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Martes, 6 Deciembre 2016
Un nuevo pinus para Cuba
La región nororiental de Cuba, aseguran los expertos, guarda la riqueza florística más importante y significativa del país y de Las Antillas, algo que fascina a botánicos y ecólogos de muchos países.

Dentro de esta extensa área geográfica, existe una elevación que responde al nombre de El Toldo y forma parte del grupo montañoso Nipe- Sagua- Baracoa. Allí fijaremos la mirada.

El Toldo se ubica al Sur de Moa, forma parte de su Distrito Fitogeográfico y es una montaña con suelos de cortezas de intemperismo y esqueléticos (lateríticos).

En El Toldo se reportan precipitaciones muy altas, con alrededor de cuatro mil milímetros promedio anuales y temperaturas entre los 18 y 22 grados Celsius, lo cual le confiere particulares circunstancias ambientales.

De ahí que se pueda afirmar que El Toldo forma parte del corazón poco afectado del Moaensis, donde se reportan más de mil especies de plantas endémicas cubanas, entre ellas unas 370 exclusivas, botón de muestra de su importancia conservacionista.

Las cifras anteriormente enunciadas, obviamente no son estáticas, sino que el progreso de las investigaciones de la flora, incrementan esporádicamente la estadística con singulares reportes de plantas exclusivas de la flora cubana en la región. Tal es el caso que nos ocupa.

jacobo urbino f cortesiaUn ecólogo, el MsC. ingeniero Jacobo Urbino, del Departamento de Recursos Naturales del Centro de Investigaciones y Servicios Ambientales y Tecnológicos (Cisat) de Holguín, tras largos años de investigaciones, arribó al convencimiento de la existencia de una nueva especie de pino para Cuba y el resto del mundo.

A fin de ampliar la mirada sobre este hecho, Radioangulo digital conversó con el especialista, quien partió de un antecedente muy especial. Urbino recordó que el primer reporte de pinos en Moa, lo hizo Cristóbal Colón el 24 de noviembre de 1492, cuando escribió en su diario de navegación:

"Estando así dan voces los grumetes, diciendo que vían pinales. Miró por la sierra, y vídolos tan grande y tan maravillosos que no podía encarecer su altura y derechura como usos gordos y delgados, donde conosció que se podían hacer navíos e infinitas tablazón y mástiles para los mayores naos de España.

Señaló a seguidas que Pinus "es un extenso género de árboles de coníferas que se extiende ampliamente en zonas templadas del Hemisferio Norte y de forma más restringida en zonas de los Trópicos y Subtrópicos.

Sus hábitats resultan, comúnmente, elevaciones con suelos pobres en nutrientes, donde la competencia con otros árboles del trópico es escasa, como ocurre en el caso de Cuba.

En Cuba, explicó el estudioso, crecen de forma natural cuatro especies reconocidas del género; Pinus tropicalis, más conocido como hembra, Pinus caribaea o pino macho, Pinus maestrensis y Pinus cubensis, llamado blanco o de Mayarí.

Un día

ejemplar pino nuevo f cortesia jacobo urbinoEl investigador holguinero -nacido en La Habana-, como parte de las frecuentes exploraciones científicas que se realizan para elevar el conocimiento de la flora y la fauna del territorio, un día de 1987, inesperadamente lo encontró.

Ocurrió mientras se buscaban vestigios del emblemático alado Carpintero Real (Campephilus principalis), en la zona moense de La Melba, cuando justo a la vera del Aserrío 26, observó un bosquecillo de pinos que le llamó extraordinariamente la atención.

No escapó al primer golpe de vista, que se trataba de árboles muy diferentes a los pinos blancos tradicionales (cubensis) de la región.

Periodista: Urbino ¿qué detalles te impresionaron de la población del Aserrío 26?

agujas pino nuevo y cubensis f jacobo urbinoJacobo Urbino: Bueno, a priori, que el tamaño de las agujas (las hojas del pino o acículas) resultaban mucho más pequeñas y que estaban agrupadas en la punta de las ramas, además de poseer un verde muy intenso, algo muy diferente del tamaño y disposición de las del bien conocido Pinus cubensis.

disposicion agujas y cono f jacobo urbinoTambién, la forma y tamaño de los conos de esos pinos, que son los órganos reproductores femeninos y contienen las semillas, y de los estróbilos (órganos masculinos) que proporcionan el polen fecundante. Eran demasiadas diferencias a la vista.

"Al año siguiente, en 1988, volví al Aserrío 26 acompañado por dos reconocidos investigadores del Instituto de Ecología y Sistemática de La Habana, los DrC. Antonio López y Ricardo Herrera, este último ya fallecido".

Ellos observaron los ejemplares del posible "nuevo" y respaldaron la idea de ampliar la investigación, no sin antes predecir que identificar una variedad o especie de Pinus para Cuba, era una tarea muy difícil en el campo científico. Así fue, así es.

Pero diversas circunstancias alejaron a Jacobo Urbino por varios años de aquellos árboles que le martillaban en la cabeza y solamente en 2008 pudo reemprender las indagaciones. La realización de un Estudio de impacto ambiental, lo llevó hasta El Toldo.

Recuerda que "mordido" por la curiosidad, en Arroyo Bueno, cerca de La Melba, conversó con un campesino de la zona, al que preguntó si conocía el pino visto en el Aserrío 26.

El lugareño le dijo que por esos lares lo llamaban Pino Tea, pues lo empleaban para hacer antorchas con que alumbrarse en las noches sin luz, pues por su contenido de resina fácilmente se incendiaba y sostenía la llama.

En El Toldo

"La sorpresa fue mayúscula cuando en la cima en forma de altiplanicie de la elevación, encontré una abundante población del tipo de pino que ya me quitaba el sueño".

anillos cubensis y nuevo f cortesia jacobo urbinoSorpresa que creció, apuntó, cuando al cortar y comparar rodajas del tronco de dos que crecían juntos (uno cubensis) con diámetros similares, entre ocho y 10 centímetros, "observé que el pino blanco tenía 17 pares de anillos de crecimiento y el otro, nada menos que 71.

"Esto dice que el pino blanco tenía unos 17 años y el "nuevo" aproximadamente 71, un chico y un anciano vecinos del bosque.

"Desde otra perspectiva, aquello significó que el pino blanco tiene un crecimiento relativamente rápido y el segundo un crecimiento extremadamente lento.

"Eso equivale en el pinus cubensis a 0,62 centímetros por año, mientras que la contraparte apenas lo hace en 0.11 centímetros. Y ya eso resultaba más serio".

En Holguín

"Con la muestra conseguida de ambos pinos, tiempo después preparé dos centímetros cúbicos de madera de cada tipo, para determinar el peso. El resultado fue que el "nuevo" tenía casi el doble que la forma típica de pino blanco. Observé además, que la madera era más dura y de grano más fino que la del pino de Mayarí. Esa fue otra confirmación".

Periodista: Recuerdas algún otro detalle de esa "especial expedición" a El Toldo

tronco seco f cortesia jacobo urbinoJacobo Urbino: Hubo algo más, bien interesante. El guía de la expedición mostró el "Señor tronco" seco de un árbol, de 84 centímetros de diámetro, al parecer muerto por un rayo. A simple vista se trataba de un pino y lo más probable, un ejemplar del "nuevo", pues como conocen bien los forestales, el pino Mayarí cuando lo abate un rayo, muere y se pudre relativamente rápido.

Según el guía este tronco se encuentra en ese estado desde hace muchísimos años y eso confirmó que además de tener madera dura, es sumamente resistente a la putrefacción y al ataque de insectos y microorganismos.

Igualmente y gracias a determinar el promedio de crecimiento anual del "pinito diferente", fue posible atribuirle unos 800 años de existencia al momento de su muerte, algo que envidiaría hasta Matusalén.

Con el alma llena de gozo y la mente de certezas, "dediqué en adelante los esfuerzos a la revisión bibliográfica de los estudios practicados en casi medio siglo, que se referían de alguna manera a este vegetal".

Naturalmente, una labor sumamente paciente, para comprobar afirmaciones, refutar discordancias, profundizar en ciertos aspectos, ampliar horizontes de conocimientos, entre otras necesidades científicas.

Así, esta fase del trabajo a punto de concluir, Jacobo Urbino la focalizó en direcciones principales, como dilucidar si el tipo de bosque donde crece, es pluvial o de pinos; describir las principales características morfológicas, buscar evidencias de la época de floración, y crear condiciones para realizar un estudio molecular comparativo a nivel poblacional entre el pino blanco y el pino de sus desvelos.

En el ínterin, varias veces más visitó El Toldo, parte del actual Parque Nacional Alejandro de Humboldt, para reafirmar criterios, consolidar datos.

Hoy, está seguro. Se trata de algo diferente, que aún no tiene nombre definitivo para la ciencia, una nueva especie de conífera cubana. Sonríe feliz.

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