{mosimage}(Ene. 07) La Mona Lisa pudo padecer de colesterol alto y de un tumor benigno bajo su ojo derecho, según las conclusiones de un análisis médico difundido hoy por el diario La Stampa.

Cuando Leonardo da Vinci pintó a la Gioconda reflejó mucho más que su enigmática sonrisa, también las dolencias que padeció la esposa de un próspero burgués del Renacimiento.

El profesor de anatomía patológica de la Universidad de Palermo, Vito Franco, señaló que la mujer presentaba claros signos de colesterol bajo la piel, y más aún es posible que padeciera de un lipoma, tipo de tumor benigno bajo su ojo derecho.

Según Franco, que divulgó sus hallazgos en una conferencia médica efectuada en la ciudad de Florencia, su dictamen no se basa en apreciaciones artísticas.

"La enfermedad existe dentro del cuerpo, no tiene una dimensión metafísica o sobrenatural. Las personas representadas en el arte revelan su físico, nos dicen sobre su humanidad vulnerable, más allá de si el artista es consciente o no", declaró el médico.

La Mona Lisa no es el único cuadro que ha recibido un diagnóstico médico del forense, pues un análisis de Retrato de Joven, de Sandro Boticelli, reveló que el muchacho posiblemente padecía Síndrome de Marfan, un problema que afecta el tejido conectivo.

El pintor Miguel Angel representado en el cuadro La Escuela de Atenas, de Rafael, pudo sufrir artritis gotosa como evidencias sus rodillas hinchadas.

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