Nara Mansur, presentó su libro Manualidades en la XXI Feria Internacional del Libro de La Habana, Cuba. Foto: BeatrizCon textos que toman el diálogo como forma expresiva predominante, hasta la sala Lezama Lima de San Carlos de la Cabaña llegó la obra de Nara Mansur que mereció el premio de poesía Nicolás Guillén 2011. Convocados por los aires impresos de la XXI Feria del Libro en La Habana, el arte poético y la alegría de la autora se unieron para presentar Manualidades, un libro que encierra experiencias cotidianas sublimadas por la poesía.

Nara Mansur: Hablo mucho de lo que fue sobre todo la experiencia de la maternidad, del descubrimiento, como ese viaje a lo desconocido que es ser madre y todo lo que un niño, pequeño bebé, un ser humano nuevo que nace le puede enseñar a su madre y a su padre, y de cómo se va armando esa relación. Por eso en el libro hay mucho diálogo también, hay como una especie de conversación continua y en que muchas veces toma la palabra la hija y otras la madre. Se plantea así como el diálogo de construcción de una nueva relación entre ambas.

Entonces, es una poesía que parte de la rutina cotidiana…

Nara Mansur: Creo que en general toda la literatura trata de tener una mirada de descubrimiento, de asombro ante lo rutinario, la cotidianidad. Son pocos los eventos de nuestra vida que son extraordinarios, casi todo es ordinario, y la posibilidad del escritor es como ver un poco más allá, entrenarte y saber que en lo cotidiano está lo extraordinario, la fiesta, lo divino. En este caso, quise marcar con más fuerza lo habitual y trascenderlo en sí mismo, para dar una idea lo más acorde posible con lo que estaba sintiendo.

¿Y qué fuentes alimentaron ese acto creativo?

N. M: Tengo una formación de teatro, es decir, leo ensayo teatral, mucha crítica, muchos textos de teatro, pero particularmente en este libro hay una presencia muy marcada de Martí, del Ismaelillo, de La Edad de Oro. Me releí esos libros y fue interesante para mí lo que me pasó como lectora. También hay otros autores que aparecen citados, como Antonio Gramsci, como Fernanda Laguna, que es una poeta argentina y que precisamente un poema de ella abre el inicio del libro.

Recibir el Premio Nicolás Guillén….

N. M: Yo dije el día de la premiación que me sentía como si me hubieran dado el Oscar… Realmente, yo no había vivido la experiencia de ganarme un premio tan importante, quizás alguien que ha ganado muchos premios lo ve como algo de lo más natural, pero para mí fue una súper alegría, porque el premio está muy bien concebido. Además, toda la atención que lleva, por las presentaciones que lleva, por la convocatoria que tiene a otros a pensar el libro... Particularmente, siempre digo que le debemos mucho al jurado. Ya sabemos lo que es un concurso, es difícil saber cuál es el mejor libro. Uno nunca está seguro de que escribió un buen libro, y por tanto es interesante la lectura que hace ese jurado porque detecta muchas zonas del libro, digamos que ve la trascendencia de la obra.

Es lo que hace el jurado, detecta la proyección de lo que está escrito, y ese conocimiento es un bien maravilloso. Para mí es una deuda de gratitud con El jurado: con Zuleida Ríos, Norberto Codina, con Omar Pérez, por la fe que tuvieron en el libro. Así Manualidades se realiza con una bella edición, con lectores, con presentaciones, una experiencia importante que uno quisiera que le pasara a muchos más, a muchos escritores cubanos.

¿Por qué llamarlo Manualidades?

N. M: Hablo de una etapa en la vida de una madre y un hijo pequeño donde estás construyendo pequeños objetos, todo es manualidad, todo lo que haces con ese vínculo. Pero también hay tanto de su pensamiento, tanto de reflexión, pensar cada palabra que dices, cada gesto que haces o no; todo lo que un niño te hace a ti, te convoca a ti. Ese es un proceso tremendamente grande, es ver nacer a un ser humano que es un volcán, que es otro mundo, un océano, que es todo. Es un descubrimiento y de alguna manera yo quería hablar de eso, y hallar así las palabras con que yo podía describir esto que me está pasando.

Me gustaba jugar con esa idea de todo lo artesanal, de todo lo que podemos producir con las manos y lo que de alguna manera se produce con los pensamientos. Entonces, la educación de un hijo, la escritura de un libro, la construcción del mundo o de las ideas, ¿cuánto tiene de nosotros como trabajadores manuales, como artesanos que arman pequeños objetos o pequeñas y grandes ideas?

Tras la presentación de Manualidades, Nara Mansur dijo a Radio Angulo Digital que, junto al grupo de teatro argentino El Cuervo, explora un discurso más poético en el teatro, donde la poesía articula un lenguaje de artificios alejado de las formas coloquiales.


Escribir un comentario.Si ya está registrado debe iniciar sesion primero.