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Jueves, 14 Deciembre 2017
Todos contra uno (+ Audio)
  • Escrito por Maylín Betancourt Verdecia
El equipo de inspectores contra el mosquito aedes aegypti recibe entrenamiento por parte del personal médico para elevar la efectiva en la guerra contra este mosquito. Foto: Maylín Betancourt Verdecia
Basta que despunten las primeras luces del alba para que en las diversas áreas de salud de la ciudad capital de Holguín comiencen las primeras labores organizativas que dan consistencia a la campaña antivectorial.

Las tareas no son casuales, este territorio se encuentra entre los más complicados epidemiológicamente en el país, con alto índice de focalidad y trasmisión activa de dengue y zika en múltiples manzanas.

Desde el pasado nueve de noviembre fue puesta en práctica una nueva estrategia diferenciada en las nueve áreas de salud del municipio Holguín, la cual abarca todos los tipos de tratamientos contra el peligroso vector: fumigación intra y extradomiciliaria, focal intencionado, perifocal, pesquisas y vigilancia epidemiológica. ¿El propósito? Transformar la compleja situación epidemiológica que presenta la provincia y en especial el municipio Holguín.

Según puntualizara el Director Provincial de Higiene y Epidemiología Alcides Lazo Aguilera: “La lucha contra el mosquito se ha organizado en dos ciclos continuos de 11 días cada uno, acción que permitirá evaluar las áreas que presentan un incremento de la focalidad. La incorporación de alrededor de 400 trabajadores del sector de la salud a la nueva estrategia para el tratamiento adulticida es un elemento positivo y de gran ayuda. A esto añadimos el traslado de operarios de otros municipios de menor riesgo y de siete provincias del país, lo cual permite reforzar, como nunca antes, las acciones de control y la intensa campaña antivectorial”.

Si bien nunca antes la ciudad capital logró completar la fuerza de operarios estipulada, la nueva estrategia contempla un refuerzo de recursos humanos. Las acciones antivectoriales regresaron con más fuerza y sobre todo más organizadas que antes, ¿por qué razón? Porque la cantidad de personal de la campaña volcada en las nueve áreas de salud del universo urbano se duplicó.

Ahora se cuenta con más operarios pero también hay más epidemiólogos, estudiantes de ciencias médicas, doctores y jefes de campaña controlando la calidad del cumplimiento de la nueva estrategia sanitaria. Así lo constata Wilfredo Correa Valladares, jefe del Contingente de Pinar del Río que por estos días presta servicios en la ciudad cubana de los parques: “En estos momentos tenemos 25 operarios, tres supervisores, un epidemiólogo y un jefe al frente del contingente. Para controlar que nuestra fuerza haga todo cuanto está estipulado y con la calidad requerida estamos haciendo un barrido de consejo, trabajamos en manzanas reiterativas en focalidad y trasmisión, llevando a cabo todas las acciones de vigilancia y lucha antivectorial indicadas”.



Pero no basta con que los operarios y el resto del personal de la campaña hagan su trabajo, pues la indisciplina social es un mal lamentable que atenta contra la efectividad de la estrategia sanitaria, así lo afirma Maritza Pupo Fuentes, quien desde hace dos años es trabajadora de la campaña antivectorial:
-“Hay indisciplinas de la población, en algunas viviendas los moradores cuando ven llegar a un trabajador nuestro cambian su forma de ser, sin tener en cuenta que viene una persona que va evitar en su casa las enfermedades que causa el mosquito. Muchos botan el contenedor de abate, el operario hace la inspección de focal correcta pero los ciudadanos no contribuyen a la efectividad de la operación. Al botar el producto viene el vector y vuelve a poner el huevo y eclosiona con mayor facilidad en un lugar donde hay tres variaciones de temperatura y en agua de lluvia más rápido aún”.

En la lucha contra el mosquito aedes aegypti se han integrado sectores y personal técnico, cuya labor, no siempre reconocida, es igual de importante en el resultado final. Eladio Palacios, especialista en Electromedicina en Salud Provincial, puntualiza cómo se integra a la dinámica de trabajo: “Me encargo de revisar todas las mañanas el estado técnico de las máquinas, en todos los puntos, ahí al resolver los problemas técnicos que se presenten para dejar las máquinas listas para trabajar y la que en el momento no tenga solución se lleva al taller, se repara y regresa arreglada lo más pronto posible para que no se afecte la cadena de trabajo. Estos equipo por el gran uso que tienen presentan fallas normales de ahí que contemos con el personal especializado para resolver los problemas”.

preparación aspersores fican fumigar f maylinLas mayores dudas de la población en cuanto a la efectividad de las acciones se encuentran en la calidad de la preparación del producto de la fumigación y la realización del focal por el operario. De ahí que en la nueva estrategia sanitaria se haga mayor énfasis en el control de las acciones, así lo reafirma el Supervisor Yusnobi Sosa Martínez: “Mi tarea es fiscalizar, controlar y verificar las acciones de vectores en el terreno. Controlo que el personal haga una inspección profunda de la vivienda, se destruyan los focos y criaderos, flamear los tanques de almacenamiento de agua para que no queden huevos residuales. Velamos porque no queden viviendas cerradas ni depósitos inaccesibles sin revisar que puedan propiciar la proliferación del mosquito”.

Incluso se cuenta además de con las basucas tradicionales con aspersores, aparatos que fumigan con Fican, producto preparado con agua que produce un efecto residual a largo plazo por un espacio de tres meses.

El estudiantado de Ciencias Médicas apuntala, oportunamente, la vigilancia epidemiológica, cuestión vital en el cese de la trasmisión de enfermedades como el zika y el dengue. Liset Suárez Ricardo como una de los cerca de mil estudiantes que apoyan las pesquisas en las áreas de salud cuenta cuanto hacen los estudiantes: “A través de las pesquisas podemos cortar la trasmisión, informamos a la población de los síntomas que producen las arbovirosis, damos charlas educativas y captamos a los pacientes con manifestaciones para que acudan a los servicios de salud y no propaguen las enfermedades”.
Con certeza bien vale garantizar un mayor control de las acciones que realiza el personal que trabaja en la campaña pero también es necesario aumentar la percepción de riesgo de la población respecto al peligro eminente que significa el mosquito aedes aegypti.

Si bien se vela celosamente para que el personal de la campaña antivectorial haga correcto su trabajo, también es imprescindible que la población tenga sentido de la responsabilidad, que se ocupe en las acciones por la erradicación del mosquito, elemento que no siempre se toma en cuenta.

La eliminación del aedes aegypti solo será efectiva con la intervención de cada uno, no se trata de pasar, como la papa caliente, la responsabilidad de quién le corresponden las tareas para la eliminación del vector, porque es de todos. Solo así se verán los resultados concretos.

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