierte que los trastornos nutricionales se posicionan como un factor determinante en la aparición de las mismas, por lo que la terapia nutricional constituye la posibilidad que tiene el enfermo de modular su respuesta ante el padecimiento.
Para contrarrestar los efectos negativos es preciso una adecuada alimentación, unido al empleo de medicamentos (modulación farmacológica) y técnicas quirúrgicas activas como la zetaplastia, la utilización de colgajos, el trasplante de piel, e incluso métodos avanzados como los colgajos microcascularizados, con los que hoy en Cuba existen determinadas limitaciones, señala la especialista.
Hay que tener en cuenta que las secuelas no desaparecen, independiente de las técnicas utilizadas para eliminar cicatrices, razón por la cual se requiere de apoyo psicólogo y familiar durante la fisioterapia y la rehabilitación para lograr la incorporación de estas personas a la sociedad en mejores condiciones, insiste Miquet.
Estos temas centraron la atención de especialistas de más de 13 países, quienes intercambiaron experiencias durante el recién concluido II Congreso Cubano de Cirugía Estética y Reconstructiva, desarrollado en La Habana, con el propósito de fomentar estrategias ante los desafíos actuales de esa rama médica.
(Con información de Prensa Latina)












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