Transforma «Héroes del 26 de Julio» de Holguín sus líneas de producción

Por: Daimy Peña Guillén
Fabrica, Holguín,
Empresa Sideromecánica «Héroes del 26 de Julio» de la ciudad de Holguín. Foto: Lianne Fonseca/Archivo

En medio de las severas restricciones energéticas y los obstáculos para la importación de materias primas que marcan el panorama económico cubano, la Empresa Sideromecánica «Héroes del 26 de Julio», ubicada en Holguín, ha encontrado en la diversificación y la capacitación técnica una vía para mantener activa su producción y conservar a su fuerza laboral especializada.

Tradicionalmente dedicada a la fabricación de implementos agrícolas, la planta ha incorporado recientemente el ensamblaje de tractores, ampliando una cartera de producciones orientada a generar ingresos y responder a las demandas del mercado.

Esta transformación ha exigido un profundo proceso de aprendizaje para los operarios. Tal es el caso de Wilber Pérez uno de los trabajadores, quien adquirió estas nuevas habilidades durante un intercambio técnico con especialistas bielorrusos, una experiencia que califica como un cambio brusco pero superado gracias a una sólida preparación.

«El proceso ha sido complicado, pero avanzamos poco a poco, ensamblando con calma y precisión para que el producto final sea de buena calidad y satisfaga al cliente», comentó el operario.

La capacidad de reconversión industrial de la provincia también se materializa en los talleres de ensamblaje y montaje general de la emblemática fábrica de combinadas cañeras KTP «Sesenta Aniversario de la Revolución de Octubre», entidad que tras cesar la fabricación de cosechadoras de caña diversifica sus rumbos hacia la electromovilidad.

En estas instalaciones, el primer minibús eléctrico «Rutero» se encuentra totalmente terminado y listo para prestar servicio. Con capacidad para 13 pasajeros, el vehículo fue construido íntegramente por trabajadores, ingenieros y especialistas locales como parte de una transferencia tecnológica desde Sancti Spíritus.

De un lote inicial de 50 unidades, 40 se ensamblan en predios espirituanos y 10 en la fábrica KTP de Holguín, cuyos colectivos ya disponen de los kits necesarios para los primeros 10 equipos y la motivación colectiva para asumir tantos más como sea posible.

Durante una visita de constatación, el delegado del ministro del Transporte, René Rodríguez Morales, destacó que esta iniciativa busca mitigar la compleja situación de la transportación en Holguín, una ciudad de cerca de medio millón de residentes fijos y miles de transeúntes. Si bien los ruteros eléctricos no resolverán el problema por completo, contribuirán de forma significativa a aliviarlo.

Este impulso productivo se desarrolla en sintonía con la implementación de las 176 medidas económicas aprobadas por la Asamblea Nacional, diseñadas para otorgar mayor autonomía a las empresas estatales socialistas, priorizar la fuerza laboral y ampliar las oportunidades de negocio.

Desde el punto de vista salarial, las compañías han comenzado a ajustar los pagos en función de su eficiencia y condiciones reales, una estrategia orientada a rescatar y retener a los especialistas que habían migrado hacia sectores con mayores ingresos.

La superación de los déficits de insumos también ha obligado a la industria a buscar proveedores alternativos y a consolidar encadenamientos productivos con otras formas de gestión estatal.

Para los directivos y trabajadores, el reto actual radica en competir en un escenario de economía de mercado donde la calidad, la oportunidad y la llegada anticipada resultan determinantes.

Con una industria consciente de que el rezago ya no tiene cabida, la experiencia de Holguín refleja cómo la gestión flexible, la transferencia tecnológica y el compromiso humano abren nuevos espacios para reactivar la economía estatal cubana.

Daimy Peña Guillén