Día Naranja contra violencia

Día Naranja en Holguín: acciones concretas contra un mal invisible

El día 25 de cada mes la provincia de Holguín se viste de naranja para recordar que la violencia contra las mujeres no es un problema ajeno, sino una realidad que atraviesa hogares, comunidades y conciencias. En esta jornada, que promueve la campaña «ÚNETE» de Naciones Unidas, el territorio oriental despliega un entramado de acciones que demuestran que la prevención es posible cuando existe voluntad institucional y compromiso social.

En Holguín, el Día Naranja no es un mero acto simbólico. Diversas instituciones, encabezadas por la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), organizan conferencias, talleres y debates en escuelas y comunidades, con el objetivo de sensibilizar a la población sobre las múltiples manifestaciones de la violencia de género.

La psicóloga Martha Yanara Santos Velázquez, coordinadora del equipo de atención de la Casa de Orientación a la Mujer y la Familia en la ciudad cabecera, ha precisado que estas acciones buscan promover los servicios de ayuda disponibles, como la propia Casa de Orientación, la línea telefónica 103, la Fiscalía, el Tribunal y la Policía .

Estos espacios de orientación son vitales en un contexto donde, la violencia doméstica en Holguín ocurre a diario de manera inadvertida, afectando principalmente a mujeres, adultos mayores, personas en situación de discapacidad y menores de edad. El abuso físico, verbal, psicológico y emocional deja huellas profundas que, en muchas ocasiones, no se denuncian por temor o sentimientos de culpa.

La respuesta institucional en la provincia se fortalece con las herramientas legales vigentes a nivel nacional. La aprobación del Programa Nacional para el Adelanto de las Mujeres (PAM) en 2021 y del Código de las Familias en 2022 ha sentado las bases para una estrategia integral de prevención y atención. Especial relevancia tiene la actualización del Código Penal, que establece que ante un caso de violencia, la policía debe continuar el proceso aunque la víctima solicite detenerlo, reconociendo así las complejas etapas emocionales que atraviesan las mujeres en situación de maltrato.

En Holguín, esta disposición legal adquiere un significado particular. La campaña «Mirar para otro lado también es violencia», impulsada en el territorio, busca precisamente romper el silencio cómplice y capacitar a los profesionales que atienden a víctimas y victimarios para ofrecer una atención especializada. La premisa es clara: ser indiferente o no actuar ante la violencia también te hace parte del problema.

El impacto de la violencia verbal y psicológica, aquella que no deja moretones visibles, es especialmente profundo. Estudios realizados en Cuba han señalado que más del 50 por ciento de las mujeres encuestadas han sufrido manifestaciones de violencia psicológica, que incluyen desde el control excesivo hasta el chantaje emocional y la descalificación constante.

En Holguín, esta problemática no está asociada directamente al nivel socioeconómico, sino que aflora con frecuencia en hogares disfuncionales, donde el estrés, el alcoholismo o la inadecuada gestión de conflictos encuentran caldo de cultivo.

Por eso, el día 25 de cada mes, las acciones en Holguín insisten en un mensaje fundamental: la familia debe ser un espacio de bienestar, amparo y respeto. El hogar, como principal agente de socialización, debe transmitir afectos y favorecer relaciones interpersonales libres de violencia. La transformación cultural hacia ese ideal es gradual, pero la base está sentada: instituciones activas, profesionales capacitados, leyes que protegen y, cada vez más, una sociedad que se niega a mirar para otro lado.

En Holguín, el Día Naranja es un llamado a convertir la energía y la esperanza que simboliza ese color en acciones cotidianas, porque la lucha contra la violencia no es solo de un día al mes, sino una responsabilidad compartida de cada familia, cada comunidad y cada institución.

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