Casas contenedores
Foto: Eddy de la Pera

De las rutas del mundo a un hogar en Cuba: la reutilización de contenedores como alternativa constructiva

En Cuba, donde el acceso a la vivienda continúa siendo un desafío estructural, emergen alternativas para ampliar las capacidades constructivas. En medio de limitaciones económicas y la complejidad para acceder a los materiales tradicionales, la reutilización de contenedores metálicos, concebidos originalmente para el transporte de cargas, aparece como una opción posible.

No se trata de una solución definitiva, sino de una vía que, desde el ingenio popular y la voluntad institucional, busca aliviar una de las necesidades más sentidas de la población.

El programa del Ministerio de la Construcción prevé a nivel nacional la adaptación de más de 3 500 estructuras, priorizando a familias vulnerables mientras se perfecciona un proceso que combina ingenio, solidaridad y recursos limitados.
Adaptación de contenedores en viviendas
Foto: Eddy de la Pera

Detrás de cada una de estas estructuras que se transforman en viviendas, hay un proceso de trabajo colectivo y especialización. Amauri Borrego Pozo, operario, describe con precisión la cadena de esfuerzos: «hay dos técnicos que trazan y atrás vengo yo con el ayudante y voy oxicortándola con una regla y dándole forma hasta que viene otra brigada poniendo la ventana, la puerta, con el soldador. Y después ya la pintura, que es el retoque casi final».

La transformación va más allá de la estructura metálica. Para garantizar el confort térmico, se aplican soluciones constructivas que dan respuesta a una de las principales dudas sobre este tipo de edificación. El operario Carlos González explicó al respecto: «El contenedor va forrado con un material que se llama melamina, como una fórmica que lleva por dentro, que es el revestimiento. Y entonces realmente ya no es tan caluroso como se plantea,  aparte de eso lleva un techito arriba, ese techito que lleva dos aguas amortigua un poco el calor».

Interiores casa contenedores
Foto: Eddy de la Pera
Impulsado por el Ministerio de la Construcción, el plan prevé la adaptación de más de 3 500 contenedores como viviendas en todo el país. Su ejecución avanza de manera gradual, con proyectos territoriales y capacidades limitadas, pero con un enfoque claro en la equidad. El programa prioriza a familias en situación de vulnerabilidad, entre ellas madres con más de tres hijos y personas afectadas por eventos climatológicos.

La calidad de las soluciones es una premisa indispensable. Alian Cordobés Toirac, directivo del Ministerio de Industrias, subrayó: «Una vivienda, independientemente de la situación tan difícil [de Cuba], tiene que salir con determinadas condiciones, las mínimas indispensables para que resulte confortable para su usuario».

La experiencia de quienes ya han recibido estas viviendas confirma el impacto positivo de la iniciativa. Daylin Fernández Parza, beneficiada tras ser afectada por un fenómeno hidrometeorológico, relató con satisfacción: «Estoy muy agradecida. La casa contiene dos cuartos, el baño, terraza, cocina y el portalito, es bastante fresca».

Viviendas contenedores, Holguín
Foto: Eddy de la Pera

El déficit habitacional en Cuba supera las capacidades actuales de construcción, en un contexto marcado por limitaciones económicas y dificultades en el acceso a materiales. Factores externos también inciden en el encarecimiento de insumos y en la lentitud de los programas a mayor escala. En ese escenario, el ingenio y la participación de la población resultan esenciales.

Para los obreros que participan en estas transformaciones, la labor trasciende lo técnico. Carlos González expresó el sentimiento común entre sus compañeros: «Se ha trabajado y entonces eso nos da una satisfacción porque bueno, es alguien que vamos a ayudar. Que va a sentirse más cómodo porque no es fácil tener un techo ahí que se le moje. Hay mucha gente que no tiene techo tampoco, que están viviendo en casa de un familiar».

El director provincial de la Vivienda, Yuriel Zaldívar, confirmó que en la capital holguinera se ejecuta actualmente el mayor asentamiento de este tipo, el cual contará con 31 inmuebles de un plan de varias decenas para el año.
Viviendas contenedores, Holguín, Cuba
Foto: Eddy de la Pera

Las labores, a cargo de la Empresa Constructora de Obras Industriales ECOI No 9, contemplan el uso de techos de zinc y revestimientos interiores de madera para aislar las altas temperaturas, además de la construcción de baños con bloques y cemento.

En el proyecto participan otras entidades como la Empresa 60 Aniversario de la Revolución de Octubre ubicada en la ciudad de Holguín, encargada de la apertura de espacios para puertas y ventanas, mientras se aseguran conexiones a las redes eléctricas y de acueducto.

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Estas alternativas no sustituyen políticas estructurales, pero acompañan la respuesta cotidiana. No se trata de presentar estas experiencias como la solución definitiva al problema de la vivienda, sino de dimensionarlas como iniciativas que alivian sin resolver el fondo. Son historias concretas que desde territorios específicos dialogan con desafíos comunes en América Latina: el acceso a un hogar digno y la búsqueda de opciones en contextos adversos.

Desde Cuba, esta alternativa de construcción habla más de resistencia que de soluciones definitivas. Es la muestra de cómo, con recursos limitados pero con voluntad y organización, se pueden abrir caminos para que más familias tengan un techo donde sentirse seguras.