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Lunes, 28 Mayo 2018
Campismo Playa Blanca: No basta con remodelar la instalación
  • Escrito por Celia Arévalo de la Peña
Vista lateral del complejo de habitaciones del campismo Playa Blanca. Foto: Celia Arévalo
Hace apenas un mes escribí sobre esta nueva instalación, que abrió sus puertas en pleno verano como única de su tipo en Cuba. Se trata del Campismo Playa Blanca, perteneciente al Ministerio del Turismo, que permanece por estos días a plena capacidad y el precio fijado actualmente es de 400 pesos cubanos (CUP) la noche (cuatro personas) y de 250 CUP la noche (dos personas).

Campismo Playa Blanca, está ubicado al Norte de la provincia de Holguín en el municipio de Rafael Freyre. Presenta una hermosa vista frontal hacia Cayo Bariay, lugar confirmado por prestigiosos historiadores cubanos como el primer sitio del archipiélago de la Mayor de las Antillas por donde desembarcó el Gran Almirante Cristóbal Colón el 28 de octubre de 1492.

Para muchas familias holguineras continúa siendo este un precio excesivo, sin embargo la comodidad de la instalación, comprobado por esta periodista, lo amerita, aunque el servicio no es esmerado con el huésped, que paga para sentirse bien atendido como vacacionista.

Debido a la amplitud de sus cabañas conformadas por balcón, baño, saleta con TV LCD, una habitación con puerta interior y terraza. En las mismas fueron instalados dos aires acondicionados, con tecnología Split, lo cual demanda un elevado consumo de electricidad. Diseño y mobiliario moderno atraen, además del avituallamiento impecable.

Sin dudas lo más llamativo de este lugar continúa siendo la piscina construida con elevada tecnología que mantiene sus aguas limpias y a temperatura agradable.

Pero no todo es color rosa, porque una vez más el servicio constituye el Talón de Aquiles. El personal es insuficiente y a muchos le falta capacitación y profesionalidad. Todos de muy buen corazón y con deseos de hacer las cosas, pero esto no basta, cuando se trata de clientes que pagan precios tan elevados para el cubano, que gana un salario promedio de 500 pesos mensuales. Vale entonces decir: “el esfuerzo no se premia, se premian los resultados”.

Como cubanos sociables y humildes en esta relación de “empleado-huésped” se confunden, a veces, los roles y en la confianza está la faltad de profesionalidad, pues el trabajador no debe abusar de esa excesiva familiaridad con el turista nacional. No puede ser que la bienvenida sea una recepción vacía, pues no tienen personal y la misma empleada que recibe despide a quienes se van en el mismo transporte de arribo y retorno de los vacacionistas.

No puede ser que tengamos que esperar más de tres horas por la limpieza de las habitaciones, pues “hay una sola asistenta y la otra enfermó”. Al final, como somos una gran familia, hasta ayudamos a la pobre muchacha a limpiar y tender las camas.

restaurante 1492 campismo playa blanca f celia arevaloEn el restaurante 1492 donde, según los comentarios de comensales repitentes, “existe un turno más rápido y otro más lento”, no supe distinguir cuál de los dos era el más ágil. La preparación del desayuno, almuerzo y cena si son excelentes. Los chef en la cocina son de alto nivel y se esmeran en la confección de los platos, pero este se ve empañado por la lentitud de las camareras.

Otro atractivo del lugar es el ranchón “El Galeón”, donde se alquilan juegos de mesa y se expenden bebidas frías y confituras. Allí existe una tienda de la cadena “Caracol” y un reservado para consumir con mayor privacidad, sin embargo, el personal de estos locales no son constantes en su servicio porque en los horarios de almuerzo y cena deben apoyar el restaurante.

El Campismo Playa Blanca en su remodelación asumió un enorme reto, pero necesita con urgencia formar un sistema de equipo de trabajo más organizado para buscar alternativas ante la falta de empleados.

Si bien es cierto que los recién graduados de la especialidad de Turismo de la Universidad de Holguín y la Escuela Formadora para el Turismo prefieren laborar en las grandes firmas hoteleras de los polos turísticos de Guardalavaca y Pesquero, donde pagan mejor, existe un servicio social obligatorio que debe ser mejor encaminado hacia esta bella instalación.

No quiero dejar de referirme al comportamiento de algunos huéspedes. Tuve referencia, por parte del equipo de atención al cliente, de las graves indisciplinas cometidas y falta de cuidado hacia la instalación, actitudes reprochables pero que se pueden evitar con un mayor control y exigencia por los empleados. Para eso hay que explicar las normas del lugar a los campistas y las consecuencias en caso de incumplimiento.

cliente impaciente campismo popular f celia arevaloPienso que como somos “una gran familia” debemos apelar a la “conciencia ciudadana”, pues existen unos cuantos que no se comportan como seres de buena cuna, ni cuidan la instalación para que siga siendo un gran centro de descanso y recreación para las venideras generaciones.

A pesar de los “pro y los contras” les confieso que vale la pena visitar Campismo Playa Blanca. Mi optimismo me dice que iniciativas como estas se deben alentar para elevar la calidad de vida de quienes habitamos este hermoso archipiélago, aun y cuando además de remodelar lugares haya que también cambiar mentalidades.

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Comentarios (2)

  • Dole

    Muy buen articulo. No sabía que estaba abierto al público. ¿Cómo se puede reservar? ¿Estará disponible solo en el periodo vacacional? Saludos...

  • Virgilio Ramírez

    Kiero reserva necesito comunicarme con alguien vivo en estate unidos