Hay 1197 invitados en línea

Viernes, 27 Abril 2018
Fábrica del pueblo holguinero de Cueto que dijo adiós
En este artículo: Historia
Calle Cartaya de Cueto en 1950. Foto archivo
A menudo se habla de las fábricas que dejaron de existir en el pueblo holguinero de Cueto, las que por causas diversas hoy no generan empleos, entre ellas están la antigua planta eléctrica que llegó a tener cuatro máquinas de fabricación europea.

Sergio René Ortiz Tamayo, quien laboró en la misma desde 1962 dice que esta unidad generó electricidad para el pueblo hasta que en los años 60 Cueto se interconectó con el Sistema Eléctrico Nacional.

Acota este destacado trabajador que laboró su vida entera en este sector, pero aún hoy que está jubilado sigue vinculado a su querida rama.

“Muchos siguieron trabajando en la planta eléctrica después de la nacionalización de la Empresa Eléctrica, entre ellos René Baró Hernández, un mecánico de amplios conocimientos”, dice René, como lo llaman cariñosamente.

También recuerda con mucho cariño a Esconides Baza Garcell, un hombre de baja estatura, delgado y de hablar pausado, quien cobraba casa a casa el servicio eléctrico, y que estuvo laborando hasta bien mayor, cumpliendo con su deber con su paso lento, educación intachable, mirada detrás de sus espejuelos grandes y sombrero de ala corta.

Cuenta René que todos se llevaban bien, quizás movidos por el trabajo útil pero peligroso que escogieron para ganarse el pan.

Y añade que es “verdad que Cueto perdió su pequeña planta, pero ganó con la nueva subestación construida a la entrada del pueblo, y que alcanza importancia nacional pues interconecta la central termoeléctrica Lidio Ramón Flecha de Felton con el resto del país.”

La Felton, como se le conoce, genera mucho más que las pequeñas máquinas que existían en la planta cuetense, y hoy Cueto tiene cobertura total en el servicio eléctrico, contrario a la situación vivida antes de 1959.

Cuenta Santiago Gavino Abiague Portal, quien se ha convertido en un historiador más de Cueto, que el dueño de la planta tendía una trampa para obtener mayores ganancias; nada que el ferrocarril – que parte en dos mitades al pueblo – fue la excusa perfecta para dividir el servicio, alternando la quincena para el lado este y el oeste.

Y el cuetense que se ha caracterizado por defender su terruño sin importar el tamaño del enemigo, tomó cartas en el asunto hasta que se puso punto final al juego, tal como bien lo narra Gavino en su primer libro sobre su pueblo natal.

Tal como previó en su momento Vladímir Ilich Lenin sobre la importancia de la electricidad para el desarrollo, Cuba se propuso cambiar las pequeñas y aisladas plantas existentes en casi todos los pueblos del país, fue por eso que se construyeron nuevas y más potentes termoeléctricas, las que junto a otras fuentes como la generadora de energía renovable conforman el Sistema Eléctrico Nacional actual, unificado y más confiable.

La edificación donde se generó energía eléctrica en Cueto recibe hoy a practicantes de las artes marciales; nada que el lugar sigue signado por la explosión, ayer para generar electricidad, en la actualidad para fomentar una vida más sana a través del deporte.

Deja tus comentarios

Sus comentarios están sujetos a moderación por un administrador.

0 / 500 Restricción de Carateres
Su texto debería tener menos de 500 caracteres

Comentarios

  • No se han encontrado comentarios