La complejidad del ordenamiento monetario en un país socialista como Cuba es hacerlo con total justicia a pesar de eliminar gratuidades y subsidios y con una importante trasformación salarial, afirmaron este viernes en la noche las autoridades gubernamentales.
Al explicar esta trascendental decisión que tendrá efecto a partir del 1 de enero de 2021, el jefe de la Comisión de Implementación y Desarrollo de los Lineamientos, Marino Murillo, ratificó que todo este proceso se realizará con todas las condiciones y normas jurídicas necesarias y bajo el principio de no desproteger a ningún cubano.
Como anunciara la víspera el presidente Miguel Díaz-Canel, en presencia del primer secretario del Partido Comunista de Cuba, Raúl Castro, este paso forma parte de la Estrategia Económica y Social para favorecer el desarrollo económico del país.
Actualmente Cuba tiene un cambio para la población (25 CUP = 1 CUC = 1 USD), y otro para las personas jurídicas (1 CUC= 1 CUP = 1 USD), lo cual genera confusión en las mediciones de los costos reales de la actividad empresarial y distorsiona los análisis de rentabilidad.
En su intervención aclaratoria, Murillo precisó que otra característica de este proceso es resolver la dualidad cambiaria sin hacer otras devaluaciones con implicaciones para las personas, por lo que solo se quita el 1x1 para el sector empresarial, lo que significa una devaluación del peso cubano solo para este último.
Insistió en que a partir del 1 de enero quedará entonces una sola moneda de curso legal (el peso cubano contra el dólar) y para las entidades y la población un solo tipo de cambio, con lo cual se resuelve la dualidad monetaria y cambiaria.
En relación con la transformación salarial apuntó que el que más aporta será el que más ganará, con escalas que beneficiará a los grupos de menores ingresos actuales, por lo que se trata de convertir al trabajo en la principal fuente de riqueza y de ingresos con sueldos que garanticen las necesidades de los trabajadores y su familia.
Al respecto, refirió que se asegurará una canasta de bienes y servicios de referencia por un valor de mil 528 pesos mensuales para satisfacer los dos mil 100 kilocalorías diarias y otras necesidades de un cubano.
En sus reflexiones, Murillo acotó que para Cuba es importante controlar la inflación que implica la devaluación de la moneda, por lo que será imperativo generar más riqueza y el trabajo sea más eficiente, lo cual se resuelve con mecanismos de estimulación y beneficios para todos.
Como antecedente mencionó que será una devaluación real, o sea los precios se quedarán por debajo del tipo de cambio con el cual trabajarán las empresas, lo cual les permitirá asumir el aumento del costo de las materias primas y el incremento de los precios mayoristas con el menor impacto posible en los minoristas.
Ahora, subrayó, la misma riqueza será repartida de forma diferente a favor de los que trabajan, sin importar en el sector donde lo hagan, por lo que el llamado en medio del ajuste implícito en el reordenamiento monetario es ser más eficiente ante el trabajo.
(Con información de Prensa Latina)












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