 Fidel Castro en Holguín (Jul. 07) Cuando en febrero de 1959, el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, habló por primera vez a los holguineros desde el balcón de La Periquera, expresó: “Yo tengo fe en que para nosotros no hay nada imposible por difícil que sea cuando nos empeñamos en cumplirlo y con más razón cuando contamos con la fe del pueblo, con la confianza del pueblo”.
A pesar de todos los contratiempos, la Revolución ha prestado resuelto apoyo al pueblo, sacando hasta de donde no hay, para mejorar su calidad de vida y este pueblo jamás le ha fallado al Comandante, porque tiene plena conciencia de que es el recurso principal de la gran obra de la Revolución que ya rebasa los 50 años.
Hace 30 años, la provincia ganó la primera sede de un 26, bajo otras circunstancias. Cuando logra la segunda en 1996, el esfuerzo fue extraordinario porque el pueblo se enfrentaba al denominado Período Especial. Ahora, las condiciones son también muy difíciles, porque hace apenas diez meses mucho de lo que se había logrado se afectó por causa del huracán y ha habido que restablecerlo todo, poco a poco; al precio de un gran sacrificio.
Pero todo se ha estado haciendo de forma tan natural, que nadie ha tenido tiempo para detenerse a pensar en la gran proeza que significa haber recuperado más del 50 por ciento de más de 124 mil viviendas dañadas en Holguín, la provincia más afectada en ese sentido.
Se levantan nuevas comunidades, otras son rehabilitadas y se incrementan los servicios de acueducto, alcantarillado, vialidad y comerciales; se trabaja aceleradamente en muchas obras sociales, además de las viviendas, con el concurso de miles de personas y el empleo de materiales que el país aporta, más los obtenidos con esfuerzos locales.
Aunque la sede del 26 no responde solo a lo logrado, sino a la manera en que el pueblo ha enfrentado la prueba a que lo sometió la naturaleza, no se puede soslayar que la producción mercantil ha crecido año por año, con resultados sostenidos en varias empresas a pesar de la difícil coyuntura económica internacional que no se puede soslayar.
Esa situación ha tenido negativa influencia en las industrias del níquel, el azúcar, el turismo y la de alimentos, pero se ha trabajado muy duro para no detener la marcha hacia una mayor eficiencia, puesto que la provincia aporta el 20 por ciento de los portadores energéticos ahorrados en el país y en breve, la Central Termoeléctrica de Felton (municipio de Mayarí) aumentará su capacidad generadora en 60 mega watts.
En la agricultura se ha trabajado duro para rescatar plantaciones y fomentarlas, recuperar instalaciones dañadas e invertir en otras que elevarán los volúmenes de alimentos agrícolas y cárnicos, incluyendo la aplicación de tecnologías.
De esa manera, esta provincia exhibe una de las tasas de mortalidad infantil más bajas del país; culminó exitosamente el curso escolar; continúan las ferias comerciales dominicales que tanta aceptación tienen; se restableció la mayor parte de las rutas de transporte y se procede a la reparación de viales, además de alistarse el territorio para convertir este verano en una gran fiesta de pueblo.
Si es preciso habrá que suspender la noche para avanzar hacia lo que nos proponemos, dijo muy animada, Aurora Pérez, una mujer excepcional que mucho contribuye al desarrollo de su barrio. Ella, emocionada por la sede, miró al cielo, se llevó las manos al pecho y con la fuerza de su amor por Cuba exclamó: “Gracias Fidel por darnos la Revolución; gracias Raúl por impulsarnos hacia nuevas metas”.
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