|
(Jun. 02) Hay varios ejemplos de la solidaridad de los jamaicanos con los revolucionarios cubanos durante las guerras de independencia. Pese a que en aquellos años Jamaica era colonia británica y este imperio se mostraba hostil hacia la independencia de Cuba esta solidaridad sobrevivió a los intereses imperiales. Los cubanos que desde los campos de combate se trasladaban a esa vecina isla en el cumplimiento de alguna misión de la dirección de la revolución encontraban apoyo espontáneo en los jamaicanos.
Esto permitió que pese a la oposición del gobierno británico desde Jamaica se enviaran, con cierta frecuencia, botes y goletas con pequeños cargamentos de municiones y otras vituallas para los insurrectos. Si bien este era sufragado por los emigrados cubanos, como era ilegal si hubiera existido una resistencia de la población local era imposible que se mantuviera. El tráfico era tan regular que en la guerra de 1868 en la costa sur de Oriente operaba de forma permanente una fuerza mambisa bajo el mando del brigadier Jesús Pérez que tenía la misión de recibir estas expediciones. Así como facilitar las comunicaciones con Jamaica. Un ejemplo elocuente de esto fue la permanencia del general Julio Grave de Peralta en la cercana Jamaica.
En marzo de 1871 se trasladó en una rústica canoa a esa isla con el objetivo de conducir una expedición a los mambises. En su diario personal Grave de Peralta se refiere al favorable ambiente que encontró entre los jamaicanos e incluso por parte de algunos funcionarios británicos. Veamos lo que escribió Julio Grave de Peralta sobre su estancia en Jamaica.
DIARIO DE JULIO GRAVE DE PERALTA EN EL EXTRANJERO
Diario de todo lo ocurrido desde mí llegada a Jamaica en busca de una expedición para Cuba
G. Peralta
1871 marzo 11 Puerto Santa Maria
Después de 40 horas de una navegación bastante penosa desde “Boca de Caballo” (1) a Jamaica llegamos a Puerto Santa Maria en el día de la fecha fui lo mejor atendido por muchos ingleses (2) que fueron a vernos como venidos de Cuba, pasamos a la oficina del Cuerpo de Policía y todo estuvo bien aquel día.
Día 12
Todo se preparó para salir al día siguiente sin otra ocurrencia a notarse. En este día algunos ingleses demostraron simpatía por nuestra causa y hubo hasta quien se comprometiese a ir en la primera expedición que saliera para Cuba para hacerle la guerra a los españoles.
Día 13
Después de mil dificultades salimos para Kingston (3) todos a caballos (4), pasamos por tres pueblecitos que no supimos cómo se llaman y dormimos a tres leguas del paradero donde debíamos de coger el tren. No ocurrió novedad alguna en todo ese tránsito.
Día 14
Sin novedad alguna llegamos al paradero y de este a Kinsgton a las tres de la tarde; sin embargo de que quise evitar que no supieran nuestra llegada no pudo suceder y los emigrados me recibieron con un entusiasmo grande, a consecuencia de esto no se hizo otra cosa que hablar y gritar vivas y más vivas a la independencia de Cuba no ocurrió otra novedad. (5)
Día 15 Kinsgton
Muy temprano vi al C. Secundino Bravo (6) y sin embargo que yo en nada tenía que ver con el, le informe mi proyecto y resolvimos hacer algo de acuerdo. Todo ese día fue bien.
Día 16
Nada de particular hubo me visitaron algunos pero ninguno a proponerme nada de auxilio de la misión que me trae al extranjero Son muy pocos los buenos patriotas que tiene Jamaica. Sin embargo en la emigración hay algunos. (7)
Día 17
Hubo una junta con objeto de atraer recursos para Cuba y fue demostrado el mejor deseo de los que concurrieron. Se recogió algo. En esa manifestó el C. Secundino Bravo que él, el C. José Maria Izaguirre que fue diputado por oriente venía a instituirlo con el puesto de Agente General de Jamaica por orden del gobierno de la Republica de Cuba y quedó aceptado como tal Izaguirre. Yo le llamé la atención a los dos haciéndoles comprender que aquel paso era antipolítico, supuesto que no era disposición del gobierno aquella institución y que el pueblo podía no estar satisfecho, haciéndole al mismo tiempo observaciones del resultado de aquel paso. (8) Bravo dijo que el pueblo, mejor dicho, la emigración sabía que convenía así. Nunca quede satisfecho, sin embargo quedó desempeñando la Agencia Izaguirre.
Día 18
No ocurrió otra cosa que la visita de varios en que nos demostraban ser partidarios de Quesada (9) y otros de la Junta, otros neutrales a ellos; sin embargo sirviendo en esto figura el Sr Serafín Pacheco el que me dio carta para el Sr Enrique Piñeiro y me instruyo de otros que no son nada buenos.
Día 19
Nada particular
Día 20
En esta fecha preste 531. 21 para remitir una expedición a Gómez, esta de pólvora a condición de que se me devuelva de los primeros fondos de esta Agencia, según consta en el recibo. (10) No ha ocurrido otra cosa de particular.
Día 21
Nada de particular
Día 22
Sin novedad
Día 23
Sin novedad
Día 24
En esta fecha le hable al C. Valiente para que auxiliara en lo que pudiera para llevar a cabo una expedición y me contestó que el tenia hecho ya muchos sacrificios y no quería dar más, que su larga familia era primero que la patria, razón por qué a ella no podía quitarle sus recursos. Mi contesta fue despreciativa a aquel hombre y amonestarlo en todo en todo lo que creí oportuno, declarándolo traidor a la patria puesto que no pensaba en ella. No ocurrió mas nada particular.
Día 25
En este día tratamos al C. Secundino Bravo sobre la Junta de Nueva York (11) tachándola aquel de indiferente a la Agencia de su cargo, ofreciendo que no seguiría al frente de ella por serle muy dificultoso; yo le traté de persuadir para que siguiera desempeñando su puesto, pero nada conseguí.
Día 26
Nada de nuevo.
Día 27 y 28
Sin novedad alguna
Día 29
No ocurrió nada de particular
Día 30 y 31
Se trató en casa de Serafín Pacheco de política pero nada que mereciera la pena. Se trató de la traición de Juan Clemente Zenea (12) y de los malos escritos de Pepe Armas (13) haciéndole tanto mal a la revolución, puestos que todos aquellos son personalismo que solo dan el resultado de que haya retraimiento de parte de los buenos patriotas. Del C. José del Castillo se hablo atrozmente. (14)
Abril 1 al 4
Nada ocurrió fuera de algunos preparativos para salir para Nueva York dejando algunos hombres en esta lista para ir a Cuba en la expedición. Aquí queda el C. Jesús de Feria que vino en mi compañía de Cuba, hasta tanto se le de aviso para donde debe dirigirse.
Día 5
Llegó el vapor americano y en el salí para Nueva York, en todo el viaje conocí a muchos de los pasajeros y se trato de la causa de Cuba algo simpatizando todos con ella. El Sr Ambrosio Valiente Ministro Plenipotenciario de la Republica de Cuba en Lima (15) que fue mi compañero y que sale para el lugar que le corresponde, me manifestó gran descontento en el desempeño de su puesto a consecuencia que le tratan muy mal por la Junta General de Nueva York y varias injusticias creyendo que no era Aldama el que debía estar al frente de aquella. Yo he calificado esto de una parte de ambición quizás me equivoque.
“Vapor” y abril 8 en el mar.
Me dijo también que el Presidente C. Carlos Manuel de Céspedes le había mirado con indiferencia, puesto que le había hecho varias cartas confidenciales y que solo una le contestó siendo esta por conducto del C. Secretario de Relaciones Exteriores, C. Ramón Céspedes (16), y que por lo tanto estaba resuelto a servir a Cuba pero sin sacrificio de sus intereses que ya tenia hecho muchos. Me dijo que Cisneros (17) no debía ocuparse más de expediciones, vistos que todas se perdían. (18) De ese modo llegamos el día 11 a Nueva York.
(Fin del fragmento del diario que reproducimos).
Al llegar a Nueva York este patriota encontraría numerosas dificultades desde incomprensiones, las rivalidades entre los emigrados revolucionarios hasta lo escaso de los fondos de que disponía la emigración. Grave de Peralta y sus colaboradores acabarían imponiéndose a estos escollos para organizar la expedición del buque Fanny la que en junio de 1872 llegaría a las costas cubanas. Pero esa es otra historia que narraremos posteriormente.
NOTAS
1-- Boca de Caballo está situada en la costa sur de Oriente.
2—Jamaica, en esa época, era colonia del Reino Unido por lo que sus ciudadanos eran considerados como súbditos británicos.
3— Capital de Jamaica
4—Según el relato de José M. Izaguirre, un mambí que acompañó a Grave de Peralta los caballos se los entregó el jefe de la policía de la localidad por donde desembarcaron.
5— Esta espontaneidad de los emigrados cubanos es frecuente y fue una buena fuente de información para los agentes españoles. El trágico fin de la última expedición del buque Virginius fue producto en buena medida de una situación similar.
6— Se refiere a Francisco Bravo, conocido por Secundino Bravo, era agente general de Cuba en Jamaica. A la llegada de Francisco Vicente Aguilera y Ramón Céspedes a Jamaica los acompañó como secretario a New York. Posteriormente Aguilera lo asignó como representante diplomático en la República del Perú.
7— Entre los mambises había un prejuicio hacia muchos de los emigrados a los que se le consideraba que en lugar de combatir en los campos de la isla preferían estar en el exterior. Es interesante este criterio expresado por Julio a los cinco días de llegar a Jamaica. Es muy posible que expresara sus prejuicios traídos de los campos cubanos.
8— Julio expresa en este criterio una constante de los hombres del 68, escuchar la decisión de la mayoría para tomar cualquier decisión.
9— Manuel de Quesada Loynaz, nació en Camagüey, Cuba, el 29 de marzo de 1833 y murió en San José de Costa Rica, en 1884. Llegó a ser mayor general y general en jefe del ejército libertador cubano. Destituido fue enviado por Carlos Manuel de Céspedes al extranjero, como agente especial para promover el envío de expediciones a Cuba. Se creó una profunda división entre el y Miguel Aldama. Estas divisiones afectaron profundamente a la emigración.
10--Desde Jamaica se enviaban, con cierta frecuencia, botes y goletas con pequeños cargamentos de municiones y otras vituallas para los insurrectos. El trafico era tan regular que en la costa sur de Oriente operaba de forma permanente una fuerza bajo el mando del brigadier Jesús Pérez que tenía la misión de recibir estas expediciones y en general las llegadas por esa comarca.
11-- La Junta de New York estaba dirigida por Miguel de Aldama.
12— Juan Clemente Zenea destacado poeta cubano. Vivía en el exilio. Se trasladó a Cuba Libre con un salvoconducto del gobierno español. Al retornar al extranjero fue hecho prisionero y ejecutado. Los insurrectos que desconocían los vínculos del poeta con España al enterarse de esto lo consideraron un traidor. Figura polémica y contradictoria por su actuación en la guerra. Quizás fueron los españoles los mejores que los juzgaron. Lo consideraron independientemente de sus veleidades como un mambí y lo trataron como tal.
13-- José de Armas y Céspedes critico del trabajo realizado por Miguel Aldama y sus seguidores
14-- En medio de la pasión de facciones los emigrados expresaban todo tipo de criterios sobre quienes compartían el exilo. Es difícil con las fuentes existentes determinar la veracidad de tales valoraciones. A José Castillo en estos momentos podemos considerarlo como Quesadistas. Grave de Peralta se estaba moviendo en un grupo cercano a Aldama
15— La República de Cuba nombro representante diplomáticos en varios países. Estos debían de promover el reconocimiento de la Republica Cubana. Ambrosio Valiente ocupó ese cargo hasta finales de 1871 en Perú que renunció y regresó a New York. Haciendo un análisis un poco esquemático de él podíamos considerarlo como Quesadista en esos momentos. Aunque es difícil enmarcar las personas pero intentamos ofrecerle al lector el grupo que le era más cercano a algunos de estos individuos relacionados con Julio.
16—Licenciado Ramón Céspedes Borrero. Persona de edad avanzada que se unió a la revolución desde sus inicios. Desempeñó cargos en la estructura civil. De ellos el más importante fue el de Secretario de Relaciones Exteriores. En 1871 Carlos Manuel de Céspedes lo designó como representante de la República en el exterior. Desempeñó esa función hasta 1872.
17— Francisco Javier Cisneros. Nació en Santiago de Cuba, el 28 de diciembre de 1836. Ingeniero participó en la organización y conducción a Cuba de varias expediciones en la guerra de 1868. Murió el 7 de julio de 1898. en los Estados Unidos. Publicó un folleto titulado Cinco Expediciones tratando de justificar algunos de sus fracasos. Podemos considerarlo como Aldamista. .
18— Las dudas surgidas respectos a los líderes revolucionarios que fracasaban en sus intentos de llevar expediciones a los mambises era una constante en los criterios de la emigración. Viendo el asunto con la distancia emotiva que crea el tiempo las causas del fracaso de las expediciones eran muchas. En ellas se encontraban desde la falta de experiencia de los encargados de conducirlas, la hostilidad del gobierno de los Estados Unidos, la acción de los agentes españoles y la eficacia desarrollada por la marina de guerra y el ejercito hispano y sus cuerpos auxiliares en especial las contraguerrillas. En no pocas ocasiones los encargados de dirigir estas expediciones que fracasaron por su inexperiencia acabaron pagando con sus vidas sus errores. Los criterios emitidos por los emigrados desbordantes de pasiones deben de someterse a una cuidadosa crítica.
|