¿Dónde está la fortuna de Fidel Castro?

Por: José Miguel Ávila Pérez
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Fidel Castro Ruz. Foto: Archivo

La primera vez que alguien me preguntó si el presidente de Cuba, Fidel Alejandro Castro Ruz, era uno de los hombres más ricos del mundo, fue en junio de 1998, durante un vuelo de Cubana de Aviación entre La Habana y Buenos Aires. El avión no iba tan lleno y me moví hacia otro asiento y busqué una posición lejos de las alas para disfrutar del paisaje hermoso de estas tierras de América. Me senté al lado de una sesentona.

La señora, de la cual no recuerdo el nombre, me confesó sentirse muy frustrada, porque en el balneario de Varadero, el más hermoso y concurrido de la Isla, no había encontrado ninguna revista ¡Hola! para evadirse con las entrevistas y reportajes sobre el mundo de los ricos y famosos.

Cuando se percató que yo era cubano me “comió” a preguntas, como decimos los isleños, y me disparó la interrogante: ¿Es verdad que Fidel Castro es multimillonario? Se ha especulado por la prensa mundial, me agregó la aristócrata. También me comentó sobre los salarios de los cubanos y sus equivalencias en dólares.

Lo primero que le contesté fue que el mandatario cubano es tan rico que no necesita millones de dólares, porque tiene a millones de cubanos que lo aman como líder histórico de la Revolución. Un hombre de la talla de Fidel no necesita fortuna, jet privado, ni yates y mansiones para ser querido -le dije- como sucede con algunas personas acaudaladas que tienen muchos amigos, porque atesoran abundante dinero.

Quizás fuera de las fronteras de esta nación los que no conocen a Fidel crean en la lista de la Forbes que manipula, como medio que responde a los intereses de los potentados, para desacreditar al líder cubano, que lucha actualmente contra la corrupción en la sociedad. En cambio, la edición, en el trasfondo, resalta los billones de Bill Gates, el hombre más rico del planeta, gracias a su inteligencia creativa y al gran monopolio del software que ha fundado bajo el nombre de Microsoft.

Para los que aceptan la afirmación de la publicación financiera les digo que desde su formación como hombre Fidel Castro nunca ha pensado en ser millonario. Bien pudiera haberlo sido, pues proviene de una familia, de origen español, acomodada, que lo educó en la escuela de los Jesuistas en Santiago de Cuba y luego se hizo Doctor en Leyes, en la Universidad de La Habana, cuando en la Cuba de aquellos tiempos un ciudadano de a pie solo llegaba a cuarto grado, si acaso. Pero prefirió, desde que conoció la historia de Cuba, y estudio la obra del Héroe Nacional José Martí, luchar por la independencia y contra la corrupción de los políticos que se hicieron ricos, robando los presupuestos de la salud, la educación y las obras sociales.

Luego leyó los libros de Carlos Marx para convertirse en un martiano-marxista y como buen cubano dijo un día “en el 56 seremos libres o mártires”, frase que expresó cuando salió del presidio de la entonces Isla de Pinos (hoy de la Juventud), luego de atacar el cuartel Moncada en 1953. El propósito del joven Fidel fue conquistar la verdadera independencia del archipiélago, convertirlo en un Estado soberano libre del hambre, el analfabetismo, la discriminación racial y sexual, la corrupción y lograr la plena igualdad de los cubanos. Ese proyecto triunfó el Primero de enero de 1959.

Desde entonces Fidel Castro ha disfrutado su vida construyendo, a lo largo de estos 47 años de Revolución humanista, el mejoramiento humano de su pueblo, el cual ha llegado a una expectativa de vida de 78 años, igual que algunos países desarrollados, y donde cada ciudadano tiene acceso, independientemente del color de la piel, creencia religiosa o política, a la educación y la salud pública gratuitas.

Le sugiero al editor de la Forbes que pruebe si Fidel se ha comprado una mansión en España para veranear, si el estadista ha adquirido un yate para pasear y pescar en el Mar Caribe, si viaja en algún super jumbo 747 privado para conocer el mundo. ¡Nada de eso tiene el Jefe de Estado cubano! Entonces, ¿Qué clase de millonario es el Presidente al que le achacan 900 millones de dólares y no tiene ninguno de esos bienes materiales?

Si el señor Forbes cree en Dios debería refrescar que en las Sagradas Escrituras se dice que más fácil entra un camello por el ojo de una aguja que un rico al Reino de los Cielos. Vale entonces decir, pobres ricos que están en la lista de los más fastuosos.

Desde niño Fidel Castro jugaba con los hijos de los pobres inmigrantes haitianos, que cortaban las cañas durante las zafras azucareras. Como joven se adoctrinó del código humanista de la Biblia, durante sus estudios en las escuelas religiosas. Como hombre revolucionario luchó por materializar sus ideas en esta Revolución socialista. Como Jefe de Estado lucha por mantener el progreso social, en la ciencia, la economía, la salud y la cultura que garantizan el pleno bienestar de las presentes y futuras generaciones de cubanos.

Como José Martí, Fidel siempre ha acompañado a los pobres de este mundo y ha creído en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud. Por eso vale decir que él es millonario en honradez, dignidad y  honestidad.

P/D: Esta crónica la escribí el 22 de junio del año 2006 tras la publicación del listado de los multimillonarios más grandes del mundo, por la revista Forbes, donde se incluyó a Fidel Castro y por la celebración del centenario de su natalicio la quise compartir con mis lectores de Radio Angulo digital.

José Miguel Ávila Pérez
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