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Domingo, 25 Febrero 2018

Memoria Holguinera

Una historia de lo cotidiano

Existe una vieja tradición de hacer estudios biográficos de individuos que fueron relevantes en la historia. Pero la mayoría de los hombres y mujeres que no tuvieron un lugar notable pasan muy pronto al olvido. Lo que consideramos una gran injusticia pues un país lo hacen todos desde los más ilustres hasta los más humildes. Rompiendo con esa tradición hemos tomado la vida de un hombre común, un canario que llegó a nuestro país con el propósito de cambiar su vida y creo una familia que dejó una profunda huella en Cuba. Acompañemos al canario Cecilio Vega Vega en su andar por el oriente de la mayor de Las Antillas.

Máximo Gómez, la retirada de Holguín (1870)

Máximo Gómez Baez. Foto archivo
En agosto de 1869 la esperanza de la dirección de la revolución se centró en la jurisdicción de Holguín y en un hombre: Máximo Gómez. Luego de varias victorias relevantes en que los insurrectos se impusieron por el número y la sorpresa a los españoles entre octubre de 1868 y enero de 1869, comenzó la ofensiva colonialista en los primeros meses de este último año. Lograron desalojar a los insurrectos de las jurisdicciones (1) de Bayamo y Manzanillo, tuvieron también relevantes éxitos en Jiguaní y Santiago de Cuba.

El coronel, los fusiles y la planta de níquel

El coronel Leopoldo Pérez Coujil ocupó la jefatura del Regimiento 7, de la Guardia Rural en un momento bastante deplorable para la dictadura de Batista. El 23 de noviembre de 1957 el coronel Fermín Cowley Gallegos fue ajusticiado por un comando revolucionario, en una ferretería de la ciudad de Holguín, por o que ell fue designado para sustituir al difunto represor y llevar a cabo junto con Irenaldo García, segundo jefe del Servicio de Inteligencia Militar, las investigaciones para revelar a los que ejecutaron a Cowley.

El “Tony Walkers” y el B 25 a la altura de Gibara

Al iniciarse la lucha contra el tirano Batista, en diciembre de 1956, en Estados Unidos existía una inmigración cubana de vieja data. Esta se había ido incrementando paulatinamente en la medida en que la economía de la Isla ofrecía menos probabilidades de empleos. También jóvenes de clase media y alta iban a estudiar en universidades de ese país.