Trazan estrategia eléctrica en Holguín para proteger servicios vitales

Ante el complejo escenario energético que atraviesa el país, la Empresa Eléctrica en la provincia de Holguín implementó una serie de estrategias operativas diseñadas para administrar la carga disponible, priorizando el suministro a instituciones básicas y buscando equilibrar las horas de afectación entre la ciudad cabecera y los municipios.

En un reciente diálogo informativo, Ruber Reinaldo, director general de la entidad en el territorio, explicó que el concepto actual de trabajo trascendió el término de apagón para centrarse en el término  administración de la energía.

Según precisó el directivo, la distribución se rigió por la existencia de circuitos base, los cuales comprenden objetivos económicos y sociales estratégicos como los polos turísticos, la industria del níquel, los hospitales y los sistemas de bombeo de agua.

Uno de los puntos clave de la gestión fue la optimización de la red eléctrica. Reinaldo informó que, meses atrás, se realizaron adecuaciones técnicas para reducir el número de circuitos con suministro permanente.

«Teníamos seis parejas de circuitos que rotaban para proteger por separado a los hospitales Pediátrico, Clínico Quirúrgico y Militar. Mediante inversiones y adecuaciones, convertimos esos seis circuitos en uno solo de carácter preferencial, explicó. Esta maniobra permitió liberar cinco circuitos que pasaron a ser apagables, ayudando a aliviar la carga de otros sectores que sufrían interrupciones más prolongadas.

El directivo señaló que el objetivo principal fue evitar que los municipios periféricos superaran las 12 o 15 horas consecutivas de afectación. Para lograrlo, la Empresa Eléctrica aplicó cortes programados en la ciudad de Holguín en horarios estratégicos (09:00 a.m., 03:00 p.m. y 09:00 p.m.), con el fin de cortar la racha de apagones en las localidades más castigadas fuera de la capital provincial.

La estrategia técnica también se enfocó en garantizar servicios vitales incluso en condiciones de déficit extremo. En el municipio de Banes, ingenieros de la Unión Eléctrica trabajaron en un plan de adecuación para agrupar en un solo circuito los objetivos fundamentales, incluyendo el sistema de bombeo de agua y los centros de Etecsa, vitales para mantener las comunicaciones.

Similares acciones se ejecutaron en la subestación de Güirabo y en el municipio de Mayarí, donde se realizaron labores técnicas para deslindar clientes residenciales de las líneas que alimentan el bombeo de agua, permitiendo que el suministro del líquido no se detuviera, aunque el resto del circuito fuera afectado.

Asimismo, se destacaron las inversiones en Gibara y en la zona de la motorizadora, donde se construyeron líneas de 24 horas y se adecuaron transformadores para asegurar que el agua llegue a la población independientemente del estado del sistema eléctrico. “El agua se convirtió en un objetivo de máxima importancia para nosotros”, afirmó Reinaldo.

La dirección de la Empresa Eléctrica hizo un llamado especial a la conciencia ciudadana, particularmente a los clientes (tanto residenciales como estatales) que residen en circuitos protegidos por su cercanía a hospitales o centros de servicios.

A partir de este mes, se inició una fiscalización más rigurosa de los consumos en estos circuitos. La meta establecida fue lograr un ahorro de al menos un 20 por ciento respecto a los meses anteriores.

El directivo fue enfático al señalar que, para quienes disfrutan del «privilegio» de no tener afectaciones, el ahorro es una obligación ética y una máxima de solidaridad con el resto de la población que enfrenta rotaciones severas de 3×9 horas o incluso más extensas.

Finalmente, se conoció que la entidad continúa trabajando en nuevas adecuaciones técnicas para enfrentar escenarios aún más deteriorados, buscando siempre minimizar el impacto social y garantizar que, pese a la contingencia, los servicios de Salud y el abasto de agua se mantengan operativos.