Holguín en Corea: Ciencia y economía circular para enfrentar el cambio climático

Por: Daimy Peña Guillén
Científico holguinero en Corea
Foto: Cortesía de la delegación cubana

Fortalecer la resiliencia de las comunidades y transformar la gestión de residuos en un motor de soberanía económica constituyen prioridades estratégicas para el desarrollo sostenible de Cuba. Con esa premisa, una comitiva de funcionarios gubernamentales cubanos en capacitación con la Agencia de Cooperación Internacional de Corea (KOICA) presentó en la nación asiática una propuesta integradora para la gestión de riesgos y la adaptación al cambio climático.

Entre los integrantes de la delegación caribeña destaca Geovanny Zaldívar Martínez, subdelegado del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (Citma) en la provincia de Holguín. La presencia del directivo holguinero resulta clave para conectar estas experiencias internacionales con las estrategias que ya se aplican en la geografía nororiental, especialmente en el manejo de zonas vulnerables y en la protección de ecosistemas locales.

La propuesta expuesta por la representación cubana concibe a los Centros de Creación de Capacidades y Gestión del Conocimiento como agentes de cambio. Estos espacios tienen la misión de articular la ciencia con la acción directa en las comunidades, fortaleciendo el trabajo en los territorios para que la información se traduzca en respuestas duraderas ante los desafíos ambientales.

Los pilares operativos de este enfoque eliminan la transferencia unidireccional de saberes y se basan en la cogestión del conocimiento mediante un diálogo constante entre científicos, gestores públicos y la población.

Asimismo, la estrategia aplica un enfoque sistémico que capacita a las personas, fortalece a las instituciones y perfecciona las políticas, al tiempo que descentraliza los servicios climáticos hacia las zonas más alejadas e impulsa el uso de herramientas prácticas como aplicaciones móviles para alertas tempranas.

El intercambio con la Corporación de Medio Ambiente de Corea del Sur (K-ECO) ofrece un alto valor estratégico para respaldar la implementación de la Ley 150/2022 de Medio Ambiente en Cuba y avanzar en la política de «Ciclo Cerrado».

El objetivo esencial de la comitiva cubana no radica en copiar un modelo externo, sino en acelerar la curva de aprendizaje para adaptar soluciones eficientes a las condiciones materiales del país y superar las limitaciones impuestas por la escasez de recursos.

Dentro de este aprendizaje técnico sobresale la adaptación de esquemas regulatorios basados en la Responsabilidad Extendida del Productor, la aplicación de tecnologías de bajo costo como los rellenos sanitarios semi-aeróbicos mediante la metodología Fukuoka y la promoción de la minería urbana para recuperar metales, plásticos y papel.

A esto se suma el aprovechamiento de los biorresiduos agrícolas para generar biogás y abonos orgánicos, junto al fortalecimiento de la gobernanza local con indicadores de desempeño y herramientas digitales de monitoreo.

La participación de especialistas como el subdelegado holguinero del Citma consolida este puente técnico entre Cuba y Corea del Sur. Esta colaboración internacional demuestra que la ciencia compartida constituye una vía eficaz para mitigar las vulnerabilidades climáticas, aliviar las presiones económicas del Estado y promover empleos verdes calificados desde la gestión municipal.