Día Mundial de la Salud

Día Mundial de la Salud ratifica compromiso con la atención al pueblo

Cuando el calendario marca el 7 de abril se celebra el Día Mundial de la Salud, una fecha que ratifica el compromiso con la atención al pueblo, pese al inusual escenario que afronta Cuba en la actualidad.

Aunque las serias afectaciones con recursos, medicamentos, insumos y estabilidad de la fuerza laboral impactan en la calidad de los servicios médicos, no se puede ignorar que la salud nunca ha dejado de ser un derecho elemental y una prioridad para el Estado.

En medio de la compleja realidad socioeconómica actual, Holguín tiene, al decir del titular del Minsap, un significado especial para el sistema sanitario cubano, por su historia y servicios médicos con alcance territorial.

Mucha razón hay en sus palabras si conocemos los resultados del Centro para la Investigación y Rehabilitación de las Ataxias Hereditarias (Cirah), único de su tipo en Cuba con una experiencia de más de 15 años en el Programa de Neurorehabilitación; o el esfuerzo y dedicación de los profesionales del Centro Oncológico Territorial, en el Hospital General Vladimir Ilich Lenin, que en medio de carencias materiales y la crisis de generación eléctrica ha mantido su vitalidad con la atención a unos 2 000 casos nuevos y más de 45 000 consultas externas en 2025.

A ello se suma la alta supervivencia de los servicios de Neonatología del Hospital Pediátrico Provincial y los resultados de la maternidad del Hospital Lenin, la más grande del país y donde ocurre la mayor cantidad de nacimientos. Igualmente hay que mencionar los logros del Hospital Clínico Quirúrgico en trasplante renal, de córnea y de médula ósea.

También es cierto que como nunca antes el sistema de salud cubano afronta un panorama complejo que repercute en el diagnóstico, tratamiento y seguimiento de algunas enfermedades y la actividad quirúrgica, fundamentalmente.

Pero, a pesar de esta situación, el personal de salud continúa con muchos esfuerzos aliviando padecimientos y salvando vidas, persiste en la superación, aplicando la ciencia para encontrar respuestas a problemáticas sanitarias, pese a las limitaciones internas y las impuestas por el bloqueo de Estados Unidos.

Las carencias actuales y el sostenido déficit de recursos e insumos médicos tienen un impacto sensible y directo en la población, es cierto; pero todavía existen potencialidades, conocimientos y experiencias para brindar una atención médica oportuna y de calidad sin la pérdida de la ética y los valores que defiende la Salud Pública cubana.

Muchas son las particularidades que distinguen al sistema de salud en Cuba y que no debemos perder como la prevención de enfermedades, la excelencia en la formación de los recursos humanos, el desarrollo de la ciencia y su capacidad para transformarse ante cualquier adversidad.

Aunque el panorama actual es muy difícil, no debemos olvidar los aciertos de la salud en Cuba, donde la producción de vacunas propias tiene un papel preponderante en los programas de prevención y cura de enfermedades y en el tratamiento efectivo de diferentes tipos de cáncer.

Asimismo, por más campañas subversivas que intenten desacreditar a los médicos cubanos en las páginas de la solidaridad humana tienen desde hace décadas una historia de altruismo ante el llamado de salvar vidas sin importar fronteras, credos, razas e ideologías.

Yamila Pupo Otero