El parque Calixto García, donde se erige la Estatua de la Libertad de Gibara, estaba repleto de niños cuando el equipo móvil de Radio Angulo llegó. Entre los infantes, se agrupaban también adultos y jóvenes. Y en la multitud sobresalían los rostros más conocidos: actores, cantantes, escritores… cineastas.
A la izquierda estaba él, observando como los nenes la presentación de la compañía matancera Teatro D´Las Estaciones con la cantante Rochy Amaneiro. Tenía las manos en la espalda y solo reía. Interrumpimos el momento y, el director vivo más importante de cine cubano accedió complaciente a conversar y río.
Fernando Pérez en su primera visita a la Villa Blanca de los Cangrejos, como parte del XV Festival Internacional de Cine de Gibara, dijo sentirse en un lugar mágico.
“Me habían hablado tanto de esta ciudad… y, a veces, cuando uno finalmente llega a sitios de los que ha escuchado mucho, piensa que no era para tanto; pero en este caso, lo que he visto en Gibara es mucho más de lo que me contaron”.
“Empecé a caminar a las 7 de la mañana por todo el Malecón, pasé dos horas recorriendo estas calles y, en ese afán de transformar todo en imágenes cinematográficas, me llegaron a la mente muchas situaciones”, contó el reconocido cineasta cubano que debutó como documentalista en 1975, con Cascos blancos.
El currículo de Fernando corrobora cada uno de sus reconocimientos nacionales e internacionales. Se destacó no solo en la realización de numerosas ediciones del Noticiero del ICAIC Latinoamericano; su primera película: Clandestinos asombró por la lograda humanización de sus personajes.
Dentro de la filmografía que lleva su crédito, sobresalen Madagascar, La vida es silbar, Suite Habana, José Martí, el ojo del canario, La pared de las palabras y Últimos días en La Habana, con innumerables premios.
Precisamente, el último de los reconocimientos obtenidos fue aquí en Gibara: el Lucía de honor. Sobre el cual expresó: “recibirlo adquiere una significación muy especial. Lucía es una de las grandes películas del cine cubano y mundial. No es solo el reconocimiento a mi obra, creo que es un premio para el cine cubano después de la Revolución”.
En la conversación no faltó la referencia a Humberto Solás y su impronta en las generaciones actuales; al respecto, expresó: “no solo con Lucía, sino también con otras películas, él dejó una huella muy profunda que es continuidad hoy en los jóvenes realizadores. Ellos han demostrado que tienen muchísimo talento y no son el futuro, sino el presente de la cinematografía en Cuba”.
Acerca de nuestro país y la necesidad de hacer festivales fuera de La Habana, Pérez dijo: “somos una isla que tiene talento dondequiera, no importa si estamos en la capital o en otra región del país, porque todos los días encontramos gente que tiene una capacidad de amar la poesía, la interpretación, la música… Y eso para mí no tiene precio”.
Casi al despedirnos, le preguntamos qué más estaría haciendo en Gibara hasta el 13 de julio, cuando culminara el Festival, “quiero compartir con los gibareños, caminar, disfrutar, conocer muchísimo y ver las películas, porque formo parte del jurado de Ficción y Guión”.
“Vengo también a exhibir mi último largometraje Insumisas, como parte de un debate organizado por Lizette Vila, sobre la perspectiva de género. Estaré ocupado en estos días, pero eso me gusta”, concluyó.












Comentarios (0)