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Sábado, 1ro Octubre 2016
Gerardo Álvarez Reyes: Yo combatí por el Socialismo en Playa Girón (I)
Gerardo Álvarez Reyes. Foto: Arnaldo Vargas
Cuando el 16 de abril de 1961, el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro Ruz, despedía a las víctimas del artero ataque aéreo que el día anterior fue lanzado sobre los aeropuertos de Ciudad Libertad, San Antonio de los Baños y Santiago de Cuba, como preludio de la agresión mercenaria por Bahía de Cochinos, el joven holguinero (natural de San Germán) Gerardo Álvarez Reyes cursaba la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas.
Gerardo Álvarez Reyes: Yo combatí por el socialismo en Playa Girón (II)


"Encontrándome en la escuela, dirigida por el Capitán José Ramón (Gallego) Fernández, tuve la oportunidad de participar en la limpia de bandas contrarrevolucionarias que operaban en el Escambray, Perico y Colón, con las cuales contaba el gobierno de Estados Unidos para -una vez ocupado un pedazo de territorio cubano, como pensaban hacer- crear un gobierno provisional y solicitar apoyo internacional para derrotar al gobierno revolucionario y devolver el país al pasado".

Gerardo recuerda que los arteros ataques del día 15, con aviones disfrazados con insignias de Cuba, provocaron siete muertos y 53 heridos. Le comento otro fragmento de las enfáticas palabras del Comandante: "...ya nuestro país venía sufriendo una serie de incursiones por parte de aviones piratas que un día lanzaban proclamas, otro día quemaban nuestras cañas, y otro día trataban de lanzar una bomba sobre uno de nuestros centrales azucareros".

El 16 de abril, cuando Fidel proclamó el carácter socialista de la Revolución, y llamó a obreros y campesinos a prepararse para la inminente agresión armada, denunció públicamente la ignominiosa y criminal acción y toda la campaña orquestada entonces contra Cuba: "El imperialismo proyecta el crimen, organiza el crimen, arma a los criminales, entrena a los criminales, paga a los criminales, vienen los criminales y asesinan a siete hijos de obreros, aterrizan tranquilamente en Estados Unidos, y, aún cuando el mundo entero sabía sus andanzas, declaran entonces que eran pilotos cubanos, preparan la historieta truculenta y novelesca, la riegan por todo el mundo, la publican en todos los periódicos, estaciones de radio y televisión...".

Gerardo, quien a pesar de sus 71 años de edad se mantiene activo en las filas del Ministerio del Interior (Minint), me muestra una hoja de periódico marchita por el tiempo, en la que lee estas frases de Fidel cuando la patria se ve amenazada:

"Compañeros obreros y campesinos, esta es la Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes. Y por esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes, estamos dispuestos a dar la vida.

"Obreros y campesinos, hombres y mujeres humildes de la patria ¿juran defender hasta la última gota de sangre esta Revolución de los humildes, por los humildes y para los humildes?".

Los prolongados aplausos y vivas se acompañaban con la enérgica consigna de ¡Patria o Muerte! que el Comandante había lanzado un año atrás durante la sepultura de los caídos en la explosión del vapor La Coubre, cuya triste historia es bien conocida. Finalmente, Fidel instruye a los combatientes:

transportacion milicianos giron f cubadebate"Compañeros, todas las unidades deben dirigirse hacia la sede de sus respectivos batallones, en vista de la movilización ordenada para mantener el país en estado de alerta ante la inminencia que se deduce de todos los hechos de las últimas semanas y del cobarde ataque de ayer, de la agresión de los mercenarios. Marchemos a las Casas de los Milicianos, formemos los batallones y dispongámonos a salirle al frente al enemigo, con el Himno Nacional, con las estrofas del himno patriótico, con el grito de 'al combate', con la convicción de que 'morir por la patria es vivir' y que 'en cadenas vivir, es vivir en afrentas y oprobios sumidos'".

A las 03:36 horas del día 17, el Comandante confirma el desembarco y ordena que el Batallón 339 de Milicias - que estaba en el central Australia- avance hasta Playa Larga urgentemente; y que el Batallón de Milicias de Matanzas, que dirigía el gallego Fernández, director de esa escuela, avanzara urgentemente por Jovellanos hacia ese sitio.

Precisa Gerardo que "la decisión de Fidel responde a la experiencia combativa que tenía nuestra fuerza en la lucha contra bandidos y a que estábamos más cerca de los acontecimientos. Salimos enseguida a ocupar vehículos que nos trasladaran y la gente, conocedora de lo que había, nos apoyaba con café, chocolate, y nos pedían armas".

"Cuando llegamos al central Australia, ya se encontraba allá el Gallego Fernández, nuestro director y jefe. Sobre un camión nos explicó que el Comandante había ordenado partir de inmediato hacia Pálpite y Soplillar, para evitar que el enemigo tomara una cabeza de playa tras el desembarco que se originaba desde horas tempranas de la mañana. La orden de Fidel era sacarlos de allí antes de las 12 del día".

milicianos giron f cubadebateAl rememorar los acontecimientos, el propio Fidel explicó que "la primera unidad que ordené moverse ese día fue una fuerza formada con oficiales de la Columna No. 1 de la Sierra Maestra, al mando de Harold Ferrer, con 600 hombres equipados con FAL, y acompañada de una compañía de tanques, y su jefe López Cuba, que atacaron Playa Larga aquella noche. Yo personalmente le di instrucciones a esa fuerza en Pálpite".

Sobre la Escuela de Responsables de Milicias de Matanzas, especifica el Comandante que fue enviada a combatir contra la invasión, con su director y jefe, José Ramón Fernández, al frente, "por ser una de las unidades más entrenadas, y por su proximidad al punto escogido por el enemigo para desembarcar".

Mi interlocutor precisa que ellos tomaron vehículos en el central Australia para partir hacia el cumplimiento de las acciones, seguidos a pie por el Batallón 227 que procedía de Unión de Reyes (fuerza que estaba bajo el mando del capitán del Ejército Rebelde Orlando Pérez Díaz).

"En la carretera sufrimos ataques de la aviación enemiga, que hizo un primer pase saludándonos y nosotros respondimos porque pensábamos que eran aviones nuestros, pero cuando dieron la vuelta comenzaron a ametrallarnos. Vimos caer a varios compañeros, muertos y heridos. Un camión incendiado.

"Finalmente, en Pálpite, un caserío de carboneros, plantamos combate. Ellos tenían emplazadas una ametralladora calibre 50 y otras armas modernas, además de que eran fuerzas bien entrenadas, pero tuvieron que comer arena, porque avanzamos sin mirar atrás y finalmente tomamos Pálpite y también Soplillar. Cumplimos la misión del Comandante, antes de las 12 del día".

La retirada de los mercenarios fue hacia Playa Larga, contribuyendo a la fuerte resistencia que hicieron después en Playa Girón. Precisa Gerardo que "Fidel le ordena a Fernández pasar el puesto de mando de Australia hacia Pálpite, para acercarse más a las operaciones que se mantenían. Y por la tarde, aún bajo el fuego de la artillería, llegó el Comandante en Jefe a Pálpite, donde estábamos nosotros. Eso incrementó nuestro valor.

"El movimiento se hizo de noche, como era tradicional, y volvió a atacarnos la aviación mientras nos trasladábamos hacia Playa Larga, donde el enemigo se había atrincherado". (Continuará)

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