El
azar me puso entre las manos este lindo poema dedicado a Leonila Berduit Díaz, abuela de Ramón Labañino Salazar, como regalo
por su cumpleaños 85, el cual fue escrito por su nieto Ramón y por sus
hermanos de lucha, René, Gerardo, Fernando y Antonio, héroes injustamente
encarcelados por el imperio.
Un poema con todo nuestro amor por ti, deseándote todo lo mejor junto
a tu familia, fue la dedicatoria a la dulce abuela:
“TU VOZ”
Apenas me
sumerjo en el presente
aparece
tu voz de blanco trino.
Tu
voz, que tanto sueña mi destino
tu voz, que
nunca me has tenido ausente
tu voz, la
clara idea de tu mente
tu voz, la
huella fiel de tu camino
tu voz, la
realidad de lo divino
tu voz, la
voz que abarca tanta gente
al escucharte
se me llena el pecho
de orgullo,
de firmeza, de hidalguía,
de paz, de
humanidad y de pureza.
Al
escucharte afirmo que estoy hecho
de puro amor
y pura valentía,
que soy no
mas que tu naturaleza.
Los
cinco somos tus hijos
¡Volveremos!
Llenos
de amor, ternura y firmeza están estos versos escritos por René
González, Gerardo Hernández, Antonio Guerrero, Fernando
González y Ramón Labañino, el nieto de Leonila.
Son la expesión de la unión que reina entre ellos, actitud
muy distante de lo que han querido los enemigos al separlos, sin saber
que ni con el oceano entre si podrán cambiar su unidad de pensamiento.
Y me pregunto, ¿Pudieran Luis Posada Carriles y Orlando Bosch,
autores del sabotaje a un avión de Cubana en
pleno vuelo, escribir un poema como éste?
¿Lo escribiría Basulto,
jefe del grupo Hermanos al rescate y responsable de tantas muertes de
cubanos en el Estrecho de la Florida?.
¿Pudiera Ariel Sharon, que tanto daño ha causado
al pueblo palestino hacerlo? ¿O Collin Powell
y el señor W. Bush, que a toda costa invadieron
Iraq? ¿O el que preparó y ordenó el derribo
de las Torres Gemelas ?
Por supuesto que no. En mentes tan llenas de odio y maldad no puede
caber tanta ternura como la que emana de los hermanos cubanos que lucharon
contra el terrorismo. /
Teresa Santos