La presa Gibara, clasificada como el soporte hidráulico principal y decisivo para la ciudad de Holguín, ha experimentado una transformación radical tras el paso del reciente huracán, pasando de una situación crítica de sequía a contar con una reserva que garantiza el abasto de agua para todo un año.
Así lo informó Juan Mario Hechavarría Hernández, delegado de Recursos Hidráulicos en la provincia, quien detalló que, hace menos de 15 días, fuerzas de sus brigadas y las de Santiago de Cuba trabajaban contra reloj en una balsa de extracción emergente para obtener hasta la última gota de agua posible. «Holguín se estaba quedando literalmente sin agua», recalcó el directivo.
La situación comenzó a cambiar con el paso del huracán Melissa por la provincia de Holguín. «En esa sola noche, este embalse recibió más de 10 millones de metros cúbicos», explicó Hechavarría.
El aporte continuó en los días siguientes por los escurrimientos de sus afluentes, incluido el río Gibara, lo cual ha permitido que, a la fecha, la presa almacene unos 37 millones de metros cúbicos y el nivel siga en ascenso.
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