Audífonos de más fácil acceso- perpetúan los daños provocados por el ruido. Foto: Ecured.cuDiariamente estamos expuestos a una poderosa gama de estímulos sonoros. Unos apenas audibles, otros de tal estridencia que despertarían al mismísimo Morfeo. No hay que asombrarse por la metáfora, porque hoy en una parte significativa de las regiones pobladas del mundo los niveles de sonido rebasan la línea de lo soportable.

El ruido se ha convertido en compañero habitual y se consolida como uno de los contaminantes más frecuentes del entorno, por eso es preciso diferenciar entre el disfrute y el riesgo que puede generar en ocasiones.

Los jóvenes despuntamos como grupo social de mayor riesgo por nuestra adicción a la música en altos volúmenes y las horas transcurridas con los audífonos pegados a los oídos.

Afortunadamente para nuestro sistema auditivo no siempre podemos frecuentar discotecas y clubes donde el bullicio es perjudicial, pero el excesivo uso de Ipods, celulares, reproductores de CD y radio con audífonos –de más fácil acceso- perpetúan los daños provocados por el ruido.

Varios estudios aseguran que el oído humano tarda más de treinta horas en recuperar su sensibilidad auditiva normal después de estar expuesto a altos decibeles una noche. Otros certifican que el restablecimiento es solo parcial.

Lo indiscutible es que las nuevas generaciones cada vez oímos menos, y que si persiste esta suerte de moda sufriremos trastornos auditivos irreversibles. Imagínese que algunos dispositivos portátiles generan hasta 120 decibeles cuando el oído humano solo puede soportar la mitad sin dañarse.

Tal situación preocupa sobremanera a otorrinos y otros especialistas, no tanto por el abuso de los nuevos dispositivos de alta tecnología, sino por su inadecuada utilización, lo cual puede provocar sordera permanente.

Al principio se producen progresivas e imperceptibles pérdidas de audición que paulatinamente sentarán las bases de un silencioso camino.

Para contrarrestar esta situación, un consejo que sin dudas tendrá un impacto positivo en nuestra salud consiste en escuchar los dispositivos portátiles a un volumen inferior a la mitad de su capacidad máxima y por un período que no sobrepase de dos horas diarias.

A pesar de la resistencia del gusto humano, se hace obligatorio ofrecer contrapartidas para salvar o restablecer la tranquilidad de uno de los sentidos que más información ofrece, el oído.

No podemos esperar a que fabricantes y vendedores tomen pálidas e ineficientes medidas ante la protesta de quienes tienen conciencia del fenómeno de la contaminación acústica. Nosotros debemos comenzar a rendir culto a quien culto merece, nuestra salud.



Mostrar este artículo en su sitio web

Para crear un link a este artículo en su sitio web,
copie y pegue el codigo del campo en su página.




Vista previa :

Indiscriminado uso de audífonos daña al sistema auditivo humano
Lunes, 30 Enero 2012
Diariamente estamos expuestos a una poderosa gama de estímulos sonoros. Unos apenas audibles, otros de tal estridencia que despertarían al...
Comentarios
B
i
u
Quote
Code
List
List item
URL
Nombre *
Código   
Enviar comentario
 

Ver otros artículos de este Autor

Agregar Sitio a FavoritosAgregar Pagina a FavoritosHacer Pagina de InicioImprimir esta Pagina